El punto ciego de la izquierda: el entreguismo y la esterilidad de su política [+Video].

Iñaki Gil de San Vicente: «Nos resistimos a analizar los miedos que nos conducen a claudicar y a ser derrotados».

Entrevista por Juan Andrés Pérez Rodríguez/Canarias Semanal.

Iñaki Gil de San Vicente, marxista y militante abertzale, analiza el papel del «terror» en el fracaso de los proyectos revolucionarios.

La mayoría de las elaboraciones teóricas que se ofrecen desde las izquierdas para explicar el “fracaso” histórico del proyecto revolucionario en el Estado español no reconocen la existencia de la propia responsabilidad en la enorme desproporción que existe entre el despiadado ataque del capital y la endeble resistencia social que se le opone. Es decir, que la pregunta sobre lo qué nos pasó, y nos sucede aún, no ha tenido respuesta más allá de ciertos esquemas intelectuales que no incluyen al “sujeto militante”que siente y piensa.

Con esa convicción decidimos entrevistar al pensador marxista vasco, Iñaki Gil de San Vicente, con el propósito de problematizar en lo que podríamos denominar el “punto ciego” de la crítica de izquierda, para lo cual concebimos tres preguntas que ordenaran el intercambio con el investigador vasco.

La primera de ellas, con el objetivo de confrontar nuestro punto de vista con su análisis.

A este respecto, las consideraciones de Gil de San Vicente se resumen una frase categórica: “sufrimos una ausencia profunda, un vacío cósmico” que hunde sus raíces en la cultura de muerte judeocristiana basada en el miedo, y que se ha mantenido hasta nuestros días en las corrientes progresistas, reformistas socialdemócratas y eurocomunistas».

En opinión de nuestro interlocutor, veinte siglos después ese miedo sigue aterrando al interior de muchos colectivos de izquierdas en el Estado español que “han estado durante 40- 50 años sin ni siquiera hacer una memoria, un reconocimiento a los torturados, a los cientos de miles de desaparecidos, a los asesinados, a los que han huido, a los que han muerto en los campos de exterminio”.

Para Iñaki Gil, ese miedo ha sido tan profundo que ha hecho posible “la aceptación de un Rey para salvarnos” y hasta el intento de justificarlo teóricamente.

En el segundo momento de la entrevista, indagamos sobre los obstáculos que han impedido e impiden a las izquierdas –aún hoy- reconocer su responsabilidad en la escasa respuesta popular a los duros ataque del capital y sus instituciones. De acuerdo al análisis de Gil de San Vicente las dificultades para llegar a este reconocimiento serían tres.

  • En primer término, una resistencia inconsciente al análisis; una hostilidad a enfrentar situaciones futuras que se consideran de riesgo personal para la vida.
  • En segundo lugar, y por extensión, una magnificación de las posibilidades que ofrecen para el cambio social las instituciones permitidas por el Estado burgués.
  • Y, en tercer lugar, una incapacidad práctica para la formación de la militancia y para su movilización en medio de la represión.

Nuestra entrevista concluye con la pregunta que todos debemos hacernos: ¿qué hacer, y qué acciones se deben acometer para superar esa incapacidad y asumir la propia crítica, que nos conduzca a superar aquello que nos llevó y nos mantiene en la derrota?

En resumen, la respuesta a esta cuestión de Iñaki Gil de San Vicente se condensa en tres amplias acciones políticas con “infinitos en matices”:

  • la autoorganización,
  • la pedagogía de ejemplo y, sobre todo y fundamentalmente,
  • la valentía de asumir autocríticamente las consecuencias de los propios errores “diciendo claramente la verdad sobre cuáles son los objetivos estratégicos de la lucha con sus riesgos”.

Esta sería, en su opinión, la única forma de “asestarle un duro golpe al miedo a la represión”.

Fuente: https://canarias-semanal.org/art/28815/gil-de-san-vicente-nos-resistimos-a-analizar-los-miedos-que-nos-conducen-a-claudicar-y-a-ser-derrotados-video

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.