Chile, un país que se cae a pedazos mientras la elite se mira el ombligo.

Concepción, Chile, un edificio destruido por el devastador terremoto del 27 de febrero de 2010. Foto Natacha Pisarenko.

Gobierno y oposiciones frente a un país que padece.

por Patricio López/DiarioUchile.

Originalmente había escrito la palabra “curiosa”, pero es demasiado frívola, dado el contexto acuciante que vivimos, para describir la siguiente paradoja: un proyecto de ley avanza, como lo hizo ayer el Tercer Retiro del 10 por ciento de los ahorros de las AFPs en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, mientras el debate parece estancado hace más de un año. Existe amplio consenso en que se trata de una mala política pública, en que es una aberración que los trabajadores paguen la crisis con sus ahorros previsionales, en que el Gobierno simplemente no llega con las ayudas donde se necesita, pero sin embargo todo sigue igual y ésta parece la única política capaz de proveer recursos frescos a la población. Tal como dijimos después del primer y el segundo retiro, ahora decimos que es altamente probable que haya un cuarto.

A estas alturas, no solo no cabe duda, sino que es cada día más notoria la incapacidad o falta de disposición para hacer un análisis integral de lo que está ocurriendo en el país, donde las medidas sanitarias tienen su correlato social y viceversa, donde la desigualdad hace que la pandemia golpee con más crueldad a los pobres y en donde el horizonte de las políticas públicas en ejecución -junio- contrasta con la evidencia de que la pandemia nos acompañará en su fase aguda por buena parte de este año.

Como en toda situación catastrófica, salvo que ésta no está acotada a un territorio puntual, sino que al país entero, se requiere un diagnóstico que acto seguido integre políticas, haga dialogar y complementarse a las distintas reparticiones y entregue todas las ayudas de que disponga el Estado para aliviar a quienes más padecen. Hasta los propios parlamentarios de Chile Vamos constatan que el Estado puede más, pero hay en La Moneda inquilinos que no quieren soltar sus riendas, con las consecuencias que eso tiene sobre el conjunto de la población.

Lo que antes era una opinión entre otras, ahora empieza a aparecer como una evidencia en la medida que lo dicen los propios partidarios del Gobierno: en Palacio hay un ensimismamiento, un diagnóstico que no quiere o no puede corresponderse con la realidad y, por lo tanto, que aplica medidas condicionadas por un corsé ideológico de Estado mínimo, aunque afuera reine la desgracia.

Pero la responsabilidad también es de las oposiciones que, aunque no sean gobierno, desde su lugar no han cumplido adecuadamente el rol al no haber sabido hilvanar diagnósticos complejos de lo que vivimos, lo cual implica ir más allá de la crítica (que a estas alturas sale gratis) y, por lo tanto, proponer, más que proyectos de ley por muy valiosos que sean, estrategias para salir de la crisis. Porque una crisis no es un momento cualquiera, es una circunstancia donde no solo se sufre, sino que también se derrumba el pasado y se abre un futuro lleno de incertidumbres, pero también de oportunidades. Circunstancias como éstas son fundantes, no solo estamos tratando de salir de la cueva, sino que también estamos construyendo el país del futuro. Y aquel se nos empieza a insinuar más desigual, más precarizado, más doliente para buena parte de la población.

Esta constatación pesimista, sin embargo, no debe desmovilizar. Son tiempos para mostrar todavía con más fuerza cómo está viviendo de verdad la población, para la solidaridad a pequeña y gran escala, para que la academia y las organizaciones sociales sigan haciendo sus contribuciones, para elevar el nivel del periodismo (más importante que nunca), para pinchar burbujas de las élites y para seguir induciendo a que las políticas públicas sean de verdad las que el país necesita.

Fuente: https://radio.uchile.cl/2021/04/14/gobierno-y-oposiciones-frente-a-un-pais-que-padece/

Chile es un país pobre y no de clase media, como se ha creído o se ha dicho. Un país constituido, fundamentalmente, por trabajadores cuya realidad está marcada por una profunda desigualdad y discriminación. La brecha entre los más ricos y aquellos que se alimentan gracias a las ollas comunes es abismante y resulta urgente hacerse cargo de ello si queremos generar desarrollo sostenible y fortalecer la democracia y la paz social.

El Barómetro del Trabajo, encuesta realizada por las fundaciones MORI y IEL, con la promoción de la fundación Friedrich Ebert Stiftung y de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, fue dada a conocer esta mañana, vía streaming, desde las plataformas Facebook, Youtube y Twitter de la CUT. Sus resultados arrojaron datos impresionantes y desgarradores, como que solo 3 de cada 10 chilenos están pudiendo acceder a una comida caliente al día.

Los resultados fueron expuestos y analisados en profundidad por la ex directora de la Central de Estudios de la Realidad Contemporánea, CERC y actual directora de MORI, Marta Lagos. Comentaron, posteriormente, la presidenta del Senado, Yasna Provoste, el presidente del Foro Permanente de Política Exterior y ex director de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, Juan Somavía, el encargado de Diálogo Social de la Fundación FIEL, Pablo Zenteno, y la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores, Bárbara Figueroa.

Por su parte, Bárbara Figueroa, destacó que el Barómetro del Trabajo es una herramienta única en América Latina y que muchas organizaciones sindicales del mundo miran, con muy buenos ojos, todos sus resultados. Anunció su entrega formal a las autoridades, con el propósito de construir mejores políticas públicas,[sic; Bárbara la ingenua, Nota del Editor CT] porque es un instrumento válido y potente para conectarse con la ciudadanía.

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La muestra consideró un universo de 1000 chilenos, mayores de 18 años, de todo el territorio nacional, fue realizada entre el 15 de marzo y el 5 de abril. Varias de las preguntas formuladas fueron planteadas de manera abierta, para representar el sentir de la población lo mejor posible.

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El 81% de la población señaló que sus principales problemas son la falta de recursos económicos y la desigualdad. Este dato es de vital relevancia, porque desmitifica la idea de que Chile sea un país de Clase Media; muy por el contrario, claramente, las personas consideran que sus ingresos no les permiten cubrir sus necesidades más básicas, como alimentarse. Como dijimos, anteriormente, solo 3 de cada 10 personas está pudiendo acceder a una comida caliente diaria. “La crisis económica ha ido acrecentándose durante los últimos meses”, aseguró Marta Lagos.

La desigualdad que experimenta la población, confirma las razones del estallido social, profundizadas después por la pandemia. Chile no puede llegar al desarrollo ni salir de la crisis, si no cambia las condiciones laborales de sus trabajadores.

El 75% de país son trabajadores, pero solo la mitad de ellos declara estar feliz con su trabajo, con su sueldo, con las condiciones laborales y la estabilidad del mismo.

“Sus aspiraciones no son desmesuradas, son bastante modestas; que les permitan comer y solventar sus gastos básicos”, destacó Marta Lagos, en relación al sueldo mínimo de 465.000 pesos promedio, propuesto libremente por los encuestados. “El monto no dista tanto del planteado por la CUT de 500.000”, argumentó Bárbara Figueroa.

“Es momento de llamar las cosas por su nombre, reconocer la realidad que confirman estos datos”, dijo Marta Lagos, quien destacó que la pandemia agravó aún más la distancia entre la clase acomodada y el resto del país, por ejemplo, con la posibilidad de acceder al Teletrabajo. El 82% de la clase alta puede efectuarlo, en circunstancia que el 60% de los que lo realizan costean los gastos que este implica.

Un 85% de los chilenos dice que los sueldos son insuficientes, el 64% siente que su sueldo no es justo. Existe consenso entre la población sobre temas como regular esta nueva manera de trabajar a distancia y también sobre valorizar actividades como los cuidados de enfermos o adultos mayores, 83%, y remunerar el trabajo doméstico mediante un subsidio estatal, un 72%.

Así mismo, existiría consenso sobre aplicar un impuesto especial a los súper ricos, 75% e igualar la Pensión Mínima al Salario Mínimo, asunto en el que un 73% señaló estar convencido. En este tema, la labor de las AFP solo fue apreciada positivamente por un 12% de los encuestados.

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La presidenta del Senado, Yasna Provoste, agradeció y destacó la importancia de este tipo de estudios, que calificó como “confiables y oportunos”. Si bien, no es posible legislar basados en encuestas, sí permiten ver “el rostro del miedo a la cesantía, la inestabilidad laboral, la falta de recursos para cubrir necesidades básicas, como comer. Sin duda, los debates legislativos son insuficientes”, dijo.

Agregó que “Chile es una sociedad profundamente desigual, con una brecha obscena entre los súper ricos, los más acomodados y el desamparo en el que viven los que únicamente acceden a una comida gracias a la solidaridad de aguna olla común”; es muy fácil alejarse de la realidad cuando no se tienen estos problemas, por eso estos estudios son tan importantes.

Sostuvo que es fundamental legislar sobre las condiciones laborales de los trabajadores, establecer una Renta Básica Universal, asegurar que los Bonos de la Clase Media lleguen a quien lo necesita, hablar de un Salario Mínimo que garantice la seguridad humana.

El Teletrabajo, a su juicio, “oculta una forma de precarización del trabajo” que hay que enfrentar. Durante la pandemia ha golpeado con dureza a los educadores, a los trabajadores de las comunicaciones y otros como los de instituciones financieras, mencionó.

Para Juan Somavía … La legislación actual, no valora el trabajo del ser humano; considera el trabajo como costo de producción, “pero tiene otras dimensiones que son sociales y por ello hablamos de trabajo decente”, explicó. Indicó que, así como sostiene también la OIT, “el trabajo no puede ser considerado una mercancía, porque es fundamento de cohesión y paz social. Es fuente de dignidad personal, refleja la manera en que vivimos y viven nuestras familias”, dijo.

Santiago, 19 de abril de 2021,

Fuente (extractos): https://www.adprensa.cl/cronica/chile-es-un-pais-pobre-marcado-por-la-desigualdad-barometro-del-trabajo-arrojo-datos-significativos-de-la-realidad-chilena/

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