El cinismo capital: la ideología neoliberal y el problema ambiental [+Video].

El neoliberalismo y su narrativa de la contaminación

El cambio climático y la modificación de la tierra por el hombre, es la época en que vivimos, llamada la era del Antropoceno. Mucho se ha hablado de las causas y de las consecuencias de este fenómeno. Dentro de las causas están las relacionadas al aumento de la utilización de combustibles fósiles para generar energía, por la necesidad del progreso. Detrás de ese desarrollo, muchas veces se responsabiliza al capitalismo desaforado como una de las causas de este problema. Sin embargo, poco se ha dicho de cómo enfrenta el neoliberalismo, tan presente en Chile, y los estudios de científicos y filósofos que han analizado este fenómeno, sobretodo describiendo cómo se construye la narrativa que la convierte en certeza.

La ciencia está al lado de la izquierda

Los neoliberales, piensan que hablar del cambio climático tiene como objetivo intentar destruir el capitalismo y que con la creación de los mercados alternativos de todo Green y Ecológico, se consolida la idea de que la ciencia está al lado de la izquierda. La clasificación del cambio climático como una cosa de izquierdas, es sólo el comienzo de las ideas y de cómo ha intentado el neoliberalismo controlar la información del cambio climático, luchando en tres fases, claramente definidas y documentadas.

Apropiación de la naturaleza por el neoliberalismo

El capitalismo describe a la naturaleza como analogía en la formación de mercados de forma “natural”, y eso es el comienzo del apropiamiento de la naturaleza por el neoliberalismo. Esto lo hace porque la naturaleza, en su base sistémica homeostática, es una búsqueda de equilibrios (oferta y demanda). Cuando hay muchos conejos, la población de zorros aumenta hasta que se comen a los conejos y su población disminuye. Como consecuencia la población de zorros vuelve a disminuir. Si hay lluvias abundantes y crece buena hierba, los conejos vuelven a aumentar en número y la población de zorros vuelve a aumentar en número hasta que se comen a los conejos y así continúa el ciclo natural. Lógicamente el sistema de la vida es mas complejo, y abarca el planeta (o el universo).

Foto: Agencia UNO

Pero los mercados tienen ciertos fallos, que son arreglados al volver sobre si mismos y se producen los ajustes necesarios para su restablecimiento. Esa palabra es importante, los mercados se “ajustan”. De esta manera, cuando existe contaminación, para el capitalismo es un problema. No porque sea tóxico, sino porque ataca al sistema de mercado.

La polución no afecta a la naturaleza, sino que afecta al mercado, y el arreglo no proviene de o hacia la naturaleza. Lo que plantea el neoliberalismo es arreglar el desajuste del mercado, no dejar de generar contaminación. La contaminación es una consecuencia del mercado con lo que “se han de arreglar los fallos del mercado”.

El mercado es esa cosa que no sabemos que es, no podemos definirla, pero que la ciencia tampoco puede manejarla. Esto es Adam Smith en estado puro, la mano invisible que maneja los hilos de la oferta y la demanda.

Y de alguna manera, ese mercado deposita en los emprendedores innovadores el problema del mercado, que se va a corregir. El pensamiento que esta de fondo es que el ser humano es capaz de resolver todo lo que se le plantea de forma que sea un éxito.Con lo que el capitalismo neoliberal propone que este inescrutable mercado encuentre el acomodo entre sociedad y naturaleza. Pero caemos en la trampa de no saber que es lo que el mercado puede hacer, ¡porque es inescrutable! No sabemos lo que el mercado sabe, así que hemos de confiar en él, dejar en manos de una caja negra la vida en el planeta.

En una mítica conferencia del profesor Philip Mirowski en 2013, en la University of Technology Sydney, señala tres fases coordinadas entre si, sin que explícitamente lo hayan buscado, sino como consecuencia de esta misma mano invisible del mercado que Adam Smith. definía ya en 1759.

Primera fase: NEGACIÓN

La negación es la fase mas sencilla que consiste en generar informes científicos que pongan en duda lo que la ciencia presenta como confirmación del cambio climático. Estos “científicos” reflejan la existencia del cambio climático como algo no seguro, guiado por motivaciones que son políticas o económicas, alarmistas y que en la mirada a largo plazo, son cosas que pasan en la tierra. Este ruido no es una mala noticia bajo su punto de vista, porque incorpora duda y en esa duda, nacen nuevas visiones del problema (no de su solución), lo que busca generar nuevas definiciones del problema que les sean favorables. Gracias a esta puesta en duda por la incertidumbre creada, estimula la generación de ideas, del mercado de las ideas. Con esto, lo que hacen es ganar tiempo, para que estas ideas nuevas, surjan. Pero nunca se trabaja en el detener las emisiones de carbono ni hacerse cargo del cambio climático, ni tampoco de sus consecuencias.

Y la negación, como negación ha funcionado. En el 2007, el 71% de los norteamericanos, al norte de México y al sur de Canadá, pensaban que la energía era extraída de combustibles fósiles. En Junio de 2011 sólo el 41% pensaba de esta manera.

Segunda fase: MERCADO DE CARBONO

La utilización de la idea del mercado de carbono, ha sido una posibilidad planteada que parecía lógica y asumible, pero no ha dado los resultados previstos, sencillamente porque no ha producido una disminución del calentamiento climático global. Problemas de doble contabilidad, dificultad para establecer precios entre otras problemáticas, lleva a que no se consigan acuerdos internacionales sólidos. De hecho, fue uno de los principales escollos en la última COP 25, donde Chile sostuvo la presidencia. Este movimiento consolida la asociación 2 del problema del carbono con innovaciones tecnológicas, preparando el verdadero y jugoso movimiento definitivo.

Las dos primeras acciones que se han hecho, no buscan reducir la contaminación. Y nos surge la pregunta lógica de ¿porqué? Y una inocente respuesta es que quizá el objetivo no sea reducir la generación de CO₂.

Tercera etapa: GEOINGENIERÍA

Llegados a este punto, podemos intuir que es lo que se están preparando estas inteligentes mentes pensantes. Si, habéis acertado, ganar dinero, ¿que otra cosa podía ser?

Este ganar dinero consiste en hacer inventos a nivel geológicos que ayudan a utilizar la generación del CO₂. Ninguna de estas ideas intenta disminuirlo, sino gestionar la producción de contaminación de forma que sea un negocio planetario. Inventos con nanotecnología depositada en los mares para neutralizar el dióxido de carbono, modificación de las nubes para que reflejen el calor del sol, máquinas que extraen el CO₂ del ambiente y lo escondan en minas abandonadas, gestión de algas y fitoplancton para que al morir se lleven el carbono al fondo del mar y una serie de experimentos que mas que ciencia ficción, parece un delirio de grandeza donde el hombre vuelve a creerse manipulador de la vida.

Foto: Agencia UNO

Las consecuencias sistémicas planetarias de muchos de estos experimentos son desastrosas y sobretodo poco predecibles y son riesgos extremadamente peligrosos de asumir. Hay posibles daños en la capa de ozono, alteraciones de los patrones globales de precipitaciones además de reducir el crecimiento de los cultivos en determinadas áreas.

Lo más interesante de todos estos pasos es que el CO₂ no se disminuye, sino que se transforma en un producto que hay que gestionar. Se crea un mercado nuevo que se maneja de la misma forma que se manejan los mercados; según la oferta y la demanda. Y la demanda por que el planeta tierra pueda contener la vida como la conocemos, podemos decir que es mundial.

*Artículo basado en una conferencia realizada por el doctor Philip Mirowski, llamada Life and Debt, así como en documentación derivada de los argumentos que el doctor desarrolla.

Fuente: https://www.theclinic.cl/2020/02/18/el-neoliberalismo-y-su-narrativa-de-la-contaminacion/

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