Ahed Tamini, la niña de 17 años encarcelada por Israel, deja prisión tras condena de ocho meses [+Video].

Sale de prisión la joven palestina que golpeó a dos soldados israelíes. La palestina Ahed Tamimi de 17 años (centro) durante una conferencia de prensa en su pueblo Nabi Saleh en Cisjordania ocupada tras su liberación de una prisión israelí, el 29 de julio de 2018.

Ahed sale de prisión convertida en un símbolo de la resistencia palestina.

por EFE/Jerusalén.

La adolescente palestina, condenada por un tribunal militar israelí después de aparecer en un vídeo abofeteando a soldados, salió de prisión junto a su madre, Nariman, tras una sentencia de ocho meses.

Considerada «una provocadora» por Israel y convertida en un símbolo internacional de la resistencia palestina tras aparecer en un vídeo enfrentándose a soldados, Ahed Tamimi, de 17 años, salió este domingo de prisión tras cumplir casi ocho meses de condena por un tribunal militar.

Detenida el 19 de diciembre cuando tenía 16 años, el vídeo en el que aparece junto a su madre Nariman, también liberada este domingo, y a su prima en su casa de Nabi Saleh, en Cisjordania ocupada, se hizo viral y por él fue acusada de doce cargos, entre ellos, atacar a las fuerzas de seguridad, tirar piedras, participar en manifestaciones violentas, amenazas e incitación.

La Corte israelí la mantuvo en prisión preventiva al considerarla «demasiado peligrosa» hasta la emisión de la sentencia en marzo cuando aceptó un acuerdo con la Fiscalía y fue condenada a ocho meses por agresión con agravante e incitación, entre otros cargos.

Para su abogada Gaby Lasky, Israel ha intentado con este caso, que ha despertado un alto interés internacional, «disuadir» a otros jóvenes a que sigan su ejemplo.

Pero sus actos y, también, su detención, han llevado a convertirla en una seña de identidad del activismo palestino, que a diario la compara con Juana de Arco, Ana Frank o Nelson Mandela; además de un recordatorio de los menores palestinos que hay en cárceles israelíes.

Ahed Tamimi - AFP
El rostro de Ahed Tamimi pintado sobr el muro construido por Israel. AFP.

 

Ahed, que sueña con ser futbolista, aseguró que mataba las horas en prisión leyendo novelas, preparándose para el «tawjihi» -examen de acceso a la universidad-, haciendo deporte y buscando la compañía de su madre, Nariman, encarcelada también en Ha Sharón.

Su padre, Basem, un activista y exprisionero de Israel, solo las ha podido visitar dos veces en estos más de siete meses porque, asegura, las autoridades israelíes le denegaban el resto de permisos.

El suceso con los soldados grabado en vídeo el 15 de diciembre es solo el último de una serie de enfrentamientos entre la joven y las fuerzas de seguridad israelíes. Tras la dura experiencia de la segunda Intifada, la localidad cisjordana de Nabi Saleh se sumó en 2009 al movimiento de la «resistencia no violenta», con manifestaciones contra la apropiación de la colonia judía de Halamish de un manantial usado por los residentes del pueblo durante generaciones.

La adolescente palestina Ahed Tamimi, es escoltada por agentes de la policía israelí hacia un juzgado en la localidad de Betunia (Palestina). EFE/ Abir Sultan

Este contexto puso a Ahed, una niña de 9 años entonces, frente a frente a la ocupación: arrestos, soldados en las calles, cañones de agua de olor nauseabundo, granadas de estruendo, gas lacrimógeno, balas recauchutadas y hasta munición real como la que mató a su tío Rushdie, de 31 años, en 2012.

Nabi Saleh se convirtió en un icono al que activistas y curiosos de todo el mundo que pasaban por Cisjordania se acercaban para conocer a una familia que ya forma parte de la historia reciente de Palestina.

Los Tamimi fueron retratados en 2013 en un artículo del New York Times que planteaba si no sería en esa pequeña localidad de 600 habitantes, rodeada de asentamientos, donde estallaría la Tercera Intifada.

La llamativa melena, los ojos claros y el rostro congestionado por la ira de Ahed fueron difundidos en los medios durante años, al igual que el resto de niños del pueblo, que por decisión del clan fueron incluidos en actividades de protesta «para ayudarles a procesar su realidad».

Así, allí los menores impiden o presencian los arrestos de familiares o se enfrentan a soldados pertrechados.

Ante ellos, Ahed muestra una entereza y seriedad impropias de una adolescente que en sus ratos libres juega al fútbol u organiza coreografías de Rihanna con su prima Jana, otra ‘niña-fenómeno’ de la localidad que, a sus once años, es conocida como «la periodista más joven del mundo».

 

Su actitud le ha valido menciones de honor del presidente palestino, Mahmud Abás o el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, y ha inspirado al artista irlandés Jim Fitzpatrick, autor del icónico retrato en blanco y negro del Che Guevara, para convertirla en una heroína de póster bajo la leyenda: «Hay una Wonder Woman real».

El caso ha movilizado a escritores, artistas y académicos de EEUU, entre ellos Rosario Dawson o Angela Davis, es seguido en las redes sociales bajo el hastag #FreeAhedTamimiy ha dado visibilidad a la situación de 291 menores palestinos encerrados en cárceles israelíes.

«Siempre dice lo mismo cuando le preguntan qué quiere ser», dice su padre, que cree que esta joven «tímida, callada, valiente y fuerte» se ha hecho famosa, entre muchas razones, porque con sus ojos azules y su pelo rubio «golpea la mentalidad occidental».

Fuente: https://www.publico.es/internacional/palestina-ahed-tamini-sale-prision-convertida-simbolo-resistencia-palestina.html


Liberada la icónica adolescente palestina Tamimi.

por Ana Alba /

La joven fue condenada por un tribunal militar israelí tras aparecer en un vídeo abofeteando a dos soldados que habían entrado en su casa

La casa de Basem Tamimi en el pueblo palestino de Nabi Saleh, era hoy un hervidero de gente que esperaba ansiosa la llegada de su hija, Ahed Tamimi, la adolescente de 17 años cuyo rostro se ha convertido en el incono de la resistencia palestina contra la ocupación israelí. Decenas de familiares, amigos, conocidos y desconocidos, activistas extranjeros e israelís y periodistas se han congregrado en la casa, situada frente a una colina coronada por la colonia israelí de Halamish, para recibir a Ahed.

La niña convertida en símbolo ha salido hoy de la cárcel tras cumplir siete meses y medio de prisión por haber pegado a dos soldados israelís que entraron en su patio el pasado 15 de diciembre, después de una protesta palestina. Los hechos se grabaron en un vídeo que se hizo viral, en el que también aparecen enfrentándose a los soldados la madre de Ahed, Nariman, y una prima, Nur. Cuatro días después, Ahed y Nur fueron arrestadas, pero a la segunda la pusieron en libertad «al cabo de 16 días», según cuenta ella misma. Ahed permaneció en prisión porque el tribunal militar la consideró «demasiado peligrosa».

Adolescente palestina Ahed Tamimi sale de prisión tras condena de ocho meses.Caos en la liberación.

Esta mañana, pasadas las 6, Ahed y su madre, arrestada poco después que ella y que también cumplía condena, han sido liberadas a las puertas de Nabi Saleh, en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel. Las autoridades israelís han indicado a la familia que las dejarían en el control de Jabara (Tulkarem) y luego han comunicado que lo harían en el de Rantis, para liberarlas finalmente a la entrada de su pueblo, según ha confirmado su familia.

«Estábamos en Rantis esperándola, hemos visto pasar el jeep militar que la llevaba hacia Nabi Saleh y hemos corrido hasta allí. He sido la primera en abrazarla«, asegura Lana, prima y compañera de clase de Ahed. «Nos sentamos juntas y la he echado mucho de menos estos ocho meses», comenta Lana.

Recepción de Abás

Tras una breve parada en Nabi Saleh, Ahed se ha dirigido, junto a su familia, a Ramala, donde ha depositado flores en la tumba del líder palestino Yaser Arafat, en la Muqataa, sede de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Allí la ha recibido el presidente palestino, Mahmud Abás. Poco despues de las 3 de la tarde, el coche de los Tamimi, con Ahed y su madre a bordo, ha aparecido en la entrada de Nabi Saleh. Al bajarse en la plaza principal del pueblo, una multitud de cámaras ha rodeado a la joven.

Uno a uno, familiares, amigos y vecinos se han acercado hasta ella y su madre. Abrazos, risas y tambien llantos las han acompañado en un breve paseo que ha culminado con una rueda de prensa en la que Ahed ha afirmado que «la lucha popular contra la ocupación continuará». «Estoy contenta porque he salido de la cárcel, pero no del todo porque tengo a hermanas y hermanos allí», ha dicho en fererencia a los presos palestinos. Ahed ha señalado que va a seguir «focalizada en la lucha contra la ocupación», en la que considera que «se expande el papel de la mujer» y ha destacado que «el poder está con la gente, que decide su destino».

Preocupada por sus estudios

La menor liberada, para quien “Jerusalén era y seguirá siendo la capital del pueblo palestino”, ha contado que su «mayor preocupación» cuando la encarcelaron fue perderse el examen de acceso a la universidad. Pero ha dicho que en la cárcel estudió con un grupo de mujeres, a pesar de «las amenazas constantes y abusos de la ocupación israelí». Ahed quiere ser abogada «para defender a los presos, a los que luchan contra la ocupación, y tiene posibilidades de estudiar con becas aquí y fuera», informa su padre.

Los Tamimi son una familia conocida por liderar las protestas en su pueblo. «Estoy feliz de estar con mi hija, pero aún tenemos un hijo en la cárcel. Espero que alguna vez estemos todos juntos, como una familia, y la ocupación salga de nuestras vidas para vivir normalmente en nuestra tierra», dice Basem.

Ahed, cuyo rostro han pintado en el muro que Israel levantó en Cisjordania dos grafiteros italianos que han sido arrestados, ha agregado que «la determinación y la fortaleza» de su madre la ayudaron a seguir adelante en la cárcel.

«Arresto político»

Detenida el pasado 19 de diciembre, Ahed fue condenada en marzo a ocho meses de cárcel, tras un acuerdo con la fiscalía por el que se declaró culpable de cuatro cargos de agresión. Además ha tenido que pagar una multa de 5.000 shekels (unos 1.174 euros).

«El arresto y juicio de Ahed fueron más de naturaleza política que por razones legales. Aunque las autoridades israelís intentan mantener su voz baja, ella seguirá luchando contra la ocupación como haría cualquier persona normal que viviera bajo ocupación», afirmó la abogada de Ahed, la israelí Gaby Lasky.

«Ahed ha sido liberada, pero nos preocupa qué harán las autoridades si vuelve a manifestarse. Espero que Israel no cometa el mismo error», ha apuntado Lasky.

 

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