Chile: Patricio Manzano, el estudiante víctima de maltratos e indolencia de Carabineros.

Patricio Manzano González tenía 21 años, estudiaba ingeniería y es considerado "el primer mártir de la FECh". (Foto: Memoria Viva)

por Alejandra Carmona López / El Mostrador.

En mayo del año pasado, uno de los hombres que estuvo cerca del estudiante de la Universidad de Chile que murió en 1985 -y cuya causa aún investiga el juez Mario Carroza-, entregó detalles de la jornada en que Carabineros se ensañó con un grupo de universitarios que iban a realizar trabajos de verano a Los Andes. En su testimonio habla de los oficiales, los golpes, la bravura y la indiferencia con que la Policía actuó ese día.

Febrero de 1985. Él era dirigente de la Federación de Trabajadores Campesinos de Aconcagua. Sabían que existían los trabajos de verano de los estudiantes y la labor que cumplía en esa época la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, por eso les pidieron que viajaran a hasta la zona para hacer voluntariado en la zona de Aconcagua.

Es lo mismo que contó cuando en mayo del año pasado, le tocó relatar al juez que investiga la muerte del estudiante Patricio Manzano:

“Nosotros estábamos divididos por sindicatos y a mí me correspondió recibir al grupo de alumnos que iban al sector de Casuto en Rinconada, eran treinta alumnos de las distintas carreras y se alojaban en una sede que se encontraba en un sitio de mi propiedad… recuerdo que cuendo llegaron, Carabineros de Rinconada fue al lugar y los empadronó y preguntaron en qué consistía la labor que realizarían. Estuvieron aproximadamente una semana durante la cual hicieron diversas capacitaciones tanto a los niños como a los adultos, y cosas manuales, tales como letrinas, hornos para amasar, etc.

…El caso es que a principios del mes de febrero de 1985, no recuerdo exactamente el día, yo estaba en mi casa cuando alrededor de las 6:00 horas cuando llegaron a la propiedad buses de Fuerzas Especiales de Carabineros de Santiago. Irrumpieron en la propiedad con malos tratos, armados. Yo salí a ver lo que sucedía, estaba en ropa interior cuando me encontré con un carabinero grande, corpulento. Le pregunté qué sucedía y él me preguntó si yo también era estudiante, que estaba medio viejito para serlo; acto seguido me tomó y subió a uno de los buses, mientras que los demás carabineros habían ido a buscar a los estudiantes para subirlos a los buses; a mí me requisaron un hacha.

Nos trasladaron a la Comisaría de Carabineros de Los Andes, en donde funcionaba una Escuela de Carabineros, allí nos bajaron a todos y nos pusieron en una dependencia, como una especie de gimnasio cerrado, fue en ese momento cuando un teniente de carabineros comenzó a silbar la melodía de la canción “la muralla” y los estudiantes de a poco comenzaron a cantarla hasta que todos terminaron haciéndolo. En vista de esto, el teniente se enojó y ordenó que todos saliéramos al patio. Luego ordenó que otros carabineros se formaran en una doble fila, haciendo una especie de callejón por donde nos hicieron pasar a todos propinándonos golpes en todas partes del cuerpo con sus puños, pies y palos, luego nos llevaron a un lugar abierto cuyo piso era de gravilla amarilla, nos hicieron tender boca abajo, con las manos estiradas para entonces pasar por sobre nuestros cuerpos, caminaban y corrían pisandonos las espaldas. Hacía un calor de aproximadamente 32 grados. Fue en ese momento cuando se acercó a mí un carabinero, al cual yo ubicaba puesto que vivía en el sector de San Pedro, del cual no recuerdo su nombre. Al reconocerme, me dijo: “Así te quería ver comunista, ahora vas a saber lo que es bueno” y comenzó a pisar mi espalda; en esa posición estuvimos aproximadamente una hora, luego un oficial de Carabineros dijo: “Ya están bien tostaditos por este lado, dense vuelta para que se queme parejos” y todos nos dimos vuelta quedando tendidos boca arriba.

Así nos tuvieron otra hora más o menos, a plenos rayos del sol ya que era como mediodía; luego nos sacaron del lugar a la orilla del patio, debajo de unos árboles, algunos pudieron moverse por sí solos, pero otros estabantan mal que tuvieron arrastrarlos. Entre esos estudiantes se encontraba Patricio manzano, quien se encontraba más mal que yo. Nos dejaron descansar y llevaron un fondo con comida, eran tallarines recuerdo, pero pocos comieron y tuvieron que hacerlo sacando la comida con la mano.

Después nos llevaron nuevamente al gimnasio techado. Allí se encontraban otros estudiantes que estaban haciendo trabajos en Lo Calvo, sector de Las Bandurrias. Allí estuvimos esperando hasta que llegaran unos buses, eran aproximadamente las 18:00 horas cuando nos trasladaron a Santiago, pero antes de que nos trasladaran me di cuenta que a una estudiante la dejaon en libertad, al parecer alguien dio la orden de hacerlo. Todos llegamos a la Primera Comisaría de Carabineros ubicada en calle Santo Domingo en Santiago, allí no juntaron con todos los estudiantes que se encontraban en Vallde de Aconcagua, eran muchos, no sabría decir la cantidad, pero el gimnasio cerrado donde nos dejaron estaba totalmente repleto, se hacía difícil respirar por la cantidad de gente que había, además había varios heridos. En ese momento me di cuenta de que había un grupo de estudiantes de Medicina que estaban asistiendo a Patricio Manzano, quien estaba tendido en el suelo, los estudiantes le hacían masaje cardíaco y pedían ayuda a la guardia, pero nadie acudió. En ese intertanto había en el lugar personal de la CNI que estaban interrogando por grupo a los estudiantes.

Patricio Manzano no se recuperaba, estuvo más de tres horas sin que nadie acudiera en su ayuda, solamente los estudiantes de Medicina que le hacían masaje. Fue alrededor de las 3:00 de la mañana que los muchachos, en vista de que Patricio no mejoraba, lo llevaron hasta la guardia mientras seguían haciéndole masajes. Me di cuenta de que discutían pidiendo que llamaran a una ambulancia. Me percaté que los estudiantes dejaron de hacerle masajes ya que a Patricio lo sacaron de la guardia. Fue en ese momento que el grupo que lo acompañaba informó al resto de los estudiantes que Patricio había fallecido en la comisaría por falta de atención. En vista de lo que había sucedido, los funcionarios de la CNI que se encontraban en el lugar, se retiraron y luego un oficial de Carabineros nos dijo por orden el Ministerio del Interior que íbamos a quedar todos en libertad. Nos hicieron firmar unos documentos y me devolvieron mis pertenencias. Una vez en la calle, los abogados que nos estaban esperando nos explicaron lo que había sucedido, que Patricio manzano había fallecido en la comisaría.

Esa noche fuimos a la casa de Patricio Manzano los dirigentes de la Federación -que éramos tres- para acompañar a su familia y al otro día los acompañamos a un juzgado del crimen que quedaba cerca de la Penitenciaría, a estampar la denuncia; posteriormente yo fui llamado a declarar a ese tribunal”.

Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2017/06/11/patricio-manzano-estuvo-mas-de-tres-horas-sin-que-nadie-acudiera-en-su-ayuda/


Villalobos y muerte de Patricio Manzano: «No recuerdo ni presencié apremios contra jóvenes»

El diario La Tercera reveló detalles de la declaración que prestó el director de Carabineros ante el juez Mario Carroza. Aseguró que sólo participó en el traslado de los universitarios detenidos en medio de los trabajos voluntarios de la FECh.

«No recuerdo ni presencié apremios contra los jóvenes o que estos fueran sometidos a castigos físicos».

Éste el contenido más relevante de la declaración que prestó hace dos meses -según se conoció recién el pasado 1 de junio- el general director de Carabineros, Bruno Villalobos, en relación con la muerte del estudiante de ingeniería de la Universidad de Chile Patricio Manzano, ocurrida en febrero de 1985.

Manzano González falleció producto de un paro cardiorrespiratorio en la Primera Comisaría de Santiago, a donde había sido llevado luego de ser detenido en Los Andes en medio de los trabajos voluntarios de la FECh.

Bruno Villalobos -que en la época era teniente de Fuerzas Especiales- dijo al juez Mario Carroza que él no participó en la detención de los universitarios, sino que sólo en su traslado a la capital

«El día 8 de febrero de 1985, recuerdo que de madrugada salimos en dirección a Los Andes (…). Recuerdo haber llegado a un lugar que era una especie de campo, potrero, donde había un grupo de estudiantes que ya estaban detenidos -un grupo que no recuerdo si era grande- a quienes tomamos y trasladamos a la Comisaría de Los Andes. Allí entregamos en la guardia, no recuerdo bien a quién, y nosotros, todos, esperamos en los buses afuera del cuartel», dijo Villalobos.

«Yo no participo en las detenciones de los estudiantes que se me indica, sólo participo en los términos expresados (…). No recuerdo ni presencié apremios contra los jóvenes o que estos fueran sometidos a castigos físicos u obligados a realizar ejercicios al sol (…) Estaba en las afueras de la unidad esperando el traslado de los detenidos», insistió.

El general dijo recordar que había un joven que padecía diabetes, «de quien se tuvo especial cuidado con su condición médica y la administración de sus medicamentos. De hecho hablé con él y me quedé con sus medicamentos para resguardarlos (…). Ahora, el tribunal me indica que no corresponde al joven fallecido (Manzano). Es la única anécdota que recuerdo en este procedimiento».

La Tercera reproduce también la declaración jurada que rindió el 11 de febrero de 1985 David Santibáñez Aceituno, agricultor de Los Andes, quien contó que, estando detenidos, los jóvenes comenzaron a cantar la canción «La muralla» de Quilapayún, lo que provocó «malestar en Carabineros».

«Nos sacaron a un patio de suelo de maicillo y nos hicieron trotar dando varias vueltas, después de esto nos pusieron boca abajo a pleno sol, con las manos en la nuca, así estuvimos cerca de una hora. Después nos indicaron que debíamos dar la vuelta, con la cara al sol, posición en que pasamos otra hora», decía Santibáñez.

«Nos hicieron hacer toda clase de ejercicios físicos, nos prohibían tomar agua, como asistir a los baños. Los ejercicios consistieron en tiburones, sapitos y nos revolcaron en el suelo. La deshidratación fue enorme», testimonió, en tanto, el estudiante de Medicina Eduardo Tamblay Sepúlveda.

A este respecto el general Villalobos señaló: «Respecto de que si los detenidos cantaron o no mientras estaban en la unidad, como lo han expresado algunos testigos, digo que no lo recuerdo, además que estaba en las afueras de la unidad esperando el traslado de los detenidos».

 

Fuente: https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/ff-aa-y-de-orden/carabineros/villalobos-y-muerte-de-patricio-manzano-no-recuerdo-ni-presencie/2017-06-11/112944.html

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