Capital inmobiliario: Los desarrapados de la Toma de Guernica en Buenos Aires.

En la provincia de Buenos Aires, el 20 de julio un grupo de familias se asentó en el sector 20 de Julio (no es juego de palabras). Pero la desigualdad extrema, la pobreza multiplicada, la pandemia que se empeña en ahondar la inequidad y sumar a la falta de vivienda de cientos de miles de familias hicieron correr la noticia entre desarrapados y excluidos y –como en un remedo cruel de aquel "disculpe el señor", de Serrat- llegaron de a miles. En apenas horas, siguieron los sectores llamados “San Martín”, “La Lucha” y “La Unión”.

por Claudia Rafael/Pelota de Trapo.

(APe).- El mate cocido de la mañana tiene sabor a miedo. En la toma de Guernica se cocina con miedo y se huele el miedo de que en cualquier instante todo puede terminar. La Justicia se vio cercada y postergó por apenas unos días el tan temido desalojo. Nada es definitivo. O tal vez, lo único definitivo es que es una pelea de fondo entre unos pocos miles de desarrapados y la propiedad privada, como el gran emblema de todos los tiempos. El juez Martín Rizzo firmó la postergación de la orden de desalojo para el 1 de octubre. Una postergación más de tantas que sólo permite ganar algo de tiempo pero sostiene en el mismo sitial de la incertidumbre la espada de Damocles sobre las familias de la toma.

Pero cada quien sigue jugando a su propio juego del que las familias de la toma son –lo saben bien por propia experiencia- la pieza descartable. La gran llave con la que sueñan unos pocos Quijotes es que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se constituya en la mágica salida del laberinto: que, a partir de la presentación encarada por la Gremial de Abogados y acompañada por Adolfo Pérez Esquivel, obligue al Estado argentino a proteger a esas familias y les asegure el acceso a la vivienda.

Hoy la lupa debe necesariamente poner en foco a los alrededor de 3000 niñas y niños de la toma de Guernica. Mirarlos a los ojos y reconocer la médula de toda la historia de la toma. ¿Cuál es el corazón de la disputa? “La propiedad privada excede el ámbito de la economía: en su lógica están también la libertad y la paz”, finaliza una nota de opinión publicada en La Nación el 5 de septiembre que se acerca al núcleo de la disputa ideológica.

La breve historia de un conflicto que osa poner en jaque a desarrolladores inmobiliarios y conniventes políticos arrancó hace escasos dos meses. Casi como un juego de fechas y lugares el 20 de julio un grupo de familias se asentó en el sector 20 de Julio. Pero la desigualdad extrema, la pobreza multiplicada, la pandemia que se empeña en ahondar la inequidad y sumar a la falta de vivienda de cientos de miles de familias hicieron correr la noticia entre desarrapados y excluidos y –como en un remedo cruel de aquel Disculpe el señor, de Serrat- llegaron de a miles. En apenas horas, siguieron los sectores llamados “San Martín”, “La Lucha” y “La Unión”.

Hoy, si levantan la mirada y aguzan la vista divisan, como en una escena de tv en 3 dimensiones, la vida sublime de los habitantes de algunos de los 18 countries de Guernica. Los que, según defendió la intendenta de Presidente Perón, alimentan y financian el ritmo de la ciudad. A ellos me debo, dijo palabras más, palabras menos. Y sentó indiscutible postura en la pulseada feroz.

Las familias sobreviven con ayuda social. Hay ollas populares destinadas, sobre todo, a niñas y niños. “Este terreno nos significa una esperanza, dejar de estar cambiando todo el tiempo y saber que vamos a dormir allí todos los días sin que nadie nos eche. Queremos también un barrio lindo, con lugares donde jugar, con calles como lo están pensando nuestros papás y mamás”. Así decían chicos y chicas para la presentación judicial de la Gremial de Abogados, a través de las abogadas Laura Taffetani y Carolina Vilchez, que se hizo un mes y medio atrás en un intento, de varios, por frenar el desalojo. Por evitar una masacre anunciada a gritos si finalmente llegan a los terrenos de la toma las fuerzas de seguridad. Envalentonadas por su gran triunfo a puro 9 milímetros y cachiporras, cercando los centros del poder político y mostrando los colmillos listos para hincar.

La pugna por desalojo sí, desalojo no, obligan a la urgencia pero, a la vez, corren del protagonismo la raíz de la historia. Las miles de familias que –antes de la toma- deambulaban por las calles, que vivían en condiciones de endeble precariedad, de hacinamiento y olvido, son el efecto atroz de un modelo empeñado en que la tierra sea una prenda de cambio financiero. Los commodities sostuvieron las finanzas del país en las últimas décadas. El corrimiento de la frontera agropecuaria expulsó de las tierras y extrajo a la población que terminó incrementando las villas y asentamientos en los alrededores de las grandes ciudades. A puro beneficio de un modelo extractivista del que se enriquecen históricamente empresas como El Bellaco S.A. –que se promueve como una de las propietarias de los terrenos tomados en Guernica- cuyo origen estuvo ligado al agronegocio. Y que a pesar de pavonearse como una de las propietarias de las tierras ahora en disputa tiene por ellas una deuda de casi un millón de pesos con ARBA, según detalla Edipo, investigaciones políticas, en su investigación “El conflicto por la tierra en Guernica”.

La gran burbuja inmobiliaria lleva a pactos inconfesados entre grandes operadores financieros y ciertos poderes políticos que negocian por debajo de la mesa. San Cirano, Malibú, Casuarinas, El paraíso, son apenas un manojo de nombres de elite de los countries del partido de Presidente Perón. Del otro lado, los sin techo, los sin tierra. Los que, como caracoles sin estrategia, deambulan con sus vidas a cuestas. La misma Provincia, a través del secretario de Acceso al Hábitat, reconoce 1.240.000 familias con problemas de vivienda. Y son 1807 los llamados barrios populares con infinitos déficit y ausencia de derechos.

Por estas horas se sigue cocinando con miedo en la toma. Mientras la gran apuesta de los poderes político, financiero y judicial sigue centrada en barrer las tierras bajo promesas que, los desarrapados temen seguirán como tantas otras veces vacías de contenido. “Si dejás el terreno, te prometemos ayuda. Pero antes te tenés que ir”, suelen escuchar sabedores de que si aceptan en ese instante todo se habrá perdido.

Y las niñas y niños seguirán entonces con el destierro como destino circular del que no pueden salir porque desde sus primeros días parecen tenerlo tatuado en la piel. Todavía resuena la voz de Blanca Cantero, intendenta de Presidente Perón, cuando en una de las reuniones de negociación instó a los padres a que “no les hagan pasar frío y se retiren ya de la toma”. Un frío que –le respondieron- ya era parte medular de sus vidas antes de ingresar a las tierras de Guernica.

Sé del suelo la dimensión exacta que será reconquistada a tu violencia, escribió alguna vez Adoum. Los olvidados, en tanto, resisten desde el fondo de la tierra que desde hace dos meses sueñan como su propia cuota postergada de paraíso e imaginan que alguna vez la historia será otra. Sin el miedo como compañero abrumador del desayuno aguado de cada mañana.

23 Septiembre 2020.

Fuente: https://www.pelotadetrapo.org.ar/guernica-el-destierro-como-destino.html

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El conflicto por la tierra en Guernica (extractos).

por Edipo (Equipo de Investigación Política)/

Capitulo 2: Breve cronología del conflicto judicial

20 de julio: Inicio de la ocupación.

24 de julio: El juez dispuso una medida cautelar para que no ingrese ninguna familia más.

31 de julio: El fiscal, luego de tomar declaración testimonial y recibir documentación de un puñado de personas que alegan la posesión de los terrenos que ahora conforman los cuatro sectores de la toma, solicita el desalojo.

7 de agosto: El juez dicta el desalojo. Ese mismo día la/os abogadas/os defensores apelan la resolución del juez.

8 de septiembre: La Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata confirma el desalojo y dispone las pautas para que se realice.

11 de septiembre: El juez fija la fecha de “lanzamiento” para el día 23, 24 o 25 de septiembre. También le pide al poder ejecutivo provincial la conformación de un ámbito de negociación interinstitucional.

15 de septiembre: El juez aprueba el plan presentado por el Ejecutivo provincial. Ese mismo día se celebra la primera reunión del “dispositivo interministerial” propuesta por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires con les representantes de la toma.

18/19 de septiembre: El censo promovido por el “dispositivo interministerial” se llevó a cabo con éxito.

Veamos ahora el relevamiento zonal presentado en la causa por el poder ejecutivo provincial, con información recabada en distintos registros estatales.

Sector A: barrio Estación Numancia, inscripto en el registro de villas y asentamientos precarios (folio 129-0004). Su radicación se remonta a la década de 1990.

Sector B: se encuentra escasamente habitado.

Sector C: barrio San Martín, inscripto en el registro de villas y asentamientos precarios (folio 129-0008). Su radicación se remonta a la década de 1990.

Sector D: La mayoría de estas parcelas forman parte de la ocupación, y corresponde a un loteo registrado en el año 1946, que a la fecha permanece a nombre de sus titulares originales.

Sector E: Se compone de un sector de inmuebles en designación de chacra (lotes de grandes dimensiones).

Sector F: El lugar reviste características de bañado, es la zona hacia donde escurren las aguas del entorno, con lo cual no resultaría apto para urbanizar.

Capítulo 4: consideraciones sobre el conflicto de fondo

1.

Guernica es la ciudad cabecera del municipio de Presidente Perón, ubicado en la zona sur del Gran Buenos Aires, a una distancia de 30 km de la Capital Federal. Según el último censo, en el año 2010 contaba con una población de 81.141 habitantes.

Forma parte del llamado “corredor verde”, junto a las localidades de Canning (Ezeiza) y San Vicente, conformado entre la Autovía 2, periferia de la ciudad de La Plata, la ruta 58 (a partir de su ampliación) y la ruta 52 (pavimentada en 2018). La disponibilidad de tierras y el costo menor comparado con la Zona Norte de la provincia alimentaron un “boom inmobiliario”, que se incrementó durante el último año por el descenso en los precios de la construcción y el cambio de hábitos motivados por la pandemia.

Solo en Presidente Perón contamos las siguientes urbanizaciones privadas y clubes de campo para sectores de altos ingresos: San Eliseo; Malibú; Lagos de San Eliseo; La Alameda; Horizontes al Sur; El Rebenque; El Paraíso de Guernica; Casuarinas; Parque de las Naciones; Santo Domingo; Cruz del Sur; El Candil. El country & club de campo San Cirano será un nuevo mojón en este depliegue colonizador.

La contracara son los asentamientos y barrios populares creados por sucesivas oleadas de ocupaciones, promovida por personas a quienes ni el estado ni el mercado les ofrecen el acceso a la vivienda. Desde la aprobación de la Ley 27.453, sancionada en octubre de 2018 por iniciativa de las organizaciones sociales, no se permite el desalojo de los mismos. Y se instruye su integración urbana.

Según el Registro Nacional de Barrios Populares, en el partido de Presidente Perón se contabilizaron los siguientes asentamientos: Parque Americano; Las Lomas; Hospital Guernica; El Roble; La Yaya 1; San Roque; Santa Teresita; y Agrocolonias. Los barrios 20 de julio, San Martín, La Lucha y La Unión, de consolidarse, se sumarían a esta expansión plebeya que exige su derecho a la ciudad.

Una periodista del medio local InfoPerón graficó el dilema con un razonamiento sencillo: “¿cómo no van a tomar las tierras si el lote más barato que te ofrecen las inmobiliarias en esas urbanizaciones privadas cuesta 30 mil dólares?”.

2.

El conflicto por la tierra en la Región Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se intensificó en los últimos cuarenta años, a partir de la desindustrialización, el creciente flujo migratorio hacia las grandes ciudades, y las nuevas tendencias habitacionales de las clases pudientes quienes asumieron el modelo norteamericano de morar en las periferias. Pero es posible que estemos arribando a un nuevo punto de inflexión en la disputa, debido a la cada vez más acuciante escasez de territorios.

La pregunta es: ¿por qué la tierra se vuelve un bien escaso, caro e inaccesible para la mayoría de la población?

La respuesta es una sola: porque la dinámica que gobierna su uso es la especulación, orientada a la creación de rentas extraordinarias. La lógica inmobiliaria replica en las ciudades lo que el agronegocio impuso en la ruralidad.

De no mediar un cambio profundo de estas tendencias que empujan la mercantilización de los bienes comunes, el conflicto se intensificará de manera invitable.

Según Rubén Pascolini, secretario de Acceso al Hábitat de la provincia de Buenos Aires “el déficit habitacional proyectado en la provincia es de aproximadamente 1.240.000 familias que tienen problemas de vivienda. De ese total se calcula que el 50 por ciento es déficit cuantitativo, es decir que necesita una vivienda nueva; y el otro 50 por ciento es déficit cualitativo, es decir familias que necesitan mejoramientos o ampliaciones de vivienda. En lo que hace a villas y asentamientos, hay registrados en la Subsecretaría de Hábitat de la Comunidad, 1.807 de los que se denominan barrios populares, con graves déficit urbanísticos, sociales, ambientales y de servicios públicos”.

3.

Durante la pandemia las ocupaciones en el conurbano se intensificaron. Cientos de tomas de tierras tuvieron lugar en Quilmes, La Matanza, José C. Paz, Moreno, Florencio Varela, San Martín, Merlo, San Fernando, entre otros municipios. La mayoría de ellas resultaron repelidas sin violencia por la rápida intervención de las autoridades, mientras otras fueron reprimidas con saña.

Según el ministerio de Seguridad provincial, a día de hoy existen seis tomas grandes judicializadas, cuya resolución debe tramitarse en los próximos días: dos predios en La Plata, dos en La Matanza, uno en Moreno, y la más emblemática de Presidente Perón.

La toma de Guernica saltó a la primera plana de los diarios y al prime time televisivo, donde la mayoría de los periodistas y funcionarios la exhibieron como el ejemplo de un caos amenazante que debe ser apagado por la fuerza. Desde las posiciones más reaccionarias hasta las mas progresistas, acuerdan en condenar la ilegalidad del método utilizado y se pone el énfasis en la existencia de organizaciones criminales que estarían lucrando con la necesidad de la gente.

Sin embargo, el foco de la atención fue interrumpido durante los primeros días de septiembre por la emergecia de otro impactante conflicto: la sublevación de la policía bonaerense en reclamo de mejores condiciones de trabajo. Miles de efectivos de la fuerza de seguridad acudieron armados hacia la casa del Gobernador y del Presidente de la República, poniendo en vilo los consensos democráticos mínimos. El sistema político reaccionó ante semejante amenaza con un razonamiento sensato: dejar en un segundo plano la ilegalidad de los métodos y atender a la legitimidad del reclamo. Las soluciones llegaron en tiempo récord.

Pero cuando se trata de la vivienda para los sectores populares, la respuesta parece ser la contraria. La doble vara resulta evidente. Es el cinisimo de un sistema hecho a medida de los poderosos.

El informe completo puede descargarse aquí.

Fuente: http://lobosuelto.com/el-conflicto-por-la-tierra-en-guernica-edipo/

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