Justicia de clase: 7 años de cárcel para joven obrero por quemar una banca.

Foto: Felipe Santana Torres, preso de la revuelta popular

La historia de Felipe Santana, acusado de atacar la catedral de Puerto Montt.

Por Gonzalo Espinoza/La voz de los que sobran.

El joven mueblista de 19 años, con discapacidad cognitiva leve y una vida en un Programa de Familia de Acogida, pasó 11 meses en prisión preventiva antes de ser condenado a siete años de presidio por su presunta participación en la revuelta y daños a “Bienes Nacionales de Uso Público”. En la investigación, la Fiscalía utilizó una serie de videos obtenidos de redes sociales y cámaras de seguridad. No se encontraron pruebas donde se le vea accionando algún tipo de acelerante. Esta es su historia.

El pasado cinco de noviembre, su nombre comenzó a circular en diferentes notas en medios de comunicación. El Tribunal Oral en lo Penal de Puerto Montt (TOP) condenó a Felipe Santana a pasar siete años y cuatro meses en la cárcel por diversos delitos ocurridos durante la revuelta social, que incluyen un “amago” de incendio en la catedral de Puerto Montt.

Uno de los hechos que el Tribunal dio por acreditado fue que el 14 de noviembre de 2019, él junto a un grupo de personas ingresó a la catedral y se apropió “con ánimo de lucro y sin la voluntad de su dueño, de al menos una banca de madera avaluada en $325.000 que se encontraba en el lugar“.

Según el Tribunal este asiento “se trasladó a la vía pública para efectuar una barricada incendiaria. Previamente Santana Torres escaló hasta el sector del frontis de la catedral en donde dañó la cobertura de madera de una las columnas existentes allí, cuyo avalúo resultó indeterminado“.

Por esta razón se le imputaron los delitos de daños a bienes nacionales de uso público, hurto e incendio en inmueble habitado en grado de desarrollo frustrado, hechos que habrían ocurrido entre el 13 y 22 de noviembre. Es decir Felipe también habría participado en otros hechos más. El tribunal también acogió agravantes de ejecutar el delito con ocasión de tumulto y en un lugar de culto religioso.

Felipe, como tantos otros jóvenes, llevaba más de un año en prisión preventiva antes de escuchar la condena, pese a que posee una leve discapacidad cognitiva.

Para acreditar su participación en los delitos, la Fiscalía solo presentó el análisis de una serie de videos obtenidos de redes sociales y cámaras de seguridad. Las imágenes, fueron periciadas por la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos de la Fiscalía Regional de Los Lagos (SACFI Los Lagos), OS-9 y la Oficina de Tecnología Forense de Carabineros.

Todas las pruebas presentadas durante el juicio situarían a Felipe en el lugar de los hechos, sin embargo ninguna lo muestra accionando algún tipo de acelerante.

Felipe Santana fue detenido la tarde del 25 de noviembre del año pasado, cuando iba caminando frente a la botillería Millaray (un local que se usa de punto referencia en la ciudad). “Se me cruza un auto blanco y, por atrás, una persona me toma el hombro y me dice: ´necesitamos hacerte un control de identidad, pero no queremos hacerlo aquí en la calle´. Me subieron al auto y me llevaron a la oficina y me tuvieron una hora ahí (…) Me pidieron mi carnet, mi teléfono y todas las cuestiones“, cuenta a través de un audio que entregó su familia para este reportaje.

En la Segunda Comisaría de Puerto Montt lo habrían amenazado con golpearlo si no firmaba una serie de papeles.

Su madre, Johanna Torres, quién se encontraba en su casa en el momento de la detención, también fue víctima de otras situaciones irregulares.

Carabineros llegó hasta su hogar y allí le dijeron “que si es que podían conversar adentro”. Le informaron que su hijo estaba detenido y empezaron a sacar fotos.

-Entraron a su pieza, sacaron fotos al baño, a la cocina. Es injusto lo que hicieron porque ellos tenían que haber tenido una orden antes de entrar. Yo les dije que pasaran porque no tenía idea de eso-, relata.

Johanna siente que la justicia se está “ensañando” con su hijo por la desprotección en la que vivía.

-Él era uno de los más vulnerables de los que tomaron detenidos. No solamente lo tomaron a él sino que a cinco más. Es injusto igual que le dejen solo la culpa a mi hijo ¿Por qué no tiene derecho a salir si no tiene antecedentes penales? – , se pregunta al otro lado de la línea.

Para ella, parte de la vulnerabilidad tiene que ver con su infancia.

-No pude tener a mi hijo, porque no me hice responsable como madre. Ahí nos pusimos de acuerdo con la señora que lo crió para que no lo llevaran al Sename. El juzgado se lo pasó a ella-, recuerda.

Felipe fue acogido en el internado de la Escuela Diferencial los Eucaliptos de Puerto Montt desde los diez años, hasta el 2017. Se quedaba de lunes a viernes. Las personas que lo conocieron durante ese periodo de su vida recuerdan haberlo visto con aspecto descuidado, pero pese a todo, con el tiempo se transformó en uno de los más participativos en el establecimiento.

Felipe en el colegio

La educadora Diferencial Jocelyn Delgado compartió con Felipe. “Él colaboraba con las actividades y, además, con el cuidado de los niños que eran dependientes porque, a veces éramos dos inspectoras y había diez niños y no nos alcanzaban las manos”, cuenta.

Jocelyn junto con sus colegas se encargaban de juntar ropa para ayudarlo. Los polerones, pantalones y zapatos de “marca” que lograban recolectar los dejaban en el internado, porque cuando se los llevaba a la casa de su cuidadora los fines de semana, volvía sin ellos.

Durante esos años, Felipe junto a sus hermanos vivían con una familia cuidadora que les había sido asignada por el Programa de Familias de Acogida (FAE) del Servicio Nacional de Menores (Sename).

Habitualmente llegaba mal vestido y sin los útiles y tenía poca comunicación con su cuidadora.

-Nunca nadie lo cuidó. Tuvo una vulneración de derechos atroz. Es penoso lo que pasó con él. No es un delincuente, es un niño al cual le han sido vulnerados sus derechos. Ha sido víctima de un sistema que no supo cobijarlo, ni a él, ni a sus hermanos-, comenta Joselyn.

La educadora recuerda que su leve discapacidad cognitiva también obedece a factores socioculturales, una familia que no tuvo la  ayuda de nadie. Así se fue quedando rezagado en su educación.

En la Escuela Diferencial Los Eucaliptos, Felipe cultivó su pasión por el baile. Jocelyn le mostró el folclore latinoamericano y formaron un grupo de danza.

Era una forma de potenciar sus capacidades. Junto con otros niños, participaban en actividades artísticas y fue recuperando confianza, dentro de lo que se podía.

Mónica Hernández, directora del Instituto Técnico Forjadores de Alerce, establecimiento en el que estuvo Felipe luego de su paso por la Escuela Diferencial Los Eucaliptus, recuerda cuando llegaba corriendo a decirle emocionado que había gestionado alguna actividad para que el grupo de danza se presentara fuera del colegio. Tenía inquietudes, era parte de la directiva de su curso  y ayudaba en el centro de estudiantes.

-Era parte de un grupo folclórico que tenía el colegio. Él gestionaba que los chicos fueran a bailar a otros lugares. No pasaba desapercibido en el colegio porque era una persona muy activa-, recuerda Mónica.

Debido a su discapacidad cognitiva, no hacía la enseñanza media regular, sino que estaba en un proyecto enfocado a estudiantes con su condición llamado “Taller laboral” que tenía una formación de oficio de “Mueblería y juguetería en madera”.

Además de estudiar, destinaba las tardes a trabajar. Durante un tiempo estuvo en un negocio como reponedor y también hizo su práctica en una mueblería donde luego le ofrecieron quedarse.

Su intención era salir del taller y terminar la enseñanza media, “aunque se demorara más que los demás”, decía. Su objetivo era llegar a la universidad y estudiar ingeniería.

Siento que Felipe ha sido tomado como un chivo expiatorio. Los profesores que trabajamos en contextos duros, tenemos la experiencia de ver a los niños y niñas en contextos muy difíciles. La sociedad está acostumbrada a que todos nos quedemos en el espacio que nos han dado. Hay personas que sienten que este caso debe ser una condena ejemplificadora, porque es una forma de decirle muchos jóvenes que no lo hagan, que no se expresen, que no se manifiesten-, dice Mónica.

Actualmente, Felipe, quien tiene irreprochable conducta anterior, se encuentra en el módulo 90 de la Cárcel de Alto Bonito de Puerto Montt.

Hoy cientos de personas conocen su caso y están organizando acopios para apoyarlo económicamente y poder conseguir su libertad.

Este lunes [16 de noviembre], su abogado presentará un recurso de nulidad contra la condena que dictó el TOP de Puerto Montt.

La Agrupación de Observadores y observadoras de Derechos Humanos de la ciudad (ODDH) también hizo una declaración por la visibilización y defensa del caso de Felipe.

El 6 de enero Felipe escribió uno de sus primeros comunicados pidiendo ayuda. Era un grito desesperado. “Soy uno de los caídos que en estos momentos está siendo torturado, están abusando de mí como quieren! ¡Necesito su ayuda! Están violando mis derechos y no sé qué hacer, me estoy enfermando mucho psicológicamente, les pido que se manifiesten por todos los caídos”.

16 de noviembre, 2020. 

Fuente:https://lavozdelosquesobran.cl/siete-anos-de-carcel-por-quemar-una-banca-la-historia-de-felipe-santana-acusado-de-atacar-la-catedral-de-puerto-montt/


Diversas organizaciones exigen libertad a Felipe Santana: “Una banca no vale la vida de una persona encarcelada”.

Por Daniel Carrasco/Diario El Ajitador. 

“A Felipe no se le está condenando por haber encendido una mecha. Por haber prendido una fogata. Se está haciendo todo esto por el sólo hecho de haber estado en el lugar. De acuerdo a todas las pruebas presentadas durante el juicio, se sitúa a Felipe en el lugar de los hechos. Pero no existe no hay pruebas de él donde se le vea accionando algún tipo de acelerante” Luis Ramírez integrante del Grupo de Observadores de Derechos Humanos en Puerto Montt.

El 18 de octubre definitivamente marcó un antes y un después dentro de la sociedad chilena. Fuimos miles los que salimos a las calles a exigir a las autoridades de gobierno un sistema más justo. Donde el esfuerzo y sacrificio de millones de compatriotas se vea reflejado a través de una educación de calidad. Un sistema de salud que no discrimine según el porte de la billetera, y que los jubilados puedan tener una pensión digna. Tras una vida de trabajo.

Los hechos

En noviembre del año pasado un grupo de manifestantes lograron entrar a la catedral de la ciudad. Allí se procedió a retirar las bancas para, posteriormente, quemarlas en la calle. Frente a la plaza Melipulli (ex plaza de armas).

A raíz de este hecho, donde fueron varios los involucrados, y donde se ocuparon acelerantes para propiciar las llamas. Se procedió a la detención de uno de los supuestos implicados. El que fuera identificado a través de unas grabaciones en vivo, que se realizaron en dicha oportunidad.

Tras la solicitud de muchas autoridades, de dar un castigo ejemplificador a quienes resultasen responsables de esta acción. Como las declaraciones de la Gobernadora Leticia Oyarce, a quien no la hemos visto con esta exigencia en otros casos que enlodan a personeros políticos. Felipe Santana Torres, fue condenado.

Tres penas efectivas que suman poco más de siete años de presidio. Lo anterior por su supuesta participación en los delitos de daños a bienes nacionales de uso público, hurto e incendio en inmueble habitado en grado de desarrollo frustrado. Hechos que dañaron la Catedral de Puerto Montt.

Libertad a Felipe Santana

Ante este hecho y donde no se procesó a nadie más, pese que las grabaciones muestran muchos participantes. Distintas organizaciones sociales, gremiales, políticas, culturales y de Derechos Humanos en Puerto Montt, emitieron una declaración pública, en apoyo a este joven

Las organizaciones y personas naturales que firmaron dicha declaración, pertenecen tanto a las comunas de Puerto Montt, Valdivia y Temuco. Valparaíso, Santiago y Calbuco. Castro, Osorno, Quellón y Noruega. Purranque, Los Lagos, Maullin, Frutillar y Antofagasta. Punta Arenas, Cochamó, Rancagua y Concepción.

En el documento presentado, se solicitó la libertad para Felipe Santana y para los denominados Presos Políticos de la Revuelta.  Ana Godoy, en representación de la Coordinadora Memoria Histórica señaló que hubo un uso arbitrario de la prisión preventiva. Se aplicó condenas desproporcionadas e incluso se piensa en montajes que derivan en la prisión de personas.

“Felipe es un joven mueblista, que antes de estos hechos tuvo un intachable comportamiento. Él estuvo casi un año en prisión preventiva. Fue condenado a más de 7 años de presidio por su presunta participación en los hechos que ocurrieron en la catedral de Puerto Montt. Este proceso judicial estuvo marcado por la constante presión del gobierno”, indicó Ana.

La activista social indicó que las autoridades, apuntaron en su momento que debería aplicarse una condena ejemplificadora. Una señal de amedrentamiento, mientras quienes ostentan poder político y económico gozan de lo que califican como una vergonzosa impunidad.

Violencia institucional

Ana Godoy explicó que no es justo que solo una persona reciba esta condena. Siendo que fueron muchos los que participaron de las movilizaciones. Indicó que, pese a que muchos consideran este tipo de acciones como delitos o actos de violencia, ha sido lo que ha permitido abrir a la comunidad a cambios profundos dentro de la sociedad.

“No podemos desconocer que la violencia se ha generado desde la propia institucionalidad. Ya que por años se ha olvidado a los sectores más pobres de la población, lo que también fue expresado a través de estas acciones”, consigno Godoy

El tribunal decretó por falta de acreditación la absolución de Santana Torres de la acusación fiscal que lo sindicaba como autor de tres delitos consumados de daños calificados a bien de uso público. Cinco delitos consumados contra el orden público en concurso con cinco ilícitos de desórdenes públicos. Un delito consumado de daños y un delito consumado de robo con fuerza en las cosas en lugar no habitado.

Cuestionamientos

“Uno de los cuestionamientos que se ha realizado por parte de las organizaciones que están dando apoyo a Felipe Santana es la desigualdad ante la Ley y la falta de un Juicio Justo”, explicó Luis Ramírez, integrante del Grupo de Observadores Humanos en Puerto Montt

Ramírez expresó que están a la vista los hechos de violencia. Pero más allá de eso, acusa una especie de ensañamiento del Poder Judicial, debido a la estimación de las pruebas y la ponderación de las atenuantes y agravantes. Esto como demostración de que no ha ocurrido una Defensa Justa y un   Juicio Justo. Versus otros procesos judiciales donde las penas son irrisorias.

“Nosotros, desde la organización que nació en ayuda de Felipe, hemos revisado los antecedentes de la investigación. Donde los testimonios emitidos por los diferentes testigos del hecho, se contradicen. Ya que en un principio la figura del delito era incendio, bajándose posteriormente a incendio frustrado”, ahondó Ramírez.

Según indica Luis Ramírez, los mismos testigos presentados por la Fiscalía son divergentes. “Por ejemplo, personas que ese día estaban dentro de la Catedral dicen que ellos mismos apagaron el amago de incendio en las puertas de la Catedral. Que solo se necesitó reparaciones menores. Mientras carabineros y bomberos parecen también contradecirse”.

Condena por haber estado ahí

El observador de Derechos Humanos indicó que esto se contextualiza con incendios ocurridos en Iglesias hace unas semanas en Santiago. Mientras se otorga a Felipe Santana una condena que pudiera ser considerada como un escarmiento para el resto de la Sociedad. Con expresión del Poder de la Gobernación provincial, la Intendencia y la Iglesia Católica pidiendo un castigo ejemplar.

“A Felipe no se le está condenando por haber encendido una mecha. Por haber prendido una fogata. Se está haciendo todo esto por el sólo hecho de haber estado en el lugar. De acuerdo a todas las pruebas presentadas durante el juicio, se sitúa a Felipe en el lugar de los hechos, pero no existe no hay pruebas de él donde se le vea accionando algún tipo de acelerante”señaló Luis.

Cuestionó además la declaración de un presbítero en el marco del Juicio, que al mismo tiempo que pedía una condena ejemplificadora ofreció apoyo a Felipe Santana mientras se encuentre dentro de la cárcel. Luis Ramírez, Observadores de Derechos Humanos

“Se le imputaron hechos ocurridos el 18 de noviembre. Pero fue detenido entre el 23 y 26 del mismo mes, donde tampoco se le realizaron pruebas de hidrocarburo para determinar si existía algún tipo de traza (de acelerante) en sus manos

Agregó que como organización de Observadores de Derechos Humanos están colaborando con la familia. Piden que Gendarmería otorgue atención psicológica a Felipe Santana, considerando que una banca quemada no vale la vida de una persona encarcelada. Que en este caso fue condenada a más de 7 años de cárcel.

Cuestionó además la declaración de un presbítero en el marco del Juicio, que al mismo tiempo que pedía una condena ejemplificadora ofreció apoyo a Felipe Santana mientras se encuentre dentro de la cárcel.

10 de noviembre, 2020.

Fuente: https://elajitador.cl/diversas-organizaciones-exigen-libertad-a-felipe-santana-una-banca-no-vale-la-vida-de-una-persona-encarcelada/

 

 

1 Comment

  1. Un Estado que le saca los ojos a las mujeres y hombres jóvenes, que los persigue y los mata, porque sí, que tortura a niñas y niños adolescentes, que los encarcela, sin pruebas, ni evidencias condenatorias. Un Estado que manda a sus lacayos, a invadir un hogar humilde, sin una «orden legal», y aún así, lo hace, es porque Puede(viene de Poder…), es un Estado de Deshechos, de Basura Institucional. El Estado de Chile perdió la categoría de Estado de Derecho, a partir del 11 de septiembre de 1973…lo que vino después, es la «Máscara Constitucional», la práctica, pura y dura de la doctrina Neoliberal, que tapa cualquier crimen cometido contra la Gente Sencilla, que descalifica cualquier demanda popular, por Derechos Humanos…
    Felipe, es un niño chileno, absolutamente desprotegido, porque es un hijo del Pueblo Llano, que para la Clase Política y las injustas leyes constitucionales, «debe ser castigado», no porque haya hecho algo, sino porque es «pobre». Si fuera un hijo de la «Elite» y cometiera delitos flagrantes, robando, engañando, mintiendo, como hacen los ricos, no tendría ningún problema, es más, sus padres lo celebrarían como una «iniciación» al Mundo Político de los Poderosos … La Justicia Chilena, da asco y vergüenza..

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