Nación Mapuche. Desde el Módulo E cárcel de Angol: «Levantamos la memoria y la verdad por tantas muertes»
Mabuhu kom pu che, kom pu peñi, kom pu lamngen.
Hoy levantamos la palabra desde la memoria y desde la verdad que tantos han tratado de enterrar.
Hablo desde el Módulo E de la cárcel de Angol, como Waikilaf Cadín Calfunao, Werkén e hijo del lonko Juana Calfunao, para dejar constancia de lo que ha ocurrido en este territorio y de por qué hoy despedimos a un hombre que tuvo el valor de romper el silencio: el funcionario Toledo.
Su muerte en Victoria no es un hecho aislado. Está vinculada a una larga historia de amenazas, violencia institucional, encubrimientos y mentiras que han atravesado a nuestro pueblo durante años. Es la misma línea que une la muerte de Michael Alexandre Palacio Castillo, quien apareció sin vida en Victoria bajo circunstancias extrañas, pese a que había sido amenazado por integrantes del llamado Comando Jungla. Es la misma línea que une la ejecución de Camilo Catrillanca. Es la misma línea que une tantos hechos donde la vida mapuche ha sido tratada como desecho por parte de sectores del Estado.
Nosotros, desde adentro, vimos cómo operaban grupos formados por carabineros y exfuncionarios de Carabineros, cómo generaban coberturas para operaciones sucias, cómo circulaban armas como R-15 y granadas de mano que nunca fueron investigadas ni registradas.
Vimos cómo funcionarios de Gendarmería guardaban silencio, como Rafael Rojas, que fue jefe operativo mientras estos hechos ocurrían y luego se fue a Valdivia como alcaide, ganando puestos precisamente por no hablar. Vimos cómo Helen Pacheco, desde la Seremi de Justicia, y cómo un abogado de Contraloría terminaron cerrando los ojos ante lo que pasaba. Todos ellos eligieron el silencio. Toledo no. Él eligió lo contrario. Eligió hablar, eligió entregar información al Módulo E, eligió mostrarnos cómo funcionaba realmente el engranaje interno entre instituciones. No sabemos qué lo llevó a hacerlo. Tal vez fue su conciencia, su cansancio, o simplemente un sentido de humanidad que muchos han perdido. Pero lo hizo.
En un sistema donde todos callan por miedo, por conveniencia, por intereses personales o económicos, él decidió hacer lo difícil: decir la verdad. Y eso lo convirtió en un hombre digno. Por eso hoy lo despedimos como uno de los nuestros. Porque fue capaz de romper el pacto de silencio que sostiene la violencia en este territorio. Porque fue capaz de mirar a los ojos a quienes siempre hemos sido tratados como enemigos, y decirnos: “Esto es lo que realmente está pasando”.
Toledo fue leal. Leal con nosotros. Leal con la verdad. Leal con su propia humanidad. Mientras otros buscaban ascensos, protección, beneficios, él eligió arriesgarlo todo para revelar lo que vio y lo que sabía. Y eso, en un mundo donde la mentira es norma, lo convierte en alguien verdaderamente grande.
Hoy también traemos a la memoria a Michael Alexandre Palacio Castillo, cuya muerte nunca se investigó con seriedad. A él, al igual que a Toledo, lo alcanzó un sistema que castiga a quienes no encajan en sus intereses. Michael fue amenazado por integrantes del Comando Jungla. Toledo denunció prácticas similares. Ambos, al igual que Catrillanca, fueron víctimas de la maquinaria oscura que tantos se empeñan en proteger. Y así como sus muertes fueron silenciadas, también lo fue todo lo relacionado con las armas, las coberturas, los grupos operativos y la intervención de ciertas autoridades. Esta historia no es nueva. Lo sabemos. Lo vivimos. Pero hoy, al despedir a Toledo, renovamos nuestro compromiso con la verdad. No buscamos venganza. No buscamos dañar a nadie. No buscamos amenazas. Lo que buscamos es claridad y memoria.
Lo que pedimos es que no se borre la dignidad de quienes eligieron caminar recto cuando lo más fácil era doblarse. Mañana, a las once de la mañana, lo despediremos como corresponde a un hombre bueno, respetuoso y valiente. Lo despediremos como despide el pueblo mapuche: con respeto profundo, con corazón firme y con el entendimiento de que su espíritu seguirá caminando junto al nuestro.
Toledo no será olvidado. Su decisión de hablar no será en vano. Su lealtad hacia el Módulo E y hacia la verdad quedará escrita en nuestra historia. Y aunque hoy no estemos ahí, aunque no podamos estar en libertad para acompañarlo físicamente, estaremos presentes desde el territorio espiritual que une a quienes caminamos con dignidad.
Gracias, peñi Toledo. Gracias por tu coraje. Gracias por tu respeto. Gracias por atreverte a decir lo que tantos creyeron que jamás se diría.
Que tu viaje sea bueno. Que tu memoria siga viva entre nosotros. Y hasta que nos volvamos a ver…
Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2025/11/23/nacion-mapuche-desde-el-modulo-e-carcel-de-angol-levantamos-la-memoria-y-la-verdad-por-tantas-muertes/
“Falsa emboscada para justificar el robo de madera”: Las denuncias previo al fallecimiento del excapitán Toledo sobre corrupción en Carabineros.
por Seguel Alfredo/El Ciudadano.
Una reciente publicación reconstruye las denuncias del fallecido ex capitán Miguel Ángel Toledo sobre “robo organizado de madera”, montajes policiales y participación de altos mandos en redes criminales. Sus testimonios describen un sistema estructural de corrupción y violencia institucional. Su muerte, aún no aclarada, es presentada como una advertencia política sobre impunidad y regresión autoritaria.
Ex capitán Toledo y sus denuncias de “crimen organizado” en Carabineros.
Las graves denuncias realizadas por el ex capitán de Carabineros Miguel Ángel Toledo, recopiladas por Revista de Frente, vuelven a instalar preguntas sobre corrupción estructural y violencia institucional dentro de la policía uniformada. La publicación subraya que su muerte en “extrañas circunstancias” debe entenderse en el contexto de un Estado con “parcelas de poder no fiscalizadas” y una policía que puede actuar como “brazo empresarial corrupto”. El medio enfatiza que, en un escenario de tensión política, lo ocurrido con Toledo “no es un hecho aislado”, sino un síntoma de regresión autoritaria.
Según reconstruye Revista de Frente, Toledo dejó de ser un denunciante común para transformarse en un testigo clave de un sistema que —a su juicio— utilizaba montajes y violencia institucional para proteger privilegios. Tras su retiro, ingresó al negocio forestal y acusó un “robo organizado de madera” en La Araucanía, revelando un funcionamiento “sistemático” que involucraba a oficiales activos. Narró que, al solicitar protección para sus faenas, Carabineros le exigió condiciones irregulares: “me dijeron que debía marcar con GPS los puntos donde estaba acopiada la madera (…) en un área de más de 5 mil hectáreas”.
Toledo afirmó que intentó garantizar seguridad con drones propios, pero que su propuesta fue rechazada: “Yo tenía drones, que tenía 15 kilómetros para poder demostrar que tenía todo perimetrado … el comandante no quiso, eso me pareció más sospechoso. Fue el mismo día del atentado”. Aseguró haber identificado el uso de armamento policial durante el presunto montaje: “Yo soy especialista en armamento, yo dije al tiro esas ráfagas fueron Uzi. Las únicas personas que usan Uzi son los Carabineros, nadie más.” También denunció que el ataque simulado encubrió el hurto de toneladas de madera: “una falsa emboscada para justificar el robo de madera. Porque Carabineros sabía perfectamente dónde estaba la madera, la cantidad de toneladas”.
En su testimonio, recogido por Revista de Frente, Toledo detalló reuniones con mandos policiales, acusó al coronel Marcelo Teuber de encubrir el sistema y aseguró que un funcionario le reconoció que “arriba hay un oficial que lidera el hurto de madera”. Relató además que el cabo Manuel Colipán le confesó que su herida no fue causada por un “asalto mapuche”, sino por un compañero, y que el parte policial fue falsificado. Apuntó a un negocio ilegal que se blanqueaba mediante exportaciones: “A mayor incremento de montajes, es mayor la producción de exportación (…) Blanquean la madera robada.”
Entre sus acusaciones más delicadas, Toledo aseguró que un ataque con resultado fatal atribuido oficialmente a mapuches no habría sido cometido por ellos: “Yo sé quiénes son, Ojo, no son mapuche … Quieren involucrar a un grupo terrorista … ¡que eso es falso! Es mentira.” Apuntó a “gente metida adentro” como responsables, advirtiendo que sus revelaciones tocaban intereses instalados en la impunidad. Su muerte, concluye Revista de Frente, es “una advertencia política” en un país donde quienes denuncian dejan de estar protegidos y donde la violencia institucional puede “volver a vestirse de legitimidad”.
Fuente: https://www.elciudadano.com/actualidad/falsa-emboscada-para-justificar-el-robo-de-madera-las-denuncias-previo-al-fallecimiento-del-excapitan-toledo-sobre-corrupcion-en-carabineros/11/23/
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