Haití tras el asesinato de Jovenel Moïse.

Cuatro sospechosos abatidos y dos detenidos por el asesinato de Moise

Por Prensa.

El presidente haitiano era cuestionado por la oposición por haber extendido su mandato. La Policía Nacional de Haití abatió a cuatro sospechosos del asesinato del presidente Jovenel Moise y detuvo a otros dos, informó el jefe de la fuerza, según las agencias de noticias AFP y Sputnik.

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue ultimado en su residencia de Puerto Príncipe por un comando integrado aparentemente por extranjeros, en un hecho en el que además fue baleada su esposa, y menos de 24 horas después del hecho el gobierno anunció que había detenido a dos sospechosos y abatido a otros cuatro.

Las autoridades haitianas confirmaron también el calendario electoral que prevé en septiembre la votación para la elección de un nuevo mandatario.

El primer ministro, Claude Joseph, informó oficialmente del crimen, detalló que la esposa de Moïse resultó herida en el ataque, fue hospitalizada y luego trasladada a Miami, a la vez que pidió calma a la población.

«El presidente fue asesinado en su casa por extranjeros que hablaban inglés y español», dijo el primer ministro, citado por las agencias de noticias AFP y Sputnik, sin dar más detalles.

Cuatro mercenarios fueron abatidos, dos puestos bajo nuestro control y tres policías que habían sido tomados como rehenes fueron recuperados» León Charles, Director General de la Policía Nacional.

Joseph dispuso de inmediato el estado de sitio, cerró el aeropuerto de la capital y blindó la frontera con República Dominicana, país con el que comparte la isla La Española.

«En estricta aplicación del artículo 149 de la Constitución, acabo de presidir un Consejo Extraordinario de ministros y hemos decidido declarar el estado de sitio en todo el país», anunció Joseph en un discurso difundido en las redes sociales.

El funcionario prometió, además, que el crimen de Moïse “no quedará impune” y que los asesinos “pagarán en la Justicia lo que hicieron”.

Cuando no se habían cumplido 24 horas del asalto a la residencia, el gobierno anunció la detención de los presuntos criminales.

«Los presuntos asesinos fueron interceptados por la Policía Nacional en Pelerin poco después de las 6 pm» (las 19 en la Argentina), escribió en su cuenta de Twitter el viceministro de Comunicaciones, Frantz Exantus.

Un rato antes, el Ejecutivo había oficializado también en Twitter el estado de sitio de 15 días y un duelo nacional por el mismo período, desde el 8 al 22 de este mes.

Un comando, del que no sabía el número de integrantes ni el origen o su motivación, entró de madrugada a la residencia de Moïse en el barrio Pelerin, de Puerto Príncipe -el mismo de las detenciones-, y disparó contra el mandatario. Un hijo estaba en el lugar, pero resultó ileso.

El diario El País de España señaló que varias embajadas de Haití en el exterior dieron a conocer un comunicado en el que precisaron que los asaltantes eran individuos no identificados, “de los cuales varios hablaban en español”.

En medio de la conmoción, el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe fue cerrado y varios vuelos programados con destino a la capital haitiana fueron cancelados o desviados a estaciones aéreas en terceros países, según Listín Diario, de la vecina República Dominicana.

Además, dos aerolíneas que tienen rutas diarias a la ciudad cancelaron sus vuelos.

Moïse venía siendo muy cuestionado por la oposición, que consideraba ilegal su permanencia en el cargo, pero además el país atraviesa una ola de extrema violencia, a partir de la coexistencia de bandas armadas que hicieron del secuestro y los enfrentamientos su modo de subsistencia.

El origen de este conflicto político está en las elecciones de 2015, cuando Michel Martelly terminó su mandato. Moïse fue candidato por el oficialista Partido Tet Kale y ganó, pero hubo denuncias de fraude. No se hizo la segunda vuelta y los resultados nunca se oficializaron.

El país estuvo virtualmente sin autoridades desde febrero de 2016 porque venció el período de Martelly y los comicios recién pudieron hacerse en noviembre de 2016.

Esta vez, Moïse logró una victoria que evitó el balotaje y asumió en febrero de 2017, pero la oposición considera que su mandato comenzó cuando se fue Martelly.

Por esta diferencia de interpretación, el último año el asesinado mandatario lo gobernó a través de decretos.

“Mi mandato empezó el 7 de febrero del 2017 y termina el 7 de febrero del 2022. Entregaré el poder a su propietario, que es el pueblo de Haití. Los oligarcas corruptos acostumbrados a controlar a los presidentes, a los ministros, al Parlamento y al Poder Judicial piensan que pueden tomar la presidencia, pero solo hay un camino: elecciones. Y yo no participaré en esas elecciones”, había dicho Moïse en una entrevista en febrero último.

La casi permanente situación de crisis del Gobierno hizo que en cuatro años Moïse tuviera siete primeros ministros. De hecho, Joseph iba a ser relevado esta semana, después de apenas tres meses en el cargo.

Mientras se habla de posibles mercenarios extranjeros, el vecino Gobierno dominicano ordenó el «cierre inmediato» de su frontera con Haití, de 380 kilómetros, entre otras medidas adoptadas por su Consejo de Seguridad.

Mientras la agencia de noticias Sputnik señaló que Dominicana investigaba una posible fuga hacia su territorio de los asesinos, el diario El Nacional de Santo Domingo citó un informe de inteligencia de Haití que sostiene que algunos de los integrantes del comando que asesinaron al mandatario son colombianos.

«Se pusieron en alerta máxima a los organismos de seguridad en los aeropuertos, puertos y puntos fronterizos para que impidan la salida del territorio nacional de cualquier ciudadano de origen colombiano», señaló el diario.

Otra publicación, Diario Libre, mencionó a un grupo de siete sudamericanos, cuatro colombianos y tres venezolanos, que cumplieron órdenes de «gente muy poderosa involucrada en el narcotráfico y el secuestro».

Ninguna de esas informaciones pudo confirmarse tas el anuncio de las detenciones, porque el viceministro Exantus no brindó detalles.

A este escenario violencia imparable, tensión e incertidumbre, se suma un cuadro de pobreza crónica -es el país más pobre de América- y recurrentes desastres naturales.

En este difícil contexto, el país debe celebrar este año elecciones presidenciales, legislativas y locales, pero también tiene agendado un referendo constitucional en septiembre, después de haber sido aplazado dos veces debido a la pandemia de coronavirus.

EEUU se pronunció por respetar ese llamado a elecciones para el 26 de septiembre, con probable segunda vuelta el 21 de noviembre.

«Estados Unidos aún considera que las elecciones de este año deben mantenerse, porque eso facilitaría una transferencia pacífica del poder a un presidente recién electo”, afirmó el vocero del Departamento de Estado, Ned Price.

Hacia el final de la jornada, el primer ministro Joseph prometió “dialogar con los líderes de la oposición y otros actores de la vida nacional a fin de apaciguar el clima sociopolítico y facilitar la realización de elecciones inclusivas y creíbles según el calendario establecido por el Consejo Electoral Provisional», según su cuenta oficial de Twitter.

El magnicidio del haitiano constituye el octavo de un presidente latinoamericano en ejercicio de su mandato desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad. Por eso, la noticia dio paso de inmediato a una cadena de repudios, entre ellos el de Estados Unidos, que calificó de «horrible» el crimen y dijo a través de la secretaria de prensa, Jen Psaki, que Washington está dispuesto a ayudar en la investigación.

Además, expresaron su rechazo al crimen el Reino Unido, Francia; los presidentes de la Argentina, Alberto Fernández; Bolivia, Luis Arce; Colombia Iván Duque; Cuba, Miguel Díaz-Canel; México, Andrés López Obrador, y Perú, Francisco Sagasti, y las cancillerías de Chile, Uruguay y Venezuela, junto a la ONU y la OEA.

8 de julio, 2021.

Fuente: https://kaosenlared.net/haiti-cuatro-sospechosos-abatidos-y-dos-detenidos-por-el-asesinato-de-moise/#


¿Quién fue Jovenel Moïse, el presidente de Haití asesinado?

Por Telesur.

Desde el inicio de su carrera política, se le consideró un actor proclive a incrementar la dependencia del país a EE.UU.

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, quien fue asesinado este miércoles en Puerto Príncipe (capital), dirigió el país más pobre de América Latina durante 2017-2021, marcado por la profundización de la crisis económica y política, la violencia e inseguridad, y la radicalización de la protesta social.

Nacido en 1969 en la comuna de Trou-du-Nord (departamento de Noroeste), el exgobernante cursó estudios de Ciencias Políticas en la privada Universidad Quisqueya, ubicada en Puerto Príncipe, y luego hizo carrera en el sector empresarial.

Fue designado en 2015 como candidato a la Presidencia por el exmandatario Michel Martelly (2011-2016), del Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK).

 

De acuerdo con medios de prensa, desde ese momento ya se le consideraba proclive a incrementar la dependencia del país a Estados Unidos y a la ayuda internacional. 

Además, su eventual elección era vista como la ocasión para un posible retroceso en la situación de derechos humanos del país.

Meses después, en noviembre de 2016, resultó electo presidente en primera vuelta con el 55,6 por ciento de los sufragios, en comicios en los que, según expertos, votó cerca del 21 por ciento de los electores habilitados.

La iniciativa de reformar la Constitución, así como la posibilidad de revalidar el mandato, terminó de generar malestar en sectores de la población que expresaron su rechazo.

Crisis social, social y política

Masivas protestas contra su Gobierno estallaron en el verano de 2018, cuando la población tomó las calles para rechazar la eliminación de los subsidios de los combustibles, como recomendó el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta medida derivó en el alza de precios de la gasolina.

Otra ola generalizada de descontento sacudió al país caribeño a inicios de 2019, motivada por el deterioro de las condiciones de vida, el incremento de precios de la canasta básica, la inflación y la devaluación de la moneda nacional (gourde).

La crisis económica, unida a los efectos de la Covid-19 y la creciente situación de inseguridad (signada por enfrentamientos entre bandas delincuenciales, asaltos y secuestros), marcaron las protestas iniciadas a mediados de 2020.

Con posterioridad, las movilizaciones incorporaron el reclamo de que Moïse dimitiera y diera paso a una transición democrática. La sociedad civil le señaló que su mandato había finalizado en enero de 2020, pero él reiteró que no dejaría la silla presidencial.

La crisis política nacional también se profundizó a partir de que el exmandatario ignoró las elecciones legislativas y locales previstas para 2019. Desde entonces quedó solo en el Poder y la oposición le señaló que gobernaba de manera autoritaria.

Su mandato también estuvo matizado por por denuncias de corrupción, como ocurrió cuando diversos sectores presionaron para conocer el destino de fondos entregados a la nación por el acuerdo de cooperación energética Petrocaribe.

En un informe de investigación entregado al Legislativo, el Tribunal Superior de Cuentas de Haití aseguró que empresas pertenecientes al Presidente y a su antecesor, Martelly, fueron beneficiadas con fondos millonarios que nunca ejecutaron.

7 de julio, 2021. 

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/jovenel-mose-crisis-economica-politica-social-haiti-20210707-0013.html

 

 
 

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