Chile sórdido: sacerdotes y carabineros acusados de abusos y desaparición de un niño en Punta Arenas.

A la izquierda: Ex obispo Bernardo Bastres / Agencia Uno

Ex carabineros y sacerdotes son procesados por encubrir sustracción de adolescente Ricardo Harex: uno fue general y otro obispo.

por La voz de los que sobran.

El joven de 17 años desapareció en 2001 en Punta Arenas, tras asistir al cumpleaños de un amigo. A los siete acusados se les decretó la medida cautelar de prisión preventiva, la que podrá ser cumplida en sus domicilios atendida su edad y la emeregencia sanitaria por coronavirus que aún atraviesa el país.
La ministra en visita de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, Marta Pinto Salazar, sometió a proceso el pasado 11 de octubre a cuatro carabineros en retiro y tres sacerdotes como encubridores del delito de sustracción de menor de edad, en el bullado caso ocurrido en Punta Arenas y que terminó con la desaparición del adolescente Ricardo Alexis Harex González (17), el 20 de octubre de 2001.

Se trata del ex subprefecto de Servicios de Carabineros, Héctor Peña Monsalves; del ex capitán Máximo Márquez; del ex teniente Anwar Kharufeh Jadue, y del ex jefe de Zona y general, Hernán Bravo Aris.

En tanto, los religiosos procesados son los sacerdotes de la Orden Salesiana de Chile, Leonardo Santibáñez Martínez, Vincenzo Soccorso di Bono y Bernardo Bastres Florence, este último ex obispo de la Diócesis de Punta Arenas.

La ministra Pinto Salazar determinó que los procesados permanezcan en prisión preventiva en sus domicilios, atendida su edad y la situación sanitaria por coronavirus que todavía vive el país, a la espera de la decisión que adopte la Corte de Apelaciones de Punta Arenas una vez que revise la resolución.

El caso Harex y los antecedentes respecto a los procesados

En la resolución, la ministra Pinto logró establecer que el adolescente de 17 años, Ricardo Harex, salió de su casa la tarde del viernes 19 de octubre de 2001 en dirección al cumpleaños de un amigo, asistió a la celebración en la calle Caupolicán de Punta Arenas, y en horas de la madrugada dejó el lugar, caminando hasta una estación de servicio Esso Market, ubicada en Diagonal Don Bosco, donde tomó una bebida y comió un alimento, lugar desde donde finalmente desapareció.

En ese sentido, se añade en el fallo que, a partir de informes científicos y técnicos elaborados por brigadas de homicidios de la PDI, “se encuentra suficiente acreditado (…) que la referida desaparición es atribuible a la participación de terceros, quienes podrían presentar alteraciones psicopatológicas y/o poder institucional; y encubiertos por miembros de las referidas instituciones”.

Ricardo Harex González / Foto: ITV Patagonia

 

Respecto de esto último, se apunta que los cuatro carabineros eran para entonces “agentes del Estado y con responsabilidad de mando”.

Por ejemplo, se menciona un informe del 16 de abril de 2012 elaborado por el Instituto de Criminología de la Policía de Investigaciones, donde se concluye que a partir del análisis criminológico, autopsia psicológica y peritajes de valoración testimonial, se “descartan líneas investigativas como suicidio; abandono del hogar; acción de terceros vinculados a pandillas y sospecha de que el padre del menor, Sergio Harex Durán, haya intervenido en la desaparición de su hijo”.

En cambio, en dicha indagatoria se deja abierta la arista o hipótesis “atribuible a la participación de terceros (…), cobrando relevancia la figura de carabineros, asociados a una posible obstrucción a la investigación y esclarecimiento de lo sucedido, considerando los antecedentes de valor forense respecto a la presencia en el sitio del suceso”.

En esa misma línea, se sostiene que “el mismo peso adquiere la presencia del sacerdote Rimsky Rojas Andrade y su posible vinculación, en función de los antecedentes contextuales y secundarios que evidencian un patrón de comportamiento respecto a los jóvenes y forma de vinculación inadecuada con ellos”.

Sobre esto último, cabe recordar que Rimsky Rojas, ex director del liceo salesiano San José de Punta Arenas, se suicidó en marzo de 2011, supuestamente afectado por una fuerte depresión.

Rayado en Liceo San José de Punta Arenas realizado en abril de 2016 / Agencia Uno

El citado informe de la PDI apunta igualmente a que tanto los carabineros como los sacerdotes involucrados en este caso “presentarían una posición social que permite una factibilidad situacional y contextual frente a un posible desaparecimiento intencionado y panificado del cuerpo del joven desaparecido”.

En un segundo informe de enero de 2016 mencionado en el fallo, elaborado por la Brigada de Homicidios de la PDI de Punta Arenas, se plantea que “de conformidad a los relatos de distintos testigos, fueron destacando a individuos que hasta hoy emergen como figuras importantes en la investigación, como es el caso del sacerdote salesiano Rimsky Rojas Andrade, quien es situado a las afueras del quincho, tomando relevancia los relatos de testigos protegidos, quienes describen en relatos coincidentes, como víctimas de abusos sexuales del sacerdote, y las circunstancias del fallecimiento de éste y de las cartas que dejó”.

Rimsky Rojas junto a un alumnos del Liceo San José / Foto: The Clinic.

En otra parte del documento, se advierte respecto a la relación de Rimsky Rojas y Carabineros que “existía cierta rigidez y falta de independencia policial para abordar al sacerdote”. “Existe una teoría del caso fundada con conductas y comentarios atribuidas al hoy fallecido sacerdote salesiano Rimsky Rojas Andrade que lo relacionan con la desaparición del menor Ricardo Harex González”, se apunta.

En la resolución se consignan también declaraciones de uniformados que participaron en las indagatorias y en donde estos dan cuenta, por ejemplo, de una supuesta imposibilidad de seguir una determinada línea investigativa relacionada a Rimsky Rojas, porque “la Iglesia Católica era una institución muy poderosa en relación con la cual nadie les iba a creer una imputación de esa envergadura”. 

“Desde la perspectiva policial, en la comisión civil como grupo investigativo, tenían conocimiento que el padre Rimsky cometía abusos contra los alumnos, esto era extra oficial. Con todos esos elementos se sustentaba la hipótesis relativa a que el cura algo tenía que saber al respecto”, se releva en ese sentido en el auto de procesamiento de la ministra Pinto al mencionar la declaración judicial del policía Reinaldo Hidalgo Alarcón, de diciembre de 2011.

Al respecto, el fallo de la ministra Marta Pinto señala que “se encuentra suficientemente justificada la existencia de una conducta abusiva en relación con jóvenes alumnos por parte de Rimsky Rojas Andrade desde al menos 1994 y 1995, en conocimiento por parte de Leonardo Wenceslao Santibáñez Martínez (…), Vincenzo Soccorso Di Bono (…), Bernardo Miguel Bastres Florence (…).

Puedes leer el auto de procesamiento en contra de los cuatro ex carabineros y los tres sacerdotes por el caso Harex, a continuación.


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