Cocinar para aprobar II: Trastiendas y consecuencias.

Foto: Presidentes de partidos oficialistas que 'cocinaron' a espaldas de todxs, el nuevo acuerdo para para salvar la opción Apruebo en el próximo plebiscito del 4 de septiembre. Paulina Vodanovic (PS), Juan Ignacio Latorre (RD), Diego Ibáñez (CS) y Guillermo Teillier (PC). Agencia Uno.

[Confidencial] La trastienda del acuerdo del oficialismo sobre ajustes a la nueva constitución.

Por Víctor Hugo Durán/Ex-Ante.

La gran articuladora del acuerdo fue la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, pero el hombre clave fue el presidente del PC, Guillermo Teillier, el más reticente a hacer cambios al texto constitucional, pero que finalmente se abrió como una fórmula para tratar de revertir la desventaja del Apruebo en las encuestas. Los cambios al sistema político son los más vagos (“vamos a analizar”). En realidad no se llegó a consenso pero era esencial que ese punto se incorporara, aunque fuera como declaración de intenciones.

La articulación del acuerdo. La gran articuladora del acuerdo fue la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, quien empezó a redactar el 1 de agosto, día en que el Presidente Boric instó al oficialismo a consensuar reformas al texto constitucional de la Convención para hacer frente a la desventaja de más de 10 puntos del Rechazo en las encuestas.

  • En realidad, cuando el presidente Boric instó a llegar a un acuerdo ya tenía cierta certeza de que las negociaciones podían llegar a buen puerto. Ese mismo 1 de agosto Vodanovic había tenido una reunión con el timonel del PC, Guillermo Teillier, y con el senador Juan Ignacio Latorre (FA). Ambos se declararon favorables a buscar un acuerdo.
  • Antes de lograr el visto bueno de Teillier, Vodanovic se había reunido varias veces con él para tratar el tema. El raciocinio era que si se lograba subir al PC a una negociación, el FA también participaría.
  • Lo primero que hizo Vodanovic tras recibir el visto bueno de su partido fue conversar con Patricio Morales, presidente del Partido Liberal, y Natalia Piergentili, del PPD. Una vez logrado un consenso en el Socialismo Democrático, inició el diálogo con Teillier, quien se abrió bajo el argumento de que el Rechazo estaba aventajando por amplio margen al Apruebo.
  • Uno de los temas que no llegaron a acuerdo fue el restablecimiento del Senado, al que se opone el PC.  El PC era favorable a la reelección consecutiva del presidente y el PPD a restablecer el Senado. Finalmente ambas se desecharon. Las ultimas incorporaciones al texto se hicieron esta mañana. Eran del Partido Radical
  • Los principales redactores del texto final fueron Patricio Morales y el diputado Diego Ibañez (Convergencia Social). El último cambio se hizo en la mañana de este jueves, con la incorporación del recurso de tutela, propuesto por el Partido Radical.
  • Otra de las personas con las que conversó Vodanovic fue la ex presidenta Bachelet, quién se mostró favorable a buscar un acuerdo.

Cambio de discurso. La iniciativa del oficialismo -descrita como el último cartucho para tratar de que remonte el Apruebo- representa un importante cambio de discurso del oficialismo, desde donde antes se alababa el texto de la Convención con argumentos como que había sido elaborado con una representatividad inédita en la historia de Chile.

  • Lo cierto es que en la iniciativa no participaron ni los representantes indígenas con escaños reservados ni los movimientos sociales. Existe la duda sobre si el PC y el FA ahora van a resistir la presión de los movimientos sociales.
  • El tema más duro fue el sistema político, que quedó redactado en forma bastante vaga (“vamos a analizar”). La verdad es que no hubo acuerdo y se tuvo que poner en forma vaga porque en el oficialismo estaban convencidos que si no se manifestaba disposición a hacer cambios en ese tema el acuerdo no tendría efecto.
  • La primera vez que se planteó formalmente en el oficialismo buscar un acuerdo para hacer modificaciones al texto de la Convención con el objetivo de salvar el Apruebo fue en el comité político ampliado que se realizó en Renca, con la presencia de Boric. Ahí planteó la idea la presidenta del PPD. La respuesta de Boric fue: “No es el momento”.

11 de agosto, 2022. 

Fuente: https://www.ex-ante.cl/confidencial-la-trastienda-del-acuerdo-del-oficialismo-sobre-ajustes-a-la-nueva-constitucion/


Claves: El acuerdo oficialista que no resuelve las diferencias entre las dos almas del gobierno de Boric.

Por Ex- Ante.

En su última apuesta para revertir la ventaja del Rechazo sobre el Apruebo en las encuestas, el oficialismo dio a conocer este jueves una serie de propuestas de reformas al texto constitucional elaborado por la Convención. Se trata del mínimo denominador común. Gran parte del acuerdo, sin embargo, no enumera medidas concretas. El PC logró establecer un veto para no poner fin al Senado y su timonel, Guillermo Teillier, afirmó: “No podemos garantizar que podemos hacer estas cosas”.

Aprobar para reformar. Con la ventaja de un rango de 10 puntos del Rechazo por sobre el Apruebo, de acuerdo a diversas encuestas, en La Moneda tomaron nota de que los estudios de opinión mostraban que entre los electores que apoyan la opción Apruebo solo el 10% está por apoyar el texto que propuso la Convención, mientras que ese índice sube al 36% entre los consultados que optan a que “se apruebe para después reformar el texto en lo que sea necesario”. El texto “unidos para aprobar una Nueva Constitución” apunta en esta línea y constituye probablemente el último cartucho de las fuerzas del Apruebo antes de llegar al plebiscito.

  • La apuesta para subir en las encuestas ha oscilado en distintas fórmulas en las últimas semanas, incluyendo la intervención de Boric y el gobierno, el apoyo de Bachelet, el bono invierno o la franja televisiva, pero ninguno de ellos ha logrado estrechar la diferencia en términos significativos.

El rol de Boric. Buena parte de los presidentes de partido, incluido Guillermo Teillier, del PC, recordaron que el Presidente había sido quien instó a los partidos a llegar a un acuerdo para comprometer cambios a la Constitución antes del plebiscito. Boric apostó todo su capital político en el acuerdo desde el lunes de la semana pasada, lo que supuso primero delegar las negociaciones a su hombre de confianza en La Moneda, el ministro Jackson, quien debió salir de las tratativas tras decir que su generación tiene otros valores que la anterior, lo que abrió una profunda grieta en la centroizquierda.

  • Las diferencias entre las dos almas de su coalición respecto a la estrategia para enfrentar la campaña eran de grueso calado y no quedaron resueltas, como lo demostró este jueves el veto del PC a poner fin al Senado. Para algunos, sin embargo, el riesgo de su apuesta presidencial tenía un correlato con el riesgo que enfrenta en el caso de que triunfe el Rechazo, lo que no solo significaría un duro golpe para él, sus coaliciones y la agenda de transformaciones del gobierno. Boric, de todas formas, queda expuesto al resultado del plebiscito, que puede ser interpretado también como un plebiscito a su gestión.

Fin del Senado y veto del PC. Los comunistas rechazaron esa posibilidad, impulsada por sus constituyentes y los del FA en la Convención, y solo estuvieron dispuestos a cambiarle el nombre a la Cámara de las Regiones, pero sin alterar su funcionamiento, que entregará buena del poder legislativo a la Cámara de Diputados y donde, en los hechos, no habrá el contrapeso que existe hoy en el Congreso. El texto que firmaron los presidentes de partido solo señala lo siguiente: “Dado que la Nueva Constitución innovó y acordó un nuevo sistema político, con profundos mecanismos de participación ciudadana y fortalecimiento de las regiones, que valoramos, nos comprometemos a analizarlo para lograr el mejor equilibrio en el Poder Legislativo, el gobierno central y las entidades territoriales”.

  • El trasfondo del fin del Senado se relaciona con la hegemonía al interior de la Izquierda. Para la ex Concertación se trata de un bastión de poder, donde cuenta con 18 representantes mientras el FA-PC tiene solo 5, mientras que en la Cámara de Diputados las fuerzas están empatadas.

Chile, estado unitario. “Las autonomías territoriales contempladas en la Constitución se desarrollarán en concordancia con los principios de unidad e indivisibilidad del Estado de Chile”, señala uno de los párrafos del texto, relativo a la agenda indígena que marcó el debate en la Convención. Algunos intelectuales del FA, como Noam Titelman, habían advertido lo siguiente: “Si el progresismo le da la espalda a la identidad patriótica puede terminar perdiendo como en el Brexit”. Lo anterior también se reflejó en la ceremonia de la entrega del texto, el 4 de julio, cuando los convencionales entonaron el himno nacional -al contrario de lo ocurrido en la inauguración- en un acto que transcurrió dentro del protocolo republicano.

Las 3 reformas: Estado de emergencia, Consejo de Justicia y Justicia Indígena. La declaración de los presidentes de partido tiene una serie de compromisos, pero los cambios al texto de la Convención son tres. 1. Justicia Indígena. El acuerdo pone límites a la justicia indígena que establece el texto constitucional y que dejaba sin respuesta cuál sería su ámbito de acción. 2. Estado de emergencia. Se repone en los casos de grave alteración pública, autorizando a que las FFAA puedan colaborar en tareas de resguardo del orden público, un flanco de la administración del Presidente Boric. 3. Consejo de Justicia. Se propone revisar su composición para “asegurar su integración por una mayoría de jueces”. La propuesta de la Convención consagra que sólo 8 de los 17 miembros del Consejo de Justicia, encargado de la nominación de los magistrados, son jueces.

Símil con propuesta de Lagos. Los cambios a la justicia indígena y el Consejo de Justicia eran dos de los cambios más sentidos del ex Presidente Lagos, quien marcó una postura equidistante del Apruebo y del Rechazo, y formaban parte de las fuertes inquietudes de la centroizquierda ante el texto y en especial del partido que él fundó, el PPD, el primero en sumarse al “Aprobar para reformar”.

Teillier: “No podemos garantizar que vamos a hacer estas cosas”. Tras firmar el acuerdo, Teillier señaló que “no podemos garantizar que vamos a hacer estas cosas, porque en esto tendrá que haber debate popular. Como se ha dicho, ninguno de nosotros quiere pasar por sobre la soberanía popular, la queremos respetar. Tampoco desdeñamos el trabajo de las y los convencionales, han hecho un gran trabajo con este texto”.

  • La frase de Teillier generó una fuerte incomodidad en la centroizquierda, pero, en los hechos, los cambios propuestos por los presidentes de partido tienen que se aprobados en el Congreso en el caso de que triunfe el Apruebo. Más aún. El texto que será sometido a votación el 4 de septiembre no incluye el acuerdo político al que llegó el oficialismo, por lo que no está claro cuánta fuerza habrá para que se imponga en el Parlamento. “Nosotros no tenemos mayoría, pero nuestra disposición es hacer todo” para que el compromiso se cumpla, añadió Teillier. El analistas político Max Colodro escribió en su cuenta de Twitter lo siguiente: “En simple, lo acordado no vale nada…”.

Molestia de la izquierda dura y cambios al “proceso constituyente”. “Las cúpulas de partidos de gobierno, encerradas entre 4 paredes, acuerdan una cocina que intenta torcer la voluntad popular antes siquiera de que ésta se exprese el 4/9. Cocina, además de antidemocrática, para la que no tienen los votos. Inmorales”, tuiteó este jueves la diputada Pamela Jiles. Para los sectores de izquierda del PC y el FA, representados por algunos convencionales, el acuerdo oficialista supone cuestionar el “proceso constituyente”, al comprometer un texto distinto al emanado por la Convención -lo que supone errores- y dirigido por las cúpulas partidarias, justamente la promesa opuesta que se realizó cuando comenzó a operar la constituyente. No está claro de qué calado ni en qué se traducirá su molestia. Por ahora el alcalde Daniel Jadue señaló: “Ya tenemos un texto constitucional. Dejemos que el pueblo se pronuncie el 4 de septiembre. Eso es lo realmente democrático”.

Agenda indígena. Se trata de uno de los aspectos más controvertidos de la propuesta de la Convención, a partir, entre otras cosas, de la integración del concepto de plurinacionalidad -empujado por el ex vicepresidente boliviano Álvaro García Linera- en la nueva Constitución. El acuerdo abordó esta problemática, buscando acotar -al menos comunicacionalmente- el alcance del concepto de consentimiento indígena incorporado en el texto constitucional. El artículo 191 dice en su segundo inciso que “los pueblos y naciones indígenas deberán ser consultados y otorgarán el consentimiento libre, previo e informado en aquellas materias o asuntos que les afecten en sus derechos reconocidos en esta Constitución”. En el mismo sentido que en el tema del consentimiento, el acuerdo de los partidos dice que “sobre la Consulta indígena, se establecerá que el verdadero sentido y alcance se refiere sólo a las materias que puedan afectar directamente a los pueblos indígenas”.

Derechos sociales en campaña. Los partidos también abordaron los derechos sociales consagrados en el texto. Y, más que con anuncios específicos de cambios al borrador, los anuncios apuntan a contener flancos que han surgido en la campaña y que ahora el oficialismo apuesta a convertirlos en un activo. Sobre las pensiones, respecto de lo cual el texto constitucional dice en su artículo 45 que “la ley establecerá un sistema de seguridad social público”, la propuesta de las colectividades dice que “nos comprometemos a que la implementación del derecho a una pensión digna será en base a un un nuevo modelo mixto, donde seguirá existiendo un componente de capitalización individual, en los mismos términos que en la actualidad”.

11 de agosto, 2022.

Fuente: https://www.ex-ante.cl/claves-el-acuerdo-oficialista-que-no-resuelve-las-diferencias-entre-las-dos-almas-del-gobierno-boric/

 

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