Chile por arriba plus: La nueva patrulla juvenil de la derecha se chingó (*).

Evopoli, los tres principales [de izq. a der.] Luciano Cruz-Coke, Hernán Larraín Matte y Felipe Kast.

Evópoli: la promesa de una derecha progresista que no fue.

por Laura Landaeta/Interferencia.

Evolución Política quería dotar a Chile de una derecha liberal y moderna, pero su defensa férrea de un Sebastián Piñera derechizado, las AFP y -ahora- la opción Rechazo, echa por tierra dicha promesa. Sobrerepresentados en el gobierno, con ministros en Interior (Gonzalo Blumel) y Hacienda (Ignacio Briones), el giro hacia la derecha dura de sus líderes también implica fuertes conflictos internos, tal como pasa en la UDI y RN.

Evopoli significa Evolución Política. Pero ¿evolución respecto de qué?

La historia que ha contado Evopoli dice que nació como una alternativa de derecha liberal progresista, con líderes que cambiaron las camisas Polo por poleras con estampado, las reuniones entre cuatro paredes por transmisiones en vivo en redes sociales, el discurso del miedo por memes y gifs.

Supuestamente esto implica líderes que ensalzan las banderas de la equidad, la no discriminación, la tolerancia. Esto, en la búsqueda de la refundación de una derecha en decadencia -dirigida hasta entonces por viejos estandartes conservadores- para plantear un giro hacia el centro; una derecha que se abre a discutir temas valóricos y sociales con altura de mira; una derecha que le dio espacio a la Fundación Iguales para lanzar un candidato a diputado independiente amparado por su bandera.

En suma, “una nueva propuesta. La Evolución Política. Para un Chile más libertario, inclusivo y justo”, como decía por ese diciembre de 2012 que los vio nacer, Harald Beyer, uno de sus fundadores, y ex ministro de Educación del primer gobierno de Sebastián Piñera.

A la luz de los hechos de este año, desde el estallido social hasta la pandemia, ¿qué queda de la propuesta de Evópoli ahora que fue el único partido que defendió a raja tabla el 10% de las AFP y que se volcó hacia la opción Rechazo en el plebiscito de octubre?

“Se han vuelto más gobernistas que el propio gobierno”, dice un dirigente de derecha de que critica el cambio.

“Se sacaron la careta. Nos vendieron una idea de progresismo de derecha que no quedó más que en palabras cuando los de siempre, liderados por Felipe Kast y Luciano Cruz Coke comenzaron a imponer ideas que no correspondían a los ideales fundacionales de Evópoli. Por eso Hernán Larraín Matte se cansó”, dice uno de los cercanos al ex presidente del partido, quien renunció a presidir la organización durante la semana. “Nuestra democracia está en peligro. Somos una coalición de gobierno sin coordinación, ni diálogo, ni confianzas”, dice.

Dentro de la guerra civil que se ha desatado en la derecha, en un debate en el que las posturas se radicalizaron y en el cual el único consenso posible es que se está viviendo una gran crisis, Evópoli es hoy el único partido oficialista al 100%, al tener sobrerepresentadamente al ministro del Interior (Gonzalo Blumel) y de Hacienda (Ignacio Briones) respecto de su fuerza política y parlamentaria, pero en un gobierno que se deshace, y que paso a paso muestra una identidad cada vez más cercana a la derecha inflexible.

En junio de 2019, Felipe Kast, decía en una entrevista con El Dínamo: “Hay que tratar de construir una nueva Concertación con ideas de centro derecha”, invitando con ello al diálogo a RN y la DC. Pero pasaron 287 días y hoy ese proyecto de centro derecha, donde Evópoli sería el pivote, está lejos de estar en el debate, con el partido incluso a la derecha de la UDI, y cuando más bien se discute los vínculos de este senador por La Araucanía con las forestales, a la vieja usanza de la derecha agraria de los siglos 19 y 20.

Es en este escenario en que Kast -y otros líderes de Evópoli, como Francisco Undurraga, Sebastián Álvarez y Andrés Molina- han anunciado inclinarse por la opción Rechazo en el plebiscito de octubre, en instancias en que Evópoli en un principio se inclinó por cambiar la Constitución, de acuerdo al consejo ampliado de enero de este año, en el que el 59,3% de la colectividad apoyó el Apruebo.

Al respecto Álvarez señaló esta semana que “ve un clima poco dialogante y violento [por lo que] hoy estoy por el rechazo. No veo que estén las condiciones democráticas para poder establecer un proceso abierto, deliberante y dialogante para tener una nueva Constitución. Si los que piensan distinto van a ser amenazados, no vamos a llegar a ninguna parte”, comentó.

En tanto, el diputado por Temuco, Andrés Molina, argumentó su cambio de posición haciendo referencia a las amenazas que han recibido parlamentarios que votaron en contra del retiro del 10%: “Votaré Rechazo. Hay una preocupación clara no solo por el tema de las AFP, sino que también por las amenazas que muchos parlamentarios han vivido. A cada uno nos llegaron muchas amenazas. Además, lo que puedo constatar, es cómo se ha ido cambiando la Constitución, de cómo se le ha ido doblando la mano a los quórum. Hoy hay un ambiente que ha ido cambiando desde el 15 de noviembre y es preocupante”, señaló.

¿Se quiebra también Evópoli?

Pese a que Evópoli ha sido el partido más consistentemente gobernista, eso no quiere decir que el terremoto con epicentro en la derecha vivido por lo de las AFP, no les haya llegado en la discusión interna.

De tal modo emergieron problemas antes invisibles, como falta de diálogo, y acusaciones de grueso calibre de clasismo de muchos de sus líderes tradicionales. Un escenario no muy distinto al que vive la UDI, donde se ha amenazando incluso con sacar del partido a quienes no se cuadren con el oficialismo, o RN, donde se rotea a los parlamentarios que vienen de escuelas con número.

En toda la derecha se cuecen habas.

Una de las razones del actual quiebre en Evópoli es, dicen sus militantes, la compleja convivencia entre dos alas. “Nacimos como alternativa, íbamos a poner en orden a todos los pensamientos de centro, representando la diversidad en todas sus formas. Y hoy, con dos ministros fundamentales a la cabeza del gobierno, nos hemos visto en la obligación de radicalizar nuestras propuestas y cuadrarnos con el Ejecutivo”, señala un diputado del ala conservadora de Evopoli, quien solicita no ser nombrado ya que Felipe Kast ha insistido en que nadie converse con INTERFERENCIA a raíz del reportaje en que se develó sus intereses forestales (a quien de todos modos contactamos, pero no contestó su whatsapp).

Sin embargo, uno de los más cercanos colaboradores de Larraín Matte comenta a este periódico que “veníamos enojados hace rato con el giro que estaba tomando el partido. Gonzalo Blumel hoy es otra persona, no representa nuestros intereses, porque nosotros mismos, como gran parte de los militantes de Evópoli, no estamos de acuerdo con muchas de las decisiones de nuestros parlamentarios ni de los ministros de Estado”.

En ese contexto es que esta fuente se refiere a diferencias estructurales sobre cómo ver la política entre las alas más progresistas y las más conservadoras del partido. “Nosotros somos sabia fresca, entramos a la política convencidos de la idea de Kast, Beyer, Cruz Coke y Undurraga de cambiar el prisma. De velar por los mas necesitados, de apoyar a las minorías. Ser de derecha, pero para la gente. Fuimos críticos en la interna de los giros que daba el gobierno de Sebastián Piñera, incluso antes del estallido social. Pero fuimos siendo marginados, las decisiones dejaron de representarnos y ya veíamos venir esta arremetida del Rechazo. Eso no es lo que quería la mayoría del partido y eso no es lo que decidimos en enero. Entonces, nuevamente nos pegan en la cara irrespetando nuestras decisiones como colectivo”, dice esta fuente.

Otra fuente que hoy trabaja en una seremi regional comenta: “hoy estamos peor que la UDI, porque al menos la UDI permite que sus díscolos vayan a defenderse a un tribunal supremo. A nosotros nos han acallado y se no se ha respetado una decisión tomada por la mayoría. Hoy, si tu crees en el Apruebo, debes decirlo en voz baja, porque es muy mal visto”.

Como se mencionó al principio del artíoculo, varios en la interna de Evopoli dicen que Larraín Matte esta enojado por el mal trato constante de la UDI, encabezada por Jacqueline Van Rysselbeghe, la desidia y ninguneo de Renovación Nacional y el giro conservador que Felipe Kast le está improntando al partido.

De este modo estas fuentes explican la renuncia pública de Larraín Matte, la que tenía el claro (y fracasado) propósito de que los presidentes de la UDI y RN también dimitieran. “Larraín dice en privado que esta crisis de la derecha nos va a salir muy cara y que los líderes no representan a las personas y ni siquiera, desde su soberbia, son capaces de generar un diálogo», dice esta fuente. «Hernán dice que Van Rysselbeghe y Andrés Allamand le han hecho mucho daño a la derecha”, remata.

26/07/2020.

Fuente: https://interferencia.cl/articulos/evopoli-la-promesa-de-una-derecha-progresista-que-no-fue

 

(*) Nota de Editor CT: La voz «chingar» en Amér. Merid. como en Chile, signfica: No acertar, fracasar, fallar.

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