Wallmapu: «La Constituyente es un juego peligroso para el pueblo mapuche».

José Huenchunao. Agencia Uno

Entrevista con el dirigente mapuche José Huenchunao

por Raúl Zibechi.

José Huenchunao nació hace 51 años en la ribera del lago Lleu Lleu, en la provincia de Arauco, perteneciente a la región Biobío. Es uno de los referentes más destacados del movimiento mapuche. Fue vocero de la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco (CAM), pasó varios años en la clandestinidad y en las cárceles del Estado de Chile.

La CAM nació a fines de 1998 en el proceso de radicalización de la lucha del pueblo mapuche, formando parte de “un nueva generación mapuche que se crió en la pobreza de las reducciones de los ochenta, maduró rodeada de plantaciones forestales en los noventa y se rebeló a mediados de la misma década”1. En el plano internacional, se referenció en el Ejército Guerrillero Túpac Katari fundado por Felipe Quispe en Bolivia en 1992 y en el levantamiento del EZLN en 1994. Fue la primera organización que propuso la autodeterminación y la autonomía mapuche con base en el control territorial.

Actualmente Huenchunao es werkén (mensajero en mapudungun) en el territorio Lleulleuche de la provincia de Arauco. En esta entrevista analiza la Convención Constituyente, a la que considera una instancia del Estado chileno “que política y estructuralmente es ajena a las aspiraciones y la composición de nuestro pueblo”.

En su opinión, la participación en la Constituyente implica entrar “en un juego peligroso, porque perdemos el control de las decisiones políticas que van tomar otros actores”, quienes al final del proceso “impondrán sus estructuras supuestamente al servicio nuestro”.

El referente mapuche no espera cambios estructurales y cree que los derechos como pueblo “quedarán reducidos a derechos sociales”. Actualmente existe un abanico de organizaciones mapuche que recuperan tierras para desarrollar procesos de autonomía.

– En este momento la Convención Constitucional es presidida por una mujer mapuche reconocida como Elisa Loncón. ¿Qué tiene de positivo para la lucha del pueblo mapuche y qué riesgos representa? ¿Puede ser un reconocimiento que busque algún modo de integración o de neutralización de la larga resistencia mapuche?

– Aquí se presenta un problema. A mi juicio existe una contradicción, considerando que los constituyentes de origen mapuche intentan representar a una sociedad sociocultural distinta. La Convención Constituyente es una instancia del Estado que política y estructuralmente es ajena a las aspiraciones y la composición de nuestro pueblo. Siento que al participar en las instancias del Estado se produce una enajenación de las estructuras y de la cosmovisión de las naciones originarias. Digamos que la relación con el Estado ha sido conflictiva, no existen antecedentes históricos que nos permitan siquiera pensar en un reconocimiento. Lo que si va existir es una Constitución declarada plurinacional, donde se van a reformar instituciones para que el sistema neoliberal siga existiendo, como pasa en varios países en Latinoamérica.

Reconozcamos que la figura de una mujer mapuche en la actual política chilena genera un simbolismo histórico, donde una parte de la sociedad chilena la reconoce, incluso reconoce en ella su raigambre de chilenidad o de criolla, es decir la mezcla del chileno con el indígena que da paso al actual chileno. El riesgo o el problema es que entramos en un juego peligroso porque perdemos el control de las decisiones políticas que van tomar otros actores, que con su carga occidental, cristiana y capitalista, como sociedad dominante impondrá sus estructuras supuestamente al servicio nuestro. Lamentablemente en Chile jamás se ha permitido al mapuche existir y desarrollarse como pueblo-nación. Tal vez cuando hubo un intento de reconocimiento hacia el pueblo mapuche fue en el corto período de la Unidad Popular, sin embargo quedó en una consideración campesinista de la existencia mapuche.

Hoy en día la lucha mapuche ha avanzado bastante, existen logros cualitativos muy importantes para continuar en el camino de la resistencia y reconstrucción de nuestro pueblo-nación y por tanto las expresiones autonomistas del pueblo mapuche no las podemos hipotecar en una Constitución política ajena del pueblo mapuche. Todos sabemos que en esta nueva Constitución no seremos reconocidos como pueblo-nación, seguiremos siendo un pueblo de segunda o tercera clase y se perpetuará la condición de pueblo-nación oprimida. Lo más probable es que nuestros derechos de pueblo sólo quedarán reducidos a derechos sociales. En nuestro pueblo existen estructuras políticas y socio-culturales que nos permiten y que nos dan esperanza de alcanzar el reestablecimiento de nuestros legítimos derechos territoriales y de autonomía.

Por tanto, considerando la actual y la histórica situación política y estructural en Chile no espero un cambio que garantice la existencia del pueblo mapuche. Nosotros como pueblo no somos solamente un sector social de Chile y Argentina.

– En la región de Temuco se están produciendo una gran cantidad de recuperaciones de tierras. Según datos, entre enero y abril de 2020 hubo 17 recuperaciones y en los mismos meses de este año hubo 134. ¿Porqué ese salto tan importante?

– La lucha del pueblo mapuche se ha masificado en estos últimos tiempos. Porque el trabajo político desde lo mapuche ha generado mayor conciencia en nuestra sociedad, y porque además ha existido una estrategia que ha permitido a diferentes comunidades ocupar sus espacios territoriales, estos son logros cualitativos y cuantitativos de la lucha mapuche. Las dirigencias de los lof (comunidades), de organizaciones y de la juventud han desarrollado experiencias apoyando a otros territorios. Se asume con responsabilidad un rol protagonista en la resistencia de sus comunidades, que en general han ido creando mejores condiciones para la reconstrucción de nuestro pueblo. Al despertar la conciencia avanzamos en la reconquista de nuestros derechos, hay esperanza de vida mapuche en el Wallmapu. Aunque aún nos falta mucho para recomponernos como pueblo-nación.

Como todo proceso tenemos algunas dificultades para recomponernos y consolidar nuestros avances, tenemos franjas territoriales semi-controladas, donde se ha expulsado el latifundio y las empresas forestales. El avance de la resistencia y la reconstrucción ha sido obstaculizada no sólo por la intervención del Estado, del sistema, sino por la dispersión del movimiento mapuche, producto de la colonización ideológica. Lamentablemente no todos estamos en el mismo camino, hay gente que se transforma en enemiga de su propio pueblo, como los yanacona2.

– El Estado chileno responde a las demandas mapuche con la militarización de Wall Mapu. ¿Podría decir cuáles son los daños más importantes que está produciendo la represión en el sur? ¿Cómo está afectando la vida en los lof, sobre todo a las niñas y niños mapuche?

– La represión deja secuelas psicológicas y físicas en los niños. Hay bastantes niños y niñas golpeadas, algunos con perdigones y balas en sus cuerpos. En las comunidades más reprimidas por los agentes militares los niños desarrollan odio, y esto puede ser preocupante si crecen con una carga de odio. En los niños ha sido difícil manejar los temores y la rabia que genera la injusticia, porque la imagen que queda en su inconsciente es fuerte, al ver a su papá o mamá, hermano, hermana, ser golpeado, herido, verla destrucción de la vivienda o que son apresados violentamente por los agentes del Estado. Eso genera secuelas físicas y psicológicas. En general, la comunidad mapuche que tiene conflictos territoriales se ve afectada por la violencia estatal, y queda la sensación de injusticia permanente al no existir un organismo que sancione efectivamente los actos de injusticia cometidos por los agentes del Estado.

– En una entrevista usted ha planteado que las forestales están creando grupos paramilitares, algo que otros dirigentes mapuche han confirmado. ¿Cree que hay un proceso de paramilitarización que puede desembocar en situaciones como las que se viven en Colombia, México o en otros países?

– Han existido y existen grupos paramilitares para proteger los intereses de las forestales y los latifundios que operan en territorio mapuche. Las forestales tienen guardias que circulan armadas desde que se comenzó a agudizar el conflicto. Los latifundios han hecho los mismo, sobre todo en el territorio huenteche3. En el caso de las forestales, normalmente sus guardias se vinculan a las empresas que tienen ex funcionarios policiales. En algunos casos están vinculados directamente a la protección policial del Estado a las forestales.

– Héctor Llaitul ha dicho que cuando nació la Coordinadora Arauko Malleko (CAM) era la única organización que proponía el camino de la autonomía, pero que ahora hay muchas otras. ¿Cree que la resistencia mapuche se está fortaleciendo en dirección de la autonomía? ¿Cómo se relaciona la autonomía con la plurinacionalidad?

– La autonomía siempre se ha planteado, en la larga lucha de resistencia del pueblo mapuche. Lo que pasa es que ninguna organización la había desarrollado. Con la existencia de la CAM la autonomía se transforma no solo en un discurso, sino en una práctica del quehacer mapuche y de la resistencia. Analizando los últimos cien años, por la colonización y el despojo que sufrió nuestro pueblo, la existencia mapuche se vio totalmente amenazada y no existió una experiencia como la que tenemos hoy día, que la provocó sin lugar a dudas la conformación de la CAM. En la actualidad la autonomía y la territorialidad están en la discusión de distintas expresiones que luchan por la liberación del pueblo mapuche.

Hoy este pensamiento se fortalece y hay una mejor comprensión de nuestra condición de pueblo, proceso que nos lleva en la práctica a desarrollar experiencias autónomas de vida, manteniendo control sobre territorios comunitarios. La composición social-cultural, política e ideológica como pueblo-nación es diferente a la que han construido hasta ahora los Estados nacionales. No olvidemos que la territorialidad del pueblo mapuche se mantiene en disputa frente a dos Estados, el chileno y el argentino.

– Por último, ¿cómo ven la gira zapatista que está empezando en Europa? ¿Estarían dispuestos a invitarlos a recorrer Wall Mapu?

– Respecto a la gira por Europa no tengo muy claro sus objetivos o estrategia. Nosotros respetamos mucho la lucha de los hermanos zapatistas. Y que con el valor que se merecen, nosotros los recibimos si ellos pueden venir al Wallmapu, para intercambiar experiencias y planteamientos.

Notas:

1 Fernando Pairicán, Malón. La rebelión del pueblo mapuche. 1990-2013, Pehuén, 2014, p. 20.

2 Palabra quechua para designar a la persona servil con la nobleza o clase dominante.

3 Población mapuche que habita los valles.

Fuente: https://desinformemonos.org/la-constituyente-es-un-juego-peligroso-para-el-pueblo-mapuche/

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