A lo Pilatos: Ex diputado Silber declara como imputado en caso bielorrusa.

Silber tira el mantel y revela coordinación de Vivanco, Lagos y Vargas para entorpecer investigación de la fiscalía.

por

Gabriel Silber declaró ante la fiscalía que cortó los vínculos con Eduardo Lagos y Mario Vargas —sus ex socios de bufete, actualmente en prisión preventiva acusados de pagar coimas a la exministra de la Suprema, Ángela Vivanco—, y entregó una serie de antecedentes hasta ahora desconocidos, como que Vivanco se coordinó con Vargas y Lagos para enfrentar la investigación del Ministerio Público, y que los abogados le enviaron un mensaje desde la cárcel: ir a visitarlos para preparar una declaración falsa que sirviera para disfrazar el pago de una coima a la exministra de la Suprema. Agregó que supo que Vargas le prestaba un departamento en Papudo a Vivanco mientras se tramitaba la causa contra Codelco.

La declaración de Gabriel Silber Romo —diputado DC entre 2006 y 2022, luego socio de Mario Vargas y Eduardo Lagos en su estudio de abogados— comenzó justo a las 12:00 del pasado miércoles 19 de noviembre. A partir de ese momento, y durante las siguientes seis horas, Silber se dedicó a volar todos los puentes que lo unieron con Vargas y Lagos.

Lo primero que hizo fue entregar su celular para que sea periciado y darle las claves de su correo electrónico a la fiscalía para que sus emails sean examinados. Luego explicó su decisión de colaborar con la investigación: “Me siento destruido a propósito de todo lo que ha ocurrido, ya que esto ha manchado mi nombre, afecta severamente mi reputación, mi profesión como abogado y es por esto que apenas pude divisar la envergadura de esta situación, es que decidí colaborar”.

Y todo lo que ha ocurrido no es poco. En septiembre del año pasado la Fiscalía Regional de Los Lagos comenzó a investigar las sospechas de Codelco respecto de una batalla judicial cuyo resultado obligó a la empresa estatal a pagar más de $17 mil millones. Desde un inicio la principal sospechosa fue la entonces ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco. También desde el comienzo estuvieron bajo el radar de la fiscalía los abogados que representaron a la empresa que derrotó a la minera estatal: Mario Vargas, Eduardo Lagos y Gabriel Silber.

El 11 de octubre del año pasado —un día después de que la Corte Suprema destituyó de su cargo a Ángela Vivanco debido a sus vínculos irregulares con Luis Hermosilla—, el Ministerio Público obtuvo la autorización del 7° Juzgado de Garantía para levantar el secreto bancario de los abogados y también de Vivanco y su pareja, Gonzalo Migueles. Ahí comenzó eso que Silber califica como algo que ha manchado su nombre y que ha afectado severamente su reputación.

Actualmente Silber está imputado en la causa (la “trama bielorrusa) donde se indaga el pago de coimas a cambio de fallos judiciales, probablemente el caso de corrupción al interior del Poder Judicial más grave de las últimas décadas.

Hoy los ex socios de Silber —Vargas y Lagos— están en prisión preventiva. Entre el 7 y el 15 de noviembre fueron formalizados por, supuestamente, haber pagado cerca de $70 millones a Vivanco para que esta favoreciera con sus votos al consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec (CBM), la empresa privada que le ganó el pulso judicial a Codelco. En la misma situación está Gonzalo Migueles, pareja de la exjueza, quien habría operado como vehículo para lavar el dinero de los sobornos.

Silber está imputado, pero hasta ahora el Ministerio Público no ha recopilado pruebas que habiliten una formalización en su contra. Ese es el panorama que enfrenta, y en ese contexto es que se decidió a colaborar. Viajó hasta Puerto Montt luego de haber solicitado que le tomaran declaración.

Llegué a la oficina Lagos & Vargas aproximadamente entre abril y mayo del año 2022, tras una invitación del exdiputado Aldo Cornejo, a quien conozco desde hace años y con quien conviví profesionalmente durante mis dieciséis años como parlamentario”, señaló al inicio de su declaración.

Hasta ahora solo se conocía una parte de esa declaración judicial. La Tercera adelantó que Silber había revelado la existencia de otro viaje al extranjero entre sus ex socios y Diego Simpertigue, actual ministro de la Suprema que votó dos veces a favor de CBM (el primer viaje, un crucero por Europa, se conoció a través de una investigación de Reportea). También contó que Lagos le prestó un departamento en Las Condes al hijastro de Simpertigue.

Pero en esa declaración hay más antecedentes relevantes. Reportea accedió al documento completo, nueve páginas, con la transcripción de lo que dijo Silber durante las más de seis horas en que declaró frente al Ministerio Público. ¿Lo principal? Distintas coordinaciones entre Lagos, Vargas y Vivanco para enfrentar la investigación de la fiscalía, antes de que esta se hiciera pública.

También contó que luego de la formalización de la causa sus ex socios le mandaron un recado: que fuera a verlos a Capitán Yáber (donde cumplen la prisión preventiva) para que acordaran una versión falsa que explicara el pago de $45 millones a Migueles, el que según la fiscalía fue una de las coimas destinadas a Vivanco.

Silber contó que durante la tramitación del litigio entre CBM y Codelco, era habitual que Mario Vargas le prestara un departamento que posee en Papudo a la entonces ministra Vivanco, y que Aldo Cornejo (exdiputado, exalcalde y actual lobista) le dijo que realizó gestiones extrajudiciales con el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, por encargo de Eduardo Lagos.

No solo eso. También reveló detalles sobre un antecedente expuesto por la fiscalía durante la formalización de la causa: cuando en la noche del 8 de agosto de 2023 se subió al sistema un recurso de los abogados de CBM, Vargas y Lagos estaban en la casa de Vivanco y Migueles participando de una fiesta. Silber dijo que un abogado del staff utilizó su cuenta para subir ese escrito, en el que él no habría tenido participación:

«A propósito de lo ventilado en la audiencia de formalización en comento, me comuniqué con Clemente Marín, para solicitarle mayor antecedentes acerca de las circunstancias del envío de este escrito. ÉL me aclaró que la instrucción de remisión o de envío del escrito fue de Eduardo Lagos (…) Esto me generó malestar, ya que se subió desde mi cuenta, pese a que no tuve participación en su elaboración«, indicó Silber.

Coordinación bielorrusa

La primera vez que se supo que la exministra Vivanco estaba siendo investigada por el delito de lavado de activos fue el 27 de junio pasado, a través de un artículo de Mega Investiga. Esa información fue ampliada un mes después en un reportaje publicado por La Bot, donde se especificaron parte de los pagos que estaban bajo sospecha de la fiscalía. Esos reportajes motivaron reuniones en la oficina que entonces compartían Lagos, Vargas y Silber, según contó este último en su declaración.

Tomé conocimiento del detalle de los hechos investigados por un reportaje en televisión de Mega Investiga y luego por el medio Reportea (eso es un error, en ese momento Reportea no existía, se refiere a la publicación de La Bot). El reportaje generó una reunión con Vargas y Lagos en la oficina estando yo presente, pudiendo escuchar que ellos discutieron sobre las transferencias bancarias aparecidas en el reportaje”, declaró Silber.

Silber agregó que los antecedentes dados a conocer por La Bot generaron una discusión entre los socios del bufete:

A propósito de ese reportaje se genera una discusión en la oficina de Lagos. Estábamos presentes Lagos, Vargas y yo, y recuerdo que expresamente Mario Vargas le representó duramente a Lagos la sorpresa por los cheques, pago de divisas, pagos relativos a la cuenta del banco Itaú de la sociedad. Vargas le dijo que no se iba a hacer responsable de esas transferencias, operaciones o compra de divisa. Fue en ese momento en que tomé conciencia de dónde y con quienes estaba trabajando y que me tenía que ir de esa oficina”.

Pero no se fue. Lo explicó así ante los fiscales: “Me paralicé y me asusté de que me imputaran la responsabilidad de estos hechos si me iba intempestivamente. Esperé a que la olla reventara y así ocurrió”.

Ángela Vivanco, exministra de la Corte Suprema. Fuente: Chv Noticias.

Hubo más reuniones de coordinación, e incluyeron a otras personas. Harold Pizarro fue una de ellas.

Pizarro es dueño de una casa de cambios ubicada en el centro de Santiago y, según la fiscalía, formó parte de las maniobras para lavar el dinero de las coimas que habrían llegado a manos de Vivanco. Antes de esta trama, en 2021, Pizarro fue formalizado en una causa por tráfico de otro. Sus abogados en esa ocasión fueron Vargas y Lagos. Se conocen, al menos, desde esa época.

Según Silber, se reunió con todos ellos luego de que la fiscalía le incautó el teléfono a Pizarro como parte de las diligencias secretas que se ejecutaron durante el primer semestre de este año:

Eduardo Lagos, quien se notaba preocupado y en cierto modo hasta responsable, refiere que a un cliente suyo le habían incautado su teléfono, y nos pide a Mario Vargas y a mí asistir al restaurant Due Torri, de calle San Antonio del centro de Santiago. Nunca antes había escuchado de Harold Pizarro. En dicho lugar lo vi por primera vez (…) en dicho almuerzo el Sr. Pizarro se encontraba muy abatido y Eduardo Lagos muy preocupado pero contenido, tratando de dar tranquilidad (…) Lagos le preguntó al Sr. Pizarro si en su celular tenía conversaciones que lo pudiesen comprometer, así como conversaciones con terceros que pudiese comprometer con su giro de casa de cambios. En su respuesta, el Sr. Pizarro refiere que podían estar tranquilos”, declaró Silber.

Según él, Lagos intentó contener la declaración de Pizarro ante los fiscales: “Lagos le decía a Harold que es lo que tenía que decir, esto es, que esas operaciones las hizo con él y que el dinero se lo entregó a él y que no mencionara a terceros, recuerdo que fue majadero y reiterativo con esto último. En ese momento el Sr. Pizarro no tenía claro el motivo de la incautación y tampoco se mencionó al Sr. Migueles”, aseguró el exdiputado.

Ese supuesto pauteo de Lagos pudo tener efecto en la investigación. El audio de la declaración de Pizarro, al que Reportea tuvo acceso, da cuenta de que en un inicio el dueño de la casa de cambios fue reticente a declarar que había entregado dinero directamente a Migueles. Solo lo hizo después de varias pausas y cuando personal de Carabineros se encontraba allanando su negocio.

Silber agregó otro episodio de coordinación, el que incluye a Ángela Vivanco:

He tomado conocimiento por medio de los procuradores de la oficina, quienes hacían comentarios sobre un audio WhatsApp que envió la Sra. Vivanco a Mario Vargas, a propósito de la corrección de un escrito para ser presentado en esta fiscalía de Los Lagos, a propósito de la filtración de la carpeta. El comentario de los procuradores es que, a lo menos, lo encontraron imprudente. Esto ocurrió con posterioridad a que ella haya cesado en su cargo como Ministra”, declaró Silber.

Y agregó otro dato: “En los momentos en que se estaban realizando las audiencias de formalización respecto de Lagos, Vargas y Migueles, comencé a levantar información en la oficina con los demás trabajadores, comentando uno de ellos que era usual que Mario Vargas le prestara su departamento en Papudo a la Sra. Vivanco, esto durante la tramitación de la causa Cbm/Codelco”.

Llamado desde Capitán Yáber

Según la versión de Silber, el audio de Whatsapp que Ángela Vivanco le habría enviado a Mario Vargas no ha sido la única coordinación que han intentado los abogados para enfrentar las acusaciones de la fiscalía. Silber dice que cuando Vargas, Lagos y Migueles ya estaban en prisión preventiva, le enviaron un recado.

El objetivó, aseguró, era coordinar sus declaraciones para crear una coartada que explicara el pago de $45 millones a Migueles, el que según la fiscalía fue una de las coimas que le entregaron a Vivanco a cambio de sus fallos (vea reportaje).

El disfraz, contó Silber, iba a ser un negocio fallido que tuvieron los abogados con Migueles.

No recuerdo fecha exacta pero debe haber sido a fines del año 2023 o a principios del año 2024, que Eduardo Lagos y Mario Vargas concurrieron a mi oficina, y me presentaron una posibilidad de negocio de recupero de vehículos asegurados. Se me invitó a participar del mismo, en el cual recuerdo que estaba incorporado el Sr. Migueles”, aseguró Silber en su declaración.

Mario Vargas y Gonzalo Migueles durante la formalización de la investigación.

El exdiputado contó en detalle cómo operó el intento de coordinar las declaraciones:

Desde que culminó la audiencia de formalización de Vargas, Lagos y Migueles, he recibido información vía telefónica de una tercera persona, traspasándome un mensaje para que concurriera hasta el Centro Penitenciario Anexo Capitán Yaber, para que visite a los Srs. Lagos, Vargas y Migueles, esto para coordinar el contenido de la declaración, en el sentido de que se pretendería utilizar este intento de negocio como fachada para justificar los $45 millones pagados al Sr. Migueles. Quiero aclarar que no he concurrido al Anexo de Capitán Yaber y no he tenido contacto con ellos desde el día de su detención”, declaró Silber.

Según su versión, el negocio que habrían intentado junto a Vargas, Lagos y Migueles, nunca funcionó: “Este negocio no prosperó, no pasó a ser más que una mala idea, no hubo prestaciones, no hubo movimientos de fondos, no hubo anticipos, no hubo pago alguno”.

Silber no especificó en su declaración la identidad de esa “tercera persona” que le habría transmitido el mensaje de Lagos y Vargas desde la cárcel.

En todo caso, en la misma declaración Silber dijo que la relación de Migueles con Vargas y Lagos era más profunda, e iba más allá de ese negocio supuestamente fracasado:

Solo conocí al señor Migueles como visitante habitual de Mario Vargas en un contexto social dentro de la oficina (…) según mi apreciación, había un vínculo de amistad entre ambos, esto por el saludo, no de trato protocolar o profesional o de abogado-cliente; se veía cierta cercanía en sus conversaciones, su vínculo era de tal familiaridad que me daba a entender que tenían un vínculo social que se extrapolaba de la oficina. Mi apreciación es que lo veía aproximadamente una vez a la semana o cada 10 días”.

Hasta ahora en la causa nadie había declarado la existencia de una amistad entre Vargas y Migueles. Es más, cuando hace más de un año Ángela Vivanco declaró ante la Comisión de Ética de la Corte Suprema (fue indagada inicialmente por las gestiones que realizó su pareja durante la última elección del Fiscal Nacional), dijo que a Vargas prácticamente no lo conocía y que solo había compartido con él porque era amigo de Antonio Ulloa, el destituido ministro de la Corte de Santiago. Los hechos revelados después demostraron que esa versión era falsa.

Silber entregó más antecedentes. Dijo que Migueles también visitaba a Lagos: “En cuanto al Sr. Lagos, Migueles también lo visitaba, no con la misma familiaridad que a Vargas, pero sí lo visitaba, aunque con menor frecuencia, muchas veces el punto de encuentro era la oficina, para posteriormente salir a almorzar. Tal es así, que en una oportunidad que fui a un almuerzo (en el) Baco, en contexto social con personal de la oficina, me percaté que estaba presente Migueles”.

El Baco es un restaurante ubicado en la comuna de Providencia, donde solían reunirse los integrantes de la red de Hermosilla que están siendo investigados en distintas aristas del caso. Mario Vargas ha sido abogado del dueño, el ciudadano francés Frédéric Le Baux.

Silber también dijo que Vargas, Lagos y Migueles habían viajado juntos al extranjero: “En más de una ocasión escuché sobre viajes al extranjero a los cuales concurrían en conjunto Lagos, Vargas y Migueles”.

Gestiones de Aldo Cornejo por encargo de Lagos

En su declaración ante el Ministerio Público, Silber se refirió a un antecedente que consta en el expediente de la investigación: gestiones que habría realizado Aldo Cornejo ante Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco.

Aldo Cornejo durante los últimos 35 años ha sido un destacado dirigente político de la DC. Entre 1990 y 2002 ejerció como diputado por Valparaíso, luego fue alcalde de esa ciudad entre 2004 y 2008, para luego volver al Congreso por otros dos periodos entre 2010 y 2018. Luego se ha dedicado al lobby.

Aldo Cornejo, exdiputado y exalcalde de la DC. Fuente: Biblioteca del Congreso.

Según la versión de Silber, Cornejo fue quien lo invitó a trabajar al estudio de abogados de Vargas y Lagos. Dijo que el también exdiputado no formaba parte de la sociedad, pero que era contratado para asesorarlos en algunas causas específicas. Agregó que fue Cornejo quien llegó a la oficina con el consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec (CBM) como clientes.

Máximo Pacheco declaró a fines de 2024 ante el Ministerio Público, y ahí reveló que en julio de 2023, justo antes de que la Corte Suprema dictara su primer fallo en la disputa entre CBM y Codelco, recibió un mensaje de Aldo Cornejo:

El 3 de julio de 2023 a las 12.07 del mediodía recibí un mensaje de WhatsApp de Aldo Cornejo, en que me señalaba que en las próximas horas se haría público el fallo de la Corte Suprema en la causa CBM/Codelco, con resultado desfavorable para Codelco, y me señalaba la disposición de la empresa para ‘resolver amistosamente este tema’”, declaró Pacheco.

Luego agregó que un día después Cornejo le volvió a escribir y que le mandó una copia del fallo de la Suprema: “Me escribió diciendo que el fallo ‘abría puertas para cerrar este tema’ y que estaba disponible para resolver el asunto de la mejor manera y conversarlo bajo ‘reserva de caballeros’. No respondí a esos mensajes”, aseguró el presidente de la minera estatal.

Según Silber, le preguntó a Aldo Cornejo sobre esa gestión: “Llamé a Aldo para requerir antecedentes sobre esta información, quien me lo confirmó y me señaló que el llamado lo efectuó a requerimiento de Eduardo Lagos”.

Vínculos con Simpertigue

Tal como reveló La Tercera, Silber entregó antecedentes a la fiscalía sobre los nexos de Vargas y Lagos con Diego Simpertigue, el ministro de la Corte Suprema que favoreció en dos ocasiones con su voto a CBM.

Una semana antes de que Silber se sentara a declarar, Reportea contó que en junio de 2024 el ministro Simpertigue compartió un crucero por Europa junto a Eduardo Lagos y su esposa (ver aquí). Luego de esa publicación la Corte Suprema le abrió un sumario al ministro, y en el Congreso los diputados del PS Daniel Manouchehri y Daniela Cicardini anunciaron una acusación constitucional en su contra.

Diego Simpertigue, ministro de la Corte Suprema. Fuente: Poder Judicial.

Esto fue lo que declaró Silber:

Escuché que ellos habían ido ambos con Simpertigue a otro viaje en el año 2022, a Italia”.

¿Cómo le consta?”, le preguntaron.

Porque lo escuché a Mario y Eduardo”.

Un reportaje de Ciper especificó que en abril de 2023 Vargas, Lagos y Simpertigue viajaron junto a sus respectivas esposas en un crucero por el Mediterráneo.

Luego Silber agregó otro antecedente: “Tengo conocimiento, ya que lo escuché de parte de la secretaria, doña María Pía, que durante el año 2023 aproximadamente, Eduardo Lagos quien posee un departamento en El Golf, le prestó por más de un año y medio al hijastro del Ministro Simpertigue, para su uso personal, entendiendo sin contraprestación a cambio (…) me comentó que a ella le tocó ir a recibir el departamento en representación de Eduardo Lagos. Esto es coincidente con el periodo final de la causa CBM/Codelco en la que en algunas resoluciones intervino el Ministro Simpertigue”.

En todo caso, el ministro Simpertigue asegura que su hijastro sí pagó arriendos mensuales durante el periodo en que este ocupó el departamento de Eduardo Lagos en Las Condes, aunque hasta ahora no ha exhibido pruebas de esos pagos.

Fuente: https://reportea.cl/2025/11/24/silber-tira-el-mantel-y-revela-coordinacion-de-vivanco-lagos-y-vargas-para-entorpecer-investigacion-de-la-fiscalia/


Descubre más desde Correo de los Trabajadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.