La defensa de la filosofía en el aula: una lucha contra el poder que quiere gente imbécil.

A continuación compartimos dos textos que contextualizan el actual conflicto que se ha generado por la posible eliminación de filosofía del curriculum escolar. Uno de ellos, clarifica las razones que sustentan los diversos intentos que la institucionalidad educativa (desde los primeros años del presente siglo) ha puesto en marcha para eliminar la enseñanza de filosofía en las aulas, así como también, de otras disciplinas como artes e historia. El segundo artículo, demuestra los intereses políticos e ideológicos de quienes han integrado el Consejo Nacional de Educación, instancia que se creo como respuesta a la movilización pingüina, y que en el discurso se concebía como un lugar de participación para “todos” los actores ligados al sistema educativo. Sin embargo, este “artefacto” institucional, ha sido integrado y es integrado, por diversos “expertos/as” que mayoritariamente son serviles al poder de una élite recalcitrantemente conservadora y que se mantiene activa en el “negocio” de la educación. (Natalia Pravda, Editora CT)

La defensa de la filosofía como lucha por una democratización epistemológica de los saberes: más de una década de disputas.

Por Braulio Rojas Castro

Las tensiones disciplinares entre la enseñanza de la filosofía y la estructura institucional de la educación, tramada hoy en día entre el Estado y el Mercado, han sido un lugar de conflicto, en el cual se excede lo propiamente filosófico, instalándose como una lucha por una democratización de los saberes en el currículum escolar en el país. Estas disputas adquieren notoriedad en la escena pública a partir del año 2001, cuando el Ministerio de Educación (MINEDUC), a través del Decreto Nº 220 del mes de junio de 1998 redistribuye los tiempos semanales, anuales y totales vinculados a la Formación General y Formación diferenciada del currículum escolar, lo que se traduce en la disminución de las horas de dedicación a la asignatura de filosofía en el currículum obligatorio de formación científico humanista y su eliminación del currículum Técnico Profesional. Esta situación movilizó la organización de estudiantes, profesores y académicos por la defensa de la enseñanza de la filosofía en el país. La Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación, coordinada por Cristian Cox (1997-2006), que revisaría las modificaciones al decreto, tuvo como tarea elaborar una propuesta que fuese concordada entre los distintos actores, para resolver los problemas que bloqueaban la implementación de la reforma en la asignatura. En esta comisión no se pudo acordar una posición consensuada entre sus miembros acerca de lo temas en conflicto, a saber: 1) La ausencia de coherencia entre los contenidos de los programas de tercer y cuarto año medio de filosofía en el currículum de formación general científico-humanista. 2) La omisión de la asignatura de filosofía en el Programa de formación General del área técnico profesional. La comisión cerró sus puertas al diálogo, obligando a la movilización de las y los profesores de filosofía, logrando revertir un Decreto ministerial, consiguiendo mantener la asignatura en la formación Científico Humanista, pero se perdió del currículo Técnico Profesional y su condición optativa para la Educación para Adultos.

En el informe que remite el Ministerio de Educación a la Comisión de Educación del Senado sobre la situación de la filosofía en el currículum escolar el año 2004, se visibilizan dos perspectivas en la manera de abordar la cuestión de la filosofía. Desde una primera perspectiva, se declara que “la filosofía es un cuerpo de conocimientos constituido por obras e ideas filosóficas, que son un gran legado cultural-histórico”,[2] lo que significa asumir que hay temas propiamente filosóficos, y autores canónicos que deben estar presentes, y autores que carecen de ese estatus, lo que implica una decisión política y epistemológica de lo que es y no es filosóficamente relevante. Una segunda perspectiva establece que “la filosofía se concibe más bien como un actuar o estar en el mundo de modo esencialmente indagatorio y explorador”[3], lo que reduce a la filosofía a una serie de competencias, actitudes y capacidades, que se transversalizan en el currículum, por lo tanto, no son relevantes como una disciplina por sí misma, asumiendo que cualquier profesor/a de cualquier área podría instalarlas en su asignatura específica, lo que hace irrelevante la presencia de la Filosofía en el aula. Ambas miradas construidas en ausencia y por la espalda de las y los profesores de las aulas escolares y de las universidades formadoras de profesores.

En agosto del 2016, estando una nueva reforma curricular en curso, nos enteramos de que estábamos excluidos del Plan Común, lo que motivo que la REPROFICH se rearticulase, generando un movimiento que consigue que el MINEDUC mantenga el compromiso de incluir filosofía en las Bases Curriculares, siendo el Consejo Nacional de Educación (CNED) quien rechazó en tres ocasiones las propuestas curriculares surgidas desde la Unidad de Currículum del Ministerio. Es esta entidad, que situándose como un poder fáctico, que se sobrepone a las discusiones, decisiones y acuerdos logrados por los actores relevantes vinculados al sistema educacional chileno, a saber: profesores, académicos, MINEDUC. El actuar del CNED, tal como lo fue en su momento y en otro contexto, el Consejo de Seguridad Nacional (COSENA) y aún hoy el Tribunal Constitucional, se devela como una instancia de decisión antidemocrática, por lo que es necesario revisar su rol, su composición y sus atribuciones, más allá de este caso. No sólo la Filosofía está en peligro de ser minorizada en su rol formativo integral, lo mismo ha sucedido con las asignaturas de Arte, Ciencias, Orientación, Historia, Música, atentando contra la democratización de los saberes, y el derecho de todos y todas las y los niños y jóvenes de acceder a una formación escolar integral. Una vez más, las Ciencias Sociales, las Artes y las Humanidades, son despreciadas por la tecnocracia educacional, extendiéndose a las ciencias en general. De ahí que nuestra molestia y demanda no sea una “pelea chica”[4], como la cualifica Silvia Eyzaguirre, sino que es por una democratización del currículum, más allá de decisiones economicista y derechamente ideológicas, se trata de eliminar los sesgos de clase en las decisiones curriculares y de potenciar la educación pública en Chile.

Quienes trabajamos en el campo de la Filosofía, tanto en el nivel escolar, como el nivel universitario, tanto en docencia como en investigación, tenemos la convicción de la relevancia de su presencia en el currículum escolar, toda vez que aquello que posibilita la enseñanza filosófica, más allá de contenidos y autores específicos, es una mirada cuestionadora, crítica y analítica del entorno social en el cuál un individuo vive y habita, permitiendo la construcción de una sociedad más democrática, que sobrepase los marcos de esta democracia tutelada por el autoritarismo económico imperante. Lo que defendemos está en concordancia con las recomendaciones del Informe General de la UNESCO de febrero de 2005, en relación al valor que se le asigna a la enseñanza y promoción de la filosofía:

“La filosofía es una ‘escuela de libertad’ ya que no sólo elabora instrumentos intelectuales que permiten analizar y comprender conceptos fundamentales como la justicia, la dignidad y la libertad, sino que además crea capacidades para pensar y emitir juicios con independencia, incrementa la capacidad crítica para entender y cuestionar el mundo y sus problemas y fomenta la reflexión sobre los valores y los principios”[5]

Este principio fue enunciado por primera vez en la Comisión Preparatoria de la primera Conferencia General de la Naciones Unidas (1946), luego en la Conferencia General de 1950, y ratificado en la Declaración de París en favor de la filosofía (1995)[6]. En este último documento es posible constatar a lo menos tres formas para abordar la enseñanza de la filosofía. La primera de ellas vinculada a la comprensión y análisis de conceptos, la segunda vinculada a la adquisición de capacidades para pensar y emitir juicios, y una tercera en la que se indica con claridad que la culminación de este procesos considera entender y cuestionar el mundo y sus problemas. Estas tres funciones esenciales para una convivencia democrática, no son ni promovidas ni enseñadas en la enseñanza Técnico Profesional, no lo será en la Artística, ni lo está siendo en las etapas formativas más temprana del currículum escolar.

Estas declaraciones internacionales acerca del rol de la enseñanza de la filosofía en el sistema escolar nos permiten indicar que la negativa del MINEDUC en su momento, del CNED ahora, por discutir los problemas teóricos y metodológicos tras la disminución de la enseñanza de la filosofía en el curriculum escolar del país, invisibiliza a lo menos dos grandes dimensiones que debe considerar toda construcción curricular: la primera de ellas, de orden epistemológico, que en este caso considera dilucidar en qué consiste el ejercicio filosófico distinguiendo entre lo teórico, actitudinal y procedimental que desarrolla, y que hace de su ejercicio una acción propia, no sustituible por otro saber; y una segunda dimensión de orden político, que cuestiona el «valor» que el propio MINEDUC y el CNED atribuyen a la filosofía en el currículum escolar, y en la formación de los ciudadanos del país.

Las decisiones curriculares son siempre una cuestión eminentemente política, toda vez que el currículum hace referencia a aquellos saberes que una sociedad o cultura determinada consideran dignos de ser trasmitidos y preservados de una generación a otra, por lo cual, lo que queda fuera del currículum puede ser considerado como un tipo de saber que no tiene un estatuto tal que se considere necesario para ser resguardado. Por ello, es necesario situar la defensa de la Filosofía más allá una mera defensa corporativa. Se trata de resguardar la necesaria democratización epistemológica en la difusión, enseñanza y acceso igualitario a todos los saberes. Se trata de promover una sociedad democrática, no sólo desde lo formal, sino que en aquellas instancias en las que se expresa la libertad a acceder de manera igualitaria al saber para los niños y niñas de Chile.

*Este texto es una versión resumida y modificada del artículo “La filosofía que tenemos, la filosofía que necesitamos: acerca de la expresión democrática de los saberes en el currículum escolar chileno”, publicado en Cuadernos del Pensamiento Latinoamericano, n° 23, 2017, http://www.cuadernoscepla.cl/?p=509

[2] Informe del Ministerio de Educación a la Comisión de Educación del Senado sobre la Situación de Filosofía en el curriculum nacional al Senado, “Filosofía en la educación Escolar Chilena”, abril 2004, p. 4.

[3] Idem.

[4] http://impresa.lasegunda.com/2018/02/27/A/7J3B8VOS/all#6L3B903N

[5] Informe del Director General UNESCO relativo a una estrategia intersectorial sobre la filosofía, 2005. http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001386/138673s.pdf

[6]http://institucional.us.es/revistas/Araucaria/A%C3%B1o%201_n%C2%BA1/Declaraci%C3%B3n%20de%20Paris.pdf

Fuente: http://www.lemondediplomatique.cl/La-defensa-de-la-filosofia-como.html


Redes del poder: ¿Quién controla el Consejo Nacional de Educación en Chile? La estafa de Santiago y la élite política-académica conservadora a la revolución pingüina.

Por Miguel Stuardo Concha

El Consejo Nacional de Educación (CNED) se creó como respuesta a la revolución pingüina, bajo la promesa de que mejoraría “la calidad de la educación” en el sistema educativo en todos sus niveles. La razón de ser del CNED era independizar las decisiones en materia educativa más allá de los ciclos electorales. En la práctica se ha convertido en una trampa a la democracia, porque a través del Consejo se quita el poder a los ciudadanos, ya que nuestro voto en elecciones vale muy poco o nada en materia de políticas educativas. Ahora decide un pequeño grupo de autodenominados expertos que para nada representan a todos los profesionales de la educación, ni la diversidad ideológica, étnica ni geográfica de Chile.

El contexto de creación del CNED

El CNED es parte de la nueva institucionalidad creada mediante la Ley General de Educación. Esta Ley además estableció la Superintendencia de Educación para fiscalizar solo algunas cuestiones y la Agencia de Calidad para velar solo por algunos resultados. En el texto del acuerdo alcanzado para dar al país una nueva Ley General de Educación (LGE), firmado por el primer gobierno de Michelle Bachelet, la Alianza y la Concertación,  se dice sobre el CNED: “El propósito común de elevar la calidad de la educación chilena requiere de instituciones que tengan una mirada de país y de largo plazo y cuyo único propósito sea una mejor educación para todos los chilenos. Por eso hemos acordado crear el Consejo Nacional de Educación en reemplazo del actual Consejo Superior de Educación. Este nuevo consejo se compondrá con miembros de excelencia y alta calificación en la materia y que representen a los actores de la educación y todos los sectores de opinión que forman parte de la comunidad nacional. Sus integrantes permanecerán en sus cargos por un periodo que vaya más allá de los ciclos electorales.

Así, esta institución será clave para asegurar la calidad de la educación, pues tendrá más y mejores atribuciones para orientar, evaluar y corregir las metas, procesos y mecanismos del sistema educacional, en materias tan decisivas como el currículo, los estándares de aprendizaje, y los planes y programas”. ¿Bellas palabras, no? Pero según nuestra investigación, la promesa de representar a todos los actores y sectores no se cumple en la actualidad. Te mostramos las evidencias.

Las redes de poder en el Consejo Nacional de La Educación en Chile: centralismo, universidades privadas y exclusión de pueblos originarios

En este contexto nos preguntamos: ¿Quiénes están decidiendo en el Consejo Nacional de Educación? ¿Qué intereses defienden? ¿Con qué grupos de poder están relacionados? ¿Están representados todos los sectores? Hemos reunido en un solo lugar la información sobre las/los consejeros y consejeras de los últimos años según la web oficial del Consejo Nacional de Educación (2018).

Encontramos una alarmante sobre representación de perfiles académicos conservadores, en su mayoría vinculados a la educación privada y autodenominados expertos. Algunos miembros tienen evidentes relaciones con think tanks conservadores financiados por empresas (Centro de Estudios Públicos) y otros con formas de financiamiento poco transparente y desconocidas (Acción Educar); también destacan sus trayectorias pro-estandarización educativa y aplicación de dispositivos de control social sobre los profesionales de la educación. No hay visiones divergentes en el consejo como nos quieren hacer creer. No se cumple la promesa.

No hay representantes de ningún pueblo originario. Los pueblos originarios no existen al interior del Consejo. Están excluidos de la deliberación y la toma de decisiones.

El centralismo es otra características vergonzosa y que daña la representatividad de la democracia. Todos los/las miembros del consejo desarrollan su quehacer profesional en Santiago y la mayoría se ha formado allí. Las regiones no están representadas. La diversidad cultural de Chile está en peligro. La fuerza centrípeta de Santiago afecta el desarrollo cultural y económico de las regiones y la institucionalidad en educación hace invisible sus intereses que son diferentes. Esto queda evidenciado en la composición actual del Consejo.

Actualmente no están representados los/las docentes de aula no universitaria; las humanidades cuentan con un sola representante; las/los estudiantes han sido marginados, aunque fueron quienes presionaron para mejorar la calidad de la educación en la revolución pingüina. Esta situación es dañina para la democracia escolar y general pues son docentes y estudiantes quienes deberán lidiar con los principales efectos que causen estas decisiones que toma un pequeño grupo.

Un resumen de los perfiles profesionales y las relaciones actuales en el Consejo, según la información en la web oficial del Consejo

Un académico del área de ciencias naturales y químicas, vinculado a universidades privadas (Universidad del Desarrollo y Universidad Diego Portales) (Santiago).
Un directivo-docente de ciencias del sistema municipal (Santiago), con trayectoria de directivo y ex rector del modelo segregador del Instituto Nacional.
Una académica y educadora de párvulos, vinculada al sistema escolar privado y a un instituto de formación profesional privado, DUOC-UC (Santiago).
Una ingeniero civil industrial, académica de universidad privada, Universidad del Desarrollo, vinculada al think tank conservador Centro de Estudios Públicos (Santiago).
Una profesional de la Salud (médico cirujana) vinculada a la Universidad de Chile (Santiago).
Una académica vinculada anteriormente al think tank conservador Centro de Estudios Públicos, al grupo de acción ideológica conservadora Acción Educar, y a la docencia en universidades privadas (Santiago).
Una académica de universidades privadas, relacionada con el MIDE-UC, implicada directa en temas de estandarización educativa y con relaciones anteriores con la OECD, UNESCO-OREALC, PREAL y el Banco Mundial (Santiago).
Una académica de la USACH, con formación como docente de historia (Santiago).
Un académico de derecho vinculado la Universidad de Chile (Santiago), ex socio de Jovino Nova en bufete de abogados.
Un ingeniero forestal, académico vinculado a un instituto de formación profesional privado, DUOC-UC (Santiago).

Puedes explorar la red en la visualización interactiva

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Detalles biográficos de las y los miembros actuales

“Pedro Montt Leiva, Presidente periodo 2015-2021

Profesional de reconocida trayectoria, designado por la Presidencia de la República. Es Profesor de Ciencias Naturales y Química de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Licenciado en Ciencias Básicas de la Universidad de Chile, con estudios de Postgrado en Gestión Pública en la Universidad de Lincoln, Reino Unido.

Es académico en programas de maestría en gestión educativa y liderazgo pedagógico y de currículum y evaluación de la Universidad del Desarrollo. Asimismo, se desempeña en el programa de formación general para alumnos de pregrado de la Universidad Diego Portales.

Fue Subsecretario de Educación, Jefe de la División de Educación General y de la Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación. Ha realizado consultorías en el Ministerio de Educación del Ecuador y en la Secretaría de Educación de México. Es investigador asociado del Centro de Estudios del Desarrollo (CED) y colabora con el Centro de Estudios de Políticas Públicas (CEPP, Argentina).

Jorge Toro Beretta, Consejero periodo 2012-2018

Profesional de la educación designado por la Presidencia de la República previa consulta al colegio de profesores, a partir de una terna de docentes del ámbito municipal conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Profesor de Estado en Química y Ciencias Naturales. Magíster en Administración Educacional y en Currículum y Evaluación y con Postgrado en Dirección de Centros Educativos en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Ex rector del Instituto Nacional. Cuenta con una extensa trayectoria como profesor y en cargos en el ámbito de la administración y coordinación en establecimientos educacionales. Además, ha sido dirigente gremial, ocupando el cargo de presidente de la mesa comunal Santiago del Colegio de Profesores.

Kiomi Matsumoto Royo, Consejera periodo 2015-2021

Profesional de la educación designada por la Presidencia de la República, a partir de una terna de docentes del ámbito particular conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Educadora de Párvulos y Magíster en Ciencias de la Educación, mención Evaluación, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Es Directora de Formación Práctica y Docente de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo y representante del Consejo de Alta Dirección Pública para procesos de selección de directores de excelencia en establecimientos municipales.

Fue coordinadora académica en los colegios Saint George´s College y San Francisco Javier. Entre los años 2007 y 2010 fue coordinadora del área de Evaluación de Duoc UC. Además, ha participado en proyectos de investigación de distinta índole como el diseño de Ludotecas para los Jardines Infantiles del Hogar de Cristo y la elaboración de Estándares para la formación inicial de Educadoras de Párvulos.

María Francisca Dussaillant, Consejera periodo 2012-2018

Académica de reconocido prestigio propuesta por la Presidencia de la República y ratificada por el Senado, a partir de una terna conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Ingeniero Civil de Industrias y Ph.D. en Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Master of Arts in Education, University of North Carolina – Chapel Hill, Estados Unidos.

Es directora del Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo. Anteriormente fue consultora en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e investigadora del Centro de Estudios Públicos, donde se especializó en temas de educación y mercado laboral.

Cecilia Sepúlveda Carvajal, Consejera periodo 2015-2018

Académica de reconocido prestigio propuesta por la Presidencia de la República y ratificada por el Senado, a partir de una terna conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Médico-cirujana de la Universidad de Chile, especialista en Medicina Interna de la Pontificia Universidad Católica de Chile y especialista en Inmunología de la Universidad de Chile y del Instituto Pasteur de París, Francia.

Profesora titular de la Universidad de Chile, fue Directora Académica de la Facultad de Medicina, Vicerrectora de Asuntos Académicos y Decana de la Facultad de Medicina por dos períodos.

Fue presidenta de la Asociación de Facultades de Medicina (ASOFAMECH), de la Sociedad Chilena de Inmunología y Secretaria de la Asociación Latinoamericana de Inmunología (ALAI), y es miembro de sociedades científicas nacionales e internacionales.

María Loreto Fontaine, Consejera periodo 2015-2021

Académica de reconocido prestigio propuesta por la Presidencia de la República y ratificada por el Senado, a partir de una terna conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Profesora de Educación Básica con Mención en Artes de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Máster en Ciencias de la Educación de la Universidad de Kansas, Estados Unidos.

Durante 12 años fue investigadora del Centro de Estudios Públicos. Fue Coordinadora Nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación y ha ocupado cargos directivos y como docente en la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo y en la Universidad Diego Portales. Participó como miembro del Consejo de Certificación de la Calidad de la Gestión Escolar de Fundación Chile y del Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación.

Actualmente es asesora pedagógica de la Fundación Domingo Matte Mesías.

Lorena Meckes Gerard, Consejera periodo 2015-2021

Académica de reconocido prestigio propuesta por la Presidencia de la República y ratificada por el Senado, a partir de una terna conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Psicóloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Evaluación del Instituto de Educación de la Universidad de Londres.

Es coordinadora del área Internacional del Centro de Medición de la Pontificia Universidad Católica de Chile (MIDE-UC).

Entre 2003 y 2008 dirigió el SIMCE, actual Sistema Nacional de Evaluación de Resultados de Aprendizaje. Ha sido consultora en materia de estándares educacionales y evaluación para la OECD, UNESCO-OREALC, PREAL y el Banco Mundial y ha prestado asesoría a distintos países de Latinoamérica y Medio Oriente.

Carmen Norambuena Carrasco, Consejera periodo 2012-2018

Académica designada por el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas.

Profesora de Estado en Historia y Geografía Económica, Universidad Técnica del Estado, y Doctora en Filosofía y Letras, Mención Historia de América, Universidad Complutense de Madrid.

Es profesora titular de la Universidad de Santiago de Chile. Fue Directora del Instituto de Estudios Avanzados y Decana de la Facultad de Humanidades de la USACH. Ha sido profesora de la Universidad de Chile y profesora invitada del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, de la Universidad de Sao Paulo Brasil, de la Universidad de Santiago de Compostela y de la Universidad de La Plata Argentina. Es autora de diversas publicaciones sobre población, migraciones, exilio y del imaginario americano.

Roberto Guerrero del Río, Consejero periodo 2012-2018

Académico designado por los Rectores de las Universidades Privadas autónomas acreditadas. Abogado de la Universidad de Chile. Socio fundador del estudio de abogados Guerrero y Olivos. Fue profesor de Derecho en la Facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile y profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad Finis Terrae. En dicha casa de estudios también ocupó los cargos de Decano de la Escuela de Derecho, Secretario General y Rector.

[Por su parte, Roberto Guerrero del Río fue rector de la Universidad Finis Terrae entre 1988 y 1996. Además,  trabajó en el Banco Central y como asesor de los ministros de Hacienda y Economía durante la dictadura de Augusto Pinochet.] (El Mostrador,4 de noviembre de 2015).

Alejandro Espejo Silva, Consejero periodo 2015-2021

Académico designado por los Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica acreditados.

Ingeniero Forestal de la Universidad de Chile y MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez. Postgrado de Dirección Estratégica de las Universidades, Cátedra UNESCO de Dirección Universitaria de la Universitat Politècnica de Catalunya.

Fue Secretario General, Director General Académico y Director de la Escuela de Recursos Naturales de Duoc UC.

Antiguos miembros. Integrantes del Consejo Periodo 2012-2015

Presidente CNED

Ignacio Irarrázaval Llona

Profesionales de la Educación:

Jorge Toro Beretta
Lorna Prado Scott

Académicos y/o profesionales de reconocido prestigio:

Francisca Dussaillant Lehmann
Pedro Montt Leiva
Pedro Pablo Rosso
José Weinstein Cayuela

Designada por el Consejo de Rectores de Universidades Chilenas (CRUCH):

Carmen Norambuena Carrasco

Designado por Rectores UEs privadas autónomas acreditadas:

Roberto Guerrero del Río

Designado por IPs y CFTS acreditados:

Alejandro Mackay Barriga”

Comentarios

El Consejo de Educación Pública no es representativo de la diversidad geográfica, ideológica ni étnica de Chile. Su composición nos hace sospechar de que es una estrategia diseñada para facilitar el control del sistema por una pequeña red política-académica, cuyos miembros están vinculados casi en su totalidad a la educación privada. ¿No hay acaso un conflicto de interés evidente? ¿Deciden los asuntos públicos y de la educación pública aquellos que defienden y trabajan por la privatización?

El centralismo también es un problema. Personas de Santiago deciden en nombre de millones de ciudadanos, que viven en regiones diversas, con micro economías y visiones del mundo muy diferentes, que deberán lidiar con los efectos de sus decisiones. Se marginan a los pueblos originarios y a las/los docentes de aulas no universitarias.

Creo que la red política académica de Santiago ha estafado a aquellos estudiantes que legitimamente se organizaron, pararon el país y levantaron un discurso crítico por una mejor educación en la llamada revolución pingüina. Sin embargo, la red-política-académica conservadora, escondida en un discurso vacío de mejora de la calidad, ha desarrollado una institucionalidad para facilitarse sus juegos de poder e imponer sus decisiones, sin importar por quien voten las y los ciudadanos. Nos piden responsabilidad y nos sancionan por los resultados educativos, pero no nos dejan decidir nada, ni siquiera tener representantes en el Consejo. No es de extrañar, porque el Consejo de autodenominados expertos le pertenece a las ideologías conservadoras.

Referencias

Consejo Nacional de Educación. (2018). Consejeros. Recuperado 3 de febrero de 2018, a partir de https://www.cned.cl/consejeros

El Mostrador. (4 de noviembre de 2015) El informe de la Fiscalía sobre las platas del ex socio de Jovino Novoa que recibió $600 millones de SQM http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2015/11/04/el-informe-de-la-fiscalia-sobre-las-platas-del-ex-socio-de-jovino-novoa-que-recibio-600-millones-de-sqm

17 de febrero 2018

Fuente: http://www.escuelasparalajusticiasocial.net/quien-controla-el-consejo-nacional-de-educacion-en-chile-la-estafa-de-la-elite-chilena-a-la-revolucion-pinguina

 

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