Por Venezuela. Grosfoguel cita a Fidel: “Dentro de la Revolución Todo, contra la Revolución Nada”.

La pseudo-izquierda como instrumento de guerra híbrida contra Venezuela.

El sociólogo puertorriqueño señala la coordinación temporal de documentos contra el gobierno bolivariano, advirtiendo que muchos firmantes desconocen las verdaderas intenciones detrás de estas campañas.

El reconocido sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel respondió al reciente documento titulado “Comunicado de Solidaridad y Reconocimiento a Edgardo Lander, Francisco Javier Velasco, Santiago Arconada, Emiliano Terán Mantovani y Alexandra Martínez”, [ver mas abajo, Editor CT] calificándolo como “problemático” y cuestionando las motivaciones de sus promotores.

Grosfoguel señala que los “cabecillas” del documento son “los mismos de siempre”, identificando entre ellos a miembros de la red de Ecología Política de CLACSO y recipientes de fondos de la Fundación Rosa Luxemburgo. El académico destaca que estos actores nunca han emitido comunicados defendiendo a Venezuela de las agresiones imperialistas.

La crítica contundente del sociólogo se centra en el patrón temporal de estos documentos. “Es demasiada casualidad los momentos tan oportunos que escogen los autores intelectuales para sacar estos documentos con firmas”, afirma Grosfoguel, quien enumera cuatro momentos clave donde estos grupos han actuado como instrumentos funcionales a las operaciones de guerra híbrida impulsadas por agencias estadounidenses.

El primer documento apareció en junio de 2017, durante las violentas guarimbas que causaron muertes civiles en Venezuela. El segundo surgió en enero de 2019, coincidiendo con el intento de golpe de Juan Guaidó, a quien estos académicos respaldaron públicamente declarando que era “más legítimo que Nicolás Maduro desde el punto de vista de la democracia”.

El tercer comunicado se publicó apenas un día después de las elecciones presidenciales de julio de 2024, repitiendo las tesis de María Corina Machado sobre los resultados electorales, justo cuando Washington lanzó ataques cibernéticos contra el sistema electoral venezolano y activó su maquinaria mediática de desinformación.

El cuarto documento aparece en un momento particularmente delicado: cuando Estados Unidos proclama falsamente a Nicolás Maduro como líder de un “cartel de narcotráfico” y Trump autoriza secretamente a la armada estadounidense intervenir militarmente en países supuestamente “controlados por narcos”, movilizando tropas hacia aguas caribeñas cercanas a Venezuela.

Por eso me causan tanta sospecha acerca de para quién trabajan, quiénes los financian y quiénes son sus cabecillas“, declara Grosfoguel, sugiriendo que esta labor “tiene todo el olor de trabajo de inteligencia” y funciona como complemento ideológico de las operaciones de guerra híbrida promovidas por las agencias estadounidenses.

El académico advierte que el objetivo real de estos documentos es “socavar el apoyo a Venezuela por parte de las únicas fuerzas que naturalmente serían solidarias con el pueblo venezolano frente a una crisis de ataque imperial: las izquierdas latinoamericanas“. Esta estrategia se enmarca dentro de las operaciones de guerra híbrida que combinan elementos militares, económicos, cibernéticos y comunicacionales para desestabilizar gobiernos no alineados con Washington.

Grosfoguel distingue entre los firmantes, quienes en su mayoría “no saben el uso y la agenda que hay detrás de estos documentos”, y los autores intelectuales que sistemáticamente aprovechan “cada ocasión de ataque imperial para socavar el apoyo de las izquierdas a la revolución bolivariana”. Esta diferenciación resulta crucial para entender cómo funcionan las operaciones de influencia que utilizan a académicos legítimos como vehículos inconscientes de narrativas desestabilizadoras.

Citando a Mao, el sociólogo enfatiza que “los métodos represivos que usamos en las contradicciones con los enemigos no pueden ser los mismos métodos que usamos para tratar las contradicciones en el seno del pueblo y de la revolución”. Propone el debate y la persuasión para la mayoría de firmantes que desconocen las verdaderas intenciones.

“Una cosa es hacer críticas para mejorar la revolución y otra cosa es destruir la revolución haciendo críticas para desacreditar a los gobiernos anti-imperialistas”, distingue Grosfoguel, quien considera que estos autores “se han posicionado del otro lado de la trinchera” y operan como instrumentos útiles a las campañas de deslegitimación coordinadas desde centros de poder estadounidenses.

Grosfoguel cierra recordando las palabras del comandante Fidel sobre cómo identificar el lado correcto de la historia: “En nuestra lucha política el imperio tiene que estar delante de nosotros, si terminas disparando junto o al lado del imperio te has equivocado de lado de la historia”.

Fuente: https://www.telesurtv.net/grosfoguel-senala-pseudo-izquierda-venezuela/

La respuesta de Ramón Grosfoguel a la pseudo-izquierda latinoamericana en su ataque a Venezuela.

El nuevo documento sobre Venezuela con firmas de personas que se identifican como parte de la izquierda latinoamericana titulado “Comunicado de Solidaridad y Reconocimiento a Edgardo Lander, Francisco Javier Velasco, Santiago Arconada, Emiliano Terán Mantovani y Alexandra Martínez[ver mas abajo, Editor CT] es uno muy problemático que amerita una respuesta.

Los nombres de los cabecillas, son los mismos de siempre. Algunos son miembros de la red de Ecología Política de CLACSO y recipientes de fondos de la Fundación Rosa Luxemburgo. Algunos, no todos, son miembros de las redes “descoloniales coloniales”, otros de la seudo-izquierda latinoamericana.

Nunca los he visto sacar documentos recogiendo firmas para defender a Venezuela de las agresiones imperialistas.

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Grosfoguel establece una distinción fundamental: la mayoría de quienes firman estos comunicados “no saben el uso y la agenda que hay detrás de estos documentos”. Foto: MinComunas

El primer documento lo hicieron en junio del 2017 repitiendo las tesis imperiales sobre Venezuela justo cuando las guarimbas imperiales estaban asesinando civiles en las calles de Venezuela. El segundo documento lo hicieron en enero del 2019 justo cuando la intentona de golpe de estado del autoproclamado y corrupto Juan Guaidó, con quien se reunieron y seguidamente en conferencia de prensa frente a las escalinatas de la Asamblea Nacional de Venezuela proclamaron que “Juan Guaidó es desde el punto de vista de la Democracia más legitimo que Nicolás Maduro”. El tercer documento, escrito por esta seudo-izquierda, lo hicieron un día después de las elecciones presidenciales del año pasado a fines de julio del 2024 repitiendo las tesis de Maria Corina sobre los resultados electorales justo cuando el Imperio hizo un ataque cibernético al sistema electoral venezolano y lanzó una guerra mediática y de guarimberos acusando de fraude electoral a Nicolás Maduro. Y ahora va el cuarto documento con firmas de la gente identificada como parte de la izquierda latinoamericana justo en el momento en que el imperio proclama falsamente a Nicolás Maduro líder de un cartel de narcotrafico y unos días después Trump aprueba un decreto secreto autorizando a la armada imperialista estadounidense de intervenir militarmente en cualquier país que esté controlado por los narcos procediendo de inmediato a movilizar tropas hacia las aguas al sur del Caribe (aguas al Norte de Venezuela).

Desde mi punto de vista es demasiada casualidad los momentos tan oportunos que escogen los autores intelectuales para sacar estos documentos con firmas. Por eso me causan tanta sospecha acerca de para quien trabajan, quienes los financian y quienes son sus cabecillas.

No estoy diciendo que todos los firmantes sean agentes del imperio para justificar el llamado a reprimirlos. Eso sería una gran estupidez de las fuerzas revolucionarias y sería subestimar cómo funcionan las agencias de inteligencia del imperio. Hacer eso tendría como consecuencia cumplir uno de los objetivos imperiales que es dividir las fuerzas revolucionarias anti-imperialistas.

La mayoría de los firmantes no saben el uso y la agenda que hay detrás de estos documentos por parte de sus promotores y por eso debemos tratar de persuadirlos con debate y con argumentos sólidos. Pero otra cosa muy diferente son los autores intelectuales de estos documentos que tienen un patrón que se repite: sacar documentos para recoger firmas de la izquierda latinoamericana en momentos muy bien calculados de escalada y ataques imperiales contra Venezuela. Su labor es socavar el apoyo a Venezuela por parte de las únicas fuerzas que naturalmente serían solidarias con el pueblo venezolano frente a una crisis de ataque imperial: las izquierdas latinoamericanas. Tiene todo el olor de trabajo de inteligencia.

Si Venezuela pierde el apoyo de quienes serían los únicos en respaldarla solidariamente en momentos de escalada imperialista, se queda sola frente al imperio como ya ha ocurrido en varias ocasiones. Tampoco estoy diciendo que no haya críticas que hacer a los procesos revolucionarios en América Latina.

No se trata de cerrar los ojos ante problemas y errores del campo revolucionario e incluso se trata de tener los ojos abiertos para que en el proceso de identificar a los promotores de estos documentos pro-imperiales no se comentan acusaciones falsas o injusticias contra compas aliados(as) al campo revolucionario con los cuales podamos discrepar. De hecho ese es uno de los objetivos del Imperio: crear un ambiente hostil para que los revolucionarios se acusen unos a otros falsamente con el objetivo de dividir las fuerzas anti-imperialistas.

Recordemos la experiencia de la revolución de Grenada cuyo desenlace trágico en 1983 terminó con una invasión militar Imperialista. Por eso recordemos a Mao: los métodos represivos que usamos en las contradicciones con los enemigos no pueden ser los mismos métodos que usamos para tratar las contradicciones en el seno del pueblo y de la revolución. Esta última contradicción requiere de métodos de persuasión con diálogo y debate.

Pero una cosa es hacer críticas para mejorar la revolución y otra cosa es destruir la revolución haciendo críticas para desacreditar a los gobiernos anti-imperialistas por medio de repetir las tesis imperiales justo en momentos cruciales de ataques del imperio para desprestigiar y hacer caer a los gobiernos anti-imperialistas.

Los cabecillas intelectuales de estos documentos se han posicionado del otro lado de la trinchera para destruir procesos anti-imperialistas que están bajo asedio imperial. Nada más que las sanciones criminales contra los gobiernos anti-imperialistas son ya ataques brutales que sufren los pueblos.

Pero la escalada imperial viene acompañada también de intentos de asesinato del Presidente (magnicidio), de actos terroristas, de guerra híbrida, de fake news, de guerra cognitiva, etc. Defenderse de estos ataques imperiales por todos los medios incluyendo el uso de las armas es una tarea fundamental, al mismo tiempo que debemos evitar a toda costa cometer injusticias y falsas acusaciones contra compas de lucha porque eso solamente puede resultar en divisiones innecesarias que le hacen el juego al Imperialismo. Esto último no quita que se tomen medidas disciplinarias contra los verdaderos autores intelectuales que aprovechan cada ocasión de ataque imperial para sistemáticamente socavar el apoyo de las izquierdas a la revolución bolivariana. Estos autores deben ser denunciados públicamente e investigados exhaustivamente para ver si tienen vínculos con potencias extranjeras.

El imperialismo y sus cómplices producen muerte. El comandante Fidel lo tenía muy claro. A la pregunta acerca de cómo saber si uno está del lado correcto de la historia, Fidel respondía: en nuestra lucha política el imperio tiene que estar delante nuestro, si terminas disparando junto o al lado del imperio te has equivocado de lado de la historia. Y añadía acerca de la crítica de los intelectuales: “Dentro de la Revolución Todo, contra la Revolución Nada”.

Fuente: https://publicar.argentina.indymedia.org/?p=21449


La carta de apoyo a Lander y otros.

Comunicado de Solidaridad y Reconocimiento a Edgardo Lander, Francisco Javier Velasco, Santiago Arconada, Emiliano Terán Mantovani y Alexandra Martínez.

Vemos con profunda preocupación los graves señalamientos a miembros de la comunidad universitaria por parte de fuentes oficiales que intentan criminalizar la actividad académica de nuestro país. Docentes con un vasto reconocimiento nacional e internacional, comprometidos con la investigación y la reflexión crítica sobre la realidad de la población venezolana y del territorio como Edgardo Lander, Francisco Javier Velasco, Santiago Arconada, Emiliano Terán Mantovani y Alexandra Martínez, se han desenvuelto con honestidad y de manera pública como miembros y necesarios para el proceso de recuperación de las universidad venezolanas.

Sus trabajos sobre el Arco Minero del Orinoco, la crisis ambiental y la pérdida de derechos constitucionales son una referencia para todas y todos.

Rechazamos cualquier intento de forzar un clima de miedo, censura y autocensura en la comunidad universitaria y, para ello, esperamos que se mantenga la expresión libre y comprometida imprescindible para el funcionamiento de la vida académica.

Llamamos a las universidades y centros de investigación nacionales y de América Latina a solidarizarse con la situación crítica en nuestro país y rechazar la criminalización de los docentes nombrados por parte de los medios oficiales.

No a la criminalización de la actividad académica y de investigación en Venezuela.

Solidaridad en defensa del pensamiento crítico.

Fuente:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSej4CWEcd65RqCQhB2A_CHHBS7FaN7kGLfbSNa5m6YeEz4rnA/viewform?pli=1


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