Chile rojinegro: No se apaga. Un pequeño trozo de memoria militante.

Archivo: Marcha y manifestaciones de apoyo se realizaron en Villa Francia al poniente de la capital para conmemorar el asesinato de los hermanos Vergara Toledo asesinados por efectivos de carabineros en una protesta contra el gobierno el 29 marzo 1985. Foto de Juan Carlos Cáceres.

LOS “MIGUEDRILOS”: UN ANTIGUO RELATO REBELDE

por Guillermo Correa Camiroaga/Valparaiso.

 “¡Ya pos tío, corte la huevada y ayúdenos con esta barricada!”

Ante la enérgica y clara interpelación que le hizo la muchacha que tapaba su cara con un pañuelo verde no le quedó otra opción que guardar la cámara fotográfica y ayudar a encajar unas barreras metálicas, llamadas barras papales, que estaban apiladas en la esquina de las calles Uruguay con Victoria en Valparaíso, para instalarlas como barrera y así impedir el desplazamiento de los carros lanza aguas y lanza gases por dicho sector.

Con el esfuerzo de cinco encapuchados, tres muchachas y dos jóvenes, más la cooperación de Armando, la barricada quedó instalada.

Los encapuchados y encapuchadas avanzaron hacia otra esquina para colocar una nueva barricada, mientras Armando se desplazó rápidamente lejos del lugar para eludir los tóxicos gases lacrimógenos y poder continuar registrando imágenes de los enfrentamientos que se producían entre manifestantes y Fuerzas Especiales de Carabineros en los alrededores del Congreso Nacional.

Eran pasadas las 21 horas de un agitado día de octubre del 2019 cuando Armando decidió regresar a casa y, mientras sorteaba restos de otras barricadas, cartuchos de bombas lacrimógenas, agua pestilente, piquetes de policías y un ambiente saturado de gases tóxicos, no solo vino nuevamente a su mente la barricada que ayudó a levantar en calle Uruguay, sino que, como un relámpago se iluminó su memoria mostrándole otra barricada levantada para el aniversario del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el lejano año 1984, junto a otros dos compañeros rojinegros, en la parte alta de la calle Agua Santa en Viña del Mar.

En esa época de dictadura por esa calle se desplazaban constantemente los autos de la CNI que bajaban velozmente desde la casa de detención y tortura que dicho organismo represor tenía unos doscientos metros más arriba, razón por la cual esta acción había sido planificada cuidadosa y detalladamente por ellos.

La barricada ideada difería del uso tradicional de neumáticos y otros elementos, ya que se les había ocurrido elaborar unas mangas plásticas de unos dos metros de largo rellenas con esponja sintética donde insertaron una gran cantidad de miguelitos.

Según Armando, la forma que tomaron las mangas plásticas rellenas con esponja semejaban un cocodrilo, razón por la cual propuso llamarlas “Miguedrilos”, como un homenaje a Miguel Enríquez en ese nuevo aniversario del MIR, nombre que fue aceptado y bien acogido por los otros dos integrantes del equipo operativo de aquella noche.

Archivo: Barricada Valpo

Tres fueron los “Miguedrilos” confeccionados por ellos, lo que permitía que cada uno llevara una de las mangas y la instalara sobre la calzada para luego, una vez colocadas las tres mangas a lo ancho de la calle, rociarlas con bencina y prenderles fuego.

Como el pavimento era de alquitrán, lo que habían corroborado a inicios del mes de agosto cuando decidieron planificar y realizar esta acción relámpago para el 15 de dicho mes, supusieron que con el calor producido por la barricada se reblandecería la superficie del pavimento de alquitrán y, al disolverse la esponja sintética los miguelitos incluidos en su interior quedarían “clavados” sobre el pavimento. Por lo tanto, concluyeron que cuando bajaran los vehículos de los agentes represores, existía una alta posibilidad de que sus neumáticos se dañaran.

El operativo se realizó sin mayores contratiempos y los tres participantes de esta acción se retiraron rápida y silenciosamente del sector, alejándose a lugares seguros y, obviamente, sin quedarse a observar y corroborar la efectividad de lo teorizado en dicha planificación.

Armando recuerda otras barricadas similares realizadas en dictadura, cuando era un joven con algunos años más que la muchacha que lo conminó a participar en la barricada de calle Uruguay, pero aún hoy, en octubre del 2019, mientras va en bus de regreso a casa, se pregunta si algún vehículo de los “ciniestros”, como su grupo llamaba a los agentes de la CNI en ese entonces, habrá sufrido pinchazos en sus neumáticos a causa de los “Miguedrilos” confeccionados por ellos.

Luego de beber el último sorbo de su café, Armando termina su relato comentando al grupo de amigos que este 15 de agosto se conmemoran los 60 años del MIR y él, a sus 73 años, ya ni siquiera imagina cómo sería realizar una barricada a estas alturas de su vida, pero, agrega, no le faltan energías para seguir realizando la tarea que se autoimpuso hace varios años atrás: registrar en fotografías las movilizaciones y actividades que se realizan en el gran Valparaíso, donde, cada cierto tiempo, Prometeo ilumina desde otras barricadas el accionar de nuevos encapuchados y encapuchadas.

15 agosto 2025

Recibido por CT: 15-08-2025


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