Adiós a Paolo Virno, el filósofo italiano que nos ayudó a pensar la vida cotidiana, el trabajo y la tristeza moderna.
por Sebastián De Toma/
El pensador napolitano falleció el 7 de noviembre de 2025 a los 73 años; deja una obra que interpretó el trabajo, la multitud y la melancolía moderna.
La madrugada romana del 7 de noviembre de 2025 se llevó a Paolo Virno. Tenía 73 años y había dedicado más de medio siglo a pensar la tristeza del mundo contemporáneo, esa melancolía difusa que no tiene nombre en los manuales de economía pero que todos reconocemos al final de una jornada laboral.
Nacido en Nápoles en 1952, Virno construyó su pensamiento desde la trinchera, desde las calles convulsionadas de los años 70 hasta las aulas de la Universidad de Roma Tre, donde enseñó filosofía del lenguaje, semiótica y ética con la misma intensidad con la que había militado en Potere Operaio décadas atrás.
Su trayectoria fue la de un intelectual que nunca abandonó la política, ni siquiera cuando la política parecía haberlo abandonado. Pasó por la cárcel en su juventud, atravesó la universidad en tiempos turbulentos y se convirtió en uno de los pensadores más influyentes del marxismo italiano reciente, siempre con la mirada puesta en cómo el capitalismo contemporáneo moldea no solo nuestra economía, sino también nuestros afectos más íntimos.
Paolo Virno y una filosofía para entender la tristeza moderna
Virno entendió algo que otros filósofos apenas rozaron: que el capitalismo posfordista no solo cambió la forma en que trabajamos, sino también la manera en que nos sentimos. En sus textos —especialmente en Gramática de la multitud y Cuando el verbo se hace carne— describió con precisión quirúrgica cómo la “multitud” contemporánea ya no tiene la forma política estable de las antiguas clases trabajadoras. Estamos dispersos entre redes sociales, pantallas luminosas y empleos intermitentes que nos prometen flexibilidad pero nos entregan precariedad.
Esa estructura económica, argumentaba Virno, produce una melancolía social específica: la tristeza nace de la pérdida de comunidad, del trabajo que se ha vuelto puro lenguaje, de la sensación de estar siempre disponibles, pero nunca realmente presentes.
Su pensamiento era lúcido sin ser frío, compasivo sin caer en el paternalismo. Nos enseñó a resistir sin resignarnos, a entender que cada emoción cotidiana -la fatiga del lunes, la esperanza del viernes, la tristeza del domingo por la noche- tiene un valor político que merece ser nombrado y pensado.
El pensamiento de Paolo Virno, clave para comprender el trabajo actual
Sus conceptos sobre el “trabajo inmaterial” y la “inteligencia general” circularon ampliamente en España y América latina, donde encontraron un público ávido de herramientas para pensar la precarización laboral y la transformación del trabajo en el siglo XXI.

Para una generación entera de investigadores, activistas y trabajadores culturales, Virno fue más que un referente académico: fue una brújula para navegar el presente, alguien que mostró que el lenguaje es también una forma de acción colectiva y que nuestras palabras cotidianas pueden convertirse en resistencia.
El adiós a un maestro que transformó la filosofía del siglo XXI
Virno no se retiró nunca del todo. Hasta sus últimos meses participó en seminarios, debates y conversaciones sobre el lenguaje, la multitud y la biopolítica, siempre con esa mezcla de rigor intelectual y calidez humana que caracterizó su manera de enseñar.
Su funeral se celebrará el 10 de noviembre en el espacio Esc Atelier Autogestito de Roma. (Fanpage) Colegas y exalumnos lo recuerdan como un pensador exigente que nunca perdió la capacidad de escuchar, un hombre que hacía del diálogo una práctica filosófica en sí misma.
En su partida, Paolo Virno deja una herencia intelectual que ilumina precisamente aquellas zonas grises que otros prefieren ignorar: la tristeza que nos habita, el trabajo que nos atraviesa, la comunidad que buscamos y no encontramos. Sus libros seguirán enseñándonos que comprender nuestro malestar es el primer paso para transformarlo.
Línea de tiempo: los hitos de Paolo Virno
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1952 | Nace en Nápoles, en una Italia que aún se recupera de la posguerra. |
| Años 70 | Milita activamente en Potere Operaio, el movimiento de la izquierda extraparlamentaria italiana. Es encarcelado brevemente por su activismo político. |
| 1987 | Obtiene el doctorado en Filosofía del Lenguaje, iniciando su carrera académica formal. |
| 1990-2003 | Publica Gramática de la multitud (2003) y El recuerdo del presente (2003), textos que se convertirán en pilares fundamentales del pensamiento posfordista y la filosofía política contemporánea. |
| 2004-2012 | Consolida su influencia con obras como Cuando el verbo se hace carne (2004), donde profundiza en la relación entre lenguaje, naturaleza humana y política. |
| 2010 en adelante | Sus ideas sobre trabajo inmaterial e inteligencia general se difunden ampliamente en España y América latina, influenciando a una nueva generación de pensadores y activistas. |
| 2025 | Muere en Roma el 7 de noviembre, a los 73 años, dejando una obra que seguirá iluminando el pensamiento crítico durante décadas. |
Lecturas recomendadas de Paolo Virno (dos son gratuitas)
Gramática de la multitud (Traficantes de Sueños, 2003)
Su obra más influyente, donde analiza la transformación del trabajo y la emergencia de la multitud como nuevo sujeto político.
El recuerdo del presente (Paidós, 2006)
Una reflexión sobre la memoria, el tiempo y la experiencia en el capitalismo contemporáneo.
Cuando el verbo se hace carne (Editorial Cactus, 2012)
Un estudio sobre el lenguaje como forma de acción política y su papel en la configuración del mundo social.
Fuente: https://www.cronista.com/espana/actualidad-es/murio-paolo-virno-el-filosofo-italiano-que-nos-ayudo-a-pensar-la-vida-cotidiana-el-trabajo-y-la-tristeza-moderna/
El adiós a un gran marxista.
por Página 12.

A los 73 años murió el filósofo y semiólogo italiano Paolo Virno.
El reconocido filósofo marxista italiano, Paolo Virno, murió este viernes a los 73 años. De marcada trayectoria como filósofo, semiólogo, académico, activista político, caricaturista y editor de revistas, Virno creció en Génova, donde experimentó sus primeros pasos en la política en los movimientos sociales de 1968. En la década del 70, se mudó a Roma para para estudiar Filosofía, y se metió de lleno en el movimiento obrero, integrando el grupo Potere Operaio y fundando la revista Metrópoli, con el objetivo de darle voz al movimiento obrero italiano.
En 1979, Virno fue arrestado y encarcelado tras ser acusado de pertenecer a las Brigadas Rojas, un grupo terrorista de extrema izquierda que operó en Italia entre las décadas de los años 70 y 80. Pasó varios años en prisión hasta ser absuelto, tras no poder comprobarse su relación con la organización. Inmediatamente fundó la revista Luogo Comune.
Dentro de sus obras más destacadas traducidas al castellano se encuentran Virtuosismo y Revolución, Recuerdos del Presente, Ambivalencia de la Multitud, Cuando el verbo se hace carne y el más reciente Sobre la impotencia, una reflexión sobre la autonomía como institución de clase, clave sin la cual la articulación de la potencia de la fuerza de trabajo queda en manos exclusivas del capital.
A principios de este siglo, Paolo, invitado por el Colectivo Situaciones, visitó el país para dar múltiples charlas y difundir el pensamiento marxista y aristotélico: dio una conferencia en la Facultad de Filosofía y Letras y otra entre activistas de Florencio Varela –en el barrio Pico de Oro–; disertó en la Biblioteca Nacional y participó de talleres con activistas de los call center (registrada en el libro ¿Quién habla? Luchas contra la esclavitud del alma); brindó una clase en una universidad en Rosario y otra en Flacso y conversó largamente en un taller comunitario en la Escuela Creciendo Juntos de Moreno (publicada luego en el libro Un elefante en la escuela).
“Paolo fue un gran marxista, que buscó en Heidegger, en las neurociencias y en la lingüística las claves para comprender la inversión del Intelecto General. Al final de su conferencia en la Biblioteca Nacional terminó diciendo, con toda la tierna seriedad de la que era capaz, que este siglo veremos el fin del dominio de la burguesía. Con pensadores así, sí que vale la pena trabajar”, recordó el politólogo y escritor argentino, Diego Sztulwark.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/872201-el-adios-a-un-gran-marxista?utm_source=facebook&utm_medium=dlvr.it&utm_campaign=social
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