Orbán reconoce derrota en las legislativas.
El líder húngaro prometió que su partido, Fidesz, seguirá sirviendo al país desde la oposición.
«El resultado de las elecciones, aunque aún no es definitivo, es comprensible y claro. Para nosotros, este resultado es doloroso, pero está claro que no se nos ha concedido la responsabilidad ni la oportunidad de gobernar«, afirmó el líder húngaro, añadiendo que había felicitado al partido ganador, Tisza.
Por otra parte, resaltó que su partido consiguió «reunir a dos millones y medio de votantes», una cifra que no habían logrado antes. «Nunca antes habíamos sido tantos y nunca antes habíamos trabajado tanto en ninguna campaña electoral. El resultado también es evidente: dos millones y medio de personas confían hoy en nosotros«, aseveró.
Según los datos del primer recuento, la alianza de Fidesz y KNDP obtuvo 54 escaños, mientras que Tisza, encabezado por Péter Magyar suma 138. La Oficina Electoral Nacional de Hungría reportó que el 77,8 % de los electores, o más de 5,8 millones de votantes, acudió a las urnas en las elecciones de esta jornada, lo que representa un récord para el país.
Posturas diferentes
Las posiciones de Orbán y Magyar difieren radicalmente en muchos temas. Por ejemplo, Orbán es partidario de poner fin al conflicto ucraniano y apoya las negociaciones de paz, mientras que el líder de la oposición comparte la postura de la Unión Europea sobre la necesidad de continuar las acciones militares con el apoyo bélico a Kiev.
Orbán lleva en el poder desde 2010. Su partido, el Fidesz, y sus socios demócratas cristianos ocupaban hasta ahora 135 de los 199 escaños de la Asamblea Nacional. Es conocido por su conservadurismo, lo que ha provocado choques con la UE por su negativa a aceptar solicitantes de asilo no europeos y por la prohibición de la propaganda LGBT (*).
También se le asocia con un programa de nacionalismo económico denominado ‘Orbanomics’ y con sus críticas al apoyo financiero y militar de la UE a Ucrania.
Así, Orbán bloqueó varias rondas de sanciones contra Rusia y solo cedió tras obtener exenciones que permitieron a Hungría seguir comprando energía rusa. Además, Budapest vetó un paquete de préstamos de la UE por 90.000 millones de euros, financiado con deuda, para Kiev.
Por su parte, Péter Magyar, exmiembro del partido gobernante húngaro, renunció a la formación en 2024 y se incorporó a Tisza, un partido que había permanecido en la marginalidad desde su fundación cuatro años antes. En ese período, Magyar estuvo involucrado en dos procesos judiciales. En uno de ellos, declaró sobre presunta corrupción en el Gobierno de Orbán; en el otro, fue acusado de violencia doméstica por su exesposa, la exministra de Justicia Judit Varga.
Ese mismo año, Magyar —a quien Budapest ha denunciado en repetidas ocasiones de recibirapoyo financiero de algunas capitales de la Unión Europea y del régimen de Kiev— fue elegido al Parlamento Europeo, junto con otros seis eurodiputados de Tisza.
(*) El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.
Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/598922-orban-reconoce-derrota-elecciones-parlamentarias
El conservador Peter Magyar pone fin a 16 años de hegemonía de Orbán en Hungría.
por Sara Gómez Armas/RTVES.es.
«Gracias Hungría», ha escrito en Facebook el opositor Peter Magyar, de centro-derecha. Orbán reconoce su derrota tras 16 años en el poder y convertido en la piedra en el zapato de la UE.
«Gracias Hungría», escribía en sus redes sociales el opositor
Con el escrutinio completo, la alternativa europeísta y conservadora de Magyar ha sido la elegida por los húngaros, que le han concedido 138 escaños —más de dos tercios en un Parlamento con 199 diputados— en unas elecciones legislativas que han batido el récord de participación, con un 77,8%, síntoma de las ansias de cambio de rumbo político de los húngaros. Su partido derechista Tisza logra así una supermayoría, lo que permitirá hacer reformas políticas de calado, incluida su prometida reforma constitucional.
El propio Orbán, que llevaba 16 años anclado en el poder, ha reconocido su derrota en una llamada con Magyar, que comenzó su andadura política como seguidor del primer ministro húngaro. «Hace un momento, el primer ministro Viktor Orbán nos ha felicitado por teléfono por nuestra victoria», ha escrito Magyar también en Facebook, poco después de su mensaje de agradecimiento.
«Para nosotros el resultado es doloroso pero claro. No nos han otorgado la responsabilidad ni la posibilidad de gobernar. Felicito al ganador», ha admitido Orbán, antes incluso de que terminara el escrutinio, ante los seguidores del Fisdez, partido que, con 54 escaños, pasa ahora a la bancada de la oposición.

Un triunfo también para Europa
El rotundo apoyo que ha recibido del presidente estadounidense, Donald Trump —que incluso mandó a su vicepresidente J.D. Vance a arroparlo en el cierre de campaña— no ha sido suficiente para que Orbán revalidara para un sexto mandato, quinto de forma consecutiva. «Fue un orgullo APOYAR a Viktor para su reelección en 2022, y tengo el honor de volver a hacerlo. Viktor Orbán es un verdadero amigo, un luchador y un GANADOR. Tiene mi apoyo total para su reelección», le respaldó.
Alineado tanto con la administración Trump como con el Kremlin de Putin, Orbán ha sido un gran obstáculo dentro de la Unión Europea, dinamitándola desde dentro y rompiendo el consenso en asuntos delicados como las sanciones a Rusia o la ayuda militar a Ucrania; por lo que su derrota es un balón de oxígeno para las instituciones europeas. «El corazón de Europa late con más fuerza en Hungría esta noche», ha celebrado, sin ocultar su alegría, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen en una publicación en X. «Hungría ha elegido Europa. Un país retoma su camino europeo. La Unión se fortalece», ha resaltado la líder europea, la primera en felicitar a Magyar.
Desde Europa le han seguido el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán Friedrich Merz, que han celebrado el viraje europeísta del país. «Francia celebra esta victoria en términos de participación ciudadana en el proceso democrático, una victoria que demuestra el apego del pueblo húngaro a los valores de la Unión Europea y al papel de Hungría en Europa», ha señalado el primero. El alemán ha pedido a Magyar «aunar fuerzas por una Europa fuerte, segura y, sobre todo, unida».
«Tal como prometimos y como esperábamos, varios millones de húngaros hicieron historia una vez más, exactamente 23 años después del referéndum sobre la adhesión a la Unión Europea celebrado en Hungría», ha clamado Magyar, en su discurso de triunfo, dejando clara su vocación europeísta.
20 años en el poder
La incontestable victoria de Magyar en las urnas rompe con 16 años consecutivos de hegemonía política de Viktor Orbán, que a sus 62 años acumula dos décadas aupado en el poder, en los que hizo temblar los cimientos de Europa. En 1998 anotó su primera victoria electoral con un discurso conservador, después de haber coqueteado de joven con un liberalismo que seducía a círculos intelectuales en los noventa, pero que no contaba con una base de masas en Hungría.
Cuatro años después, perdió ante el socialismo. Aprovechó los ocho años que pasó en la oposición para recomponer el Fidesz, que viró hacia el populismo ultranacionalista. En su primer mandato, utilizó su supermayoría parlamentaria para reformar la Constitución y blindar su ventaja institucional, con un nuevo sistema electoral que favorecía y consolidaba el poder del partido más votado, el suyo. Así germinó su proyecto político, que bautizó como ‘democracia iliberal’: un sistema que cuestiona los cimientos del liberalismo político tradicional en favor de un Estado fuerte, sin renunciar a los comicios.
Con un ideario asentado en Dios, Nación y Familia, combinó la apertura económica, con el conservadurismo político y el ultranacionalismo en cuestiones internacionales, con los intereses nacionales de Hungría siempre por delante. Promulgó una nueva Constitución que apuntaló las raíces cristianas de Hungría, con «la familia como fundamento de la nación». Esto se tradujo después en medidas contra el aborto o los derechos de la comunidad LGTBI.
«Se le considera uno de los primeros populistas de nuestro tiempo pero, al mismo tiempo, es una excepción, porque solemos ver en la extrema derecha europea que los políticos provienen de los extremos y luego se moderan intentando enviar un mensaje de ‘no somos tan radicales'», cuenta Peter Krekó, director del centro de análisis político Political Capital, en el podcast ‘Viaje al pasado de Orbán’, de RNE.

Orbán fue el primero dentro de la UE que logró consolidar un sistema que difuminó la línea entre democracia y autoritarismo, la legitimidad de las urnas y el control férreo de las instituciones. Su discurso antimigratorio y defensa del blindaje de sus fronteras también fueron pioneros en el seno de una unión que buscaba apertura e integración. Orbán enarbolaba la defensa de la soberanía nacional frente a la cesión de competencias a Europa.
Pasó de ser vicepresidente del Partido Popular Europeo, a aliarse con las fuerzas de extrema derecha más radicales que fueron irrumpiendo en el Parlamento europeo. Es el alma de Patriotas por Europa, una de las fuerzas más a la derecha que reinan hoy en Bruselas, en alianza con partidos como el francés Reagrupación Nacional (Marine Le Pen), el portugués Chega, el italiano Lega (de Matteo Salvini), el PVV neerlandés (Geert Wilders) o el español Vox (Santiago Abascal). Y como «asociado» figura el israelí Likud, el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, amigo personal de Orbán y a quien recibió hace unos meses en Budapest ignorando la orden de detención de la Corte Penal Internacional que pesa sobre el líder israelí.
Ver también:
Fuente: https://www.rtve.es/noticias/20260412/orban-piedra-zapato-ue-pierde-elecciones-hungria-tras-16-anos-poder/17020237.shtml
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