La noche de los cuchillos largos que vivió la izquierda tras la derrota de Jara: dirigentes apuntan dardos hacia el FA y al propio Presidente Boric.
Por Jorge Palacios y Rodrigo Córdova/The Clinic.
«Los socialistas nunca fuimos amigos del Frente Amplio. Y en política la amistad importa mucho», señaló a The Clinic el senador José Miguel Insulza, quien es uno de los dirigente que ve responsabilidad en el partido en el que milita el Presidente Gabriel Boric en el resultado que tuvo Jeannette Jara en el balotaje. El senador Gastón Saavedra, en tanto, afirmó que en las segunda vuelta se pagaron los «pecados» de las posturas del Frente Amplio respecto a seguridad, de las cuales, dijo, eran reticentes al inicio de este mandato. Al mandatario, en tanto, se le cuestionó por la baja aprobación que tuvo su mandato y también por su involucramiento indirecto en la presidencial.
Una foto de un voto anulado fue lo que subió a sus redes sociales el senador Fidel Espinoza (PS) el domingo, a menos de una hora de que hubiese comenzado el conteo de votos de la elección presidencial que terminó por dejar a José Antonio Kast como el futuro Presidente de la República.
“Muchos votos nulos y blancos. Triunfo de la ultraderecha tiene clara responsabilidad en el Frente Amplio: su superioridad moral; fundaciones (ProCultura, Democracia Viva); rechazo a apoyar leyes de seguridad. Desde el Senado defenderemos los logros sociales alcanzados. Nunca más FA“, publicó el senador, cuando había ocurrido el primer reporte del Servicio Electoral (Servel) y que dio cuenta de la ventaja que tenía Kast sobre Jeannette Jara (PC), la candidata oficialista, que terminó por ser un resultado de 58% a favor del republicano contra un 41% de la militante PC.
El mensaje que publicó el senador fue una de las primeras reacciones que provino del oficialismo, sector cuyos grandes representantes estaban siguiendo el domingo los resultados desde el comando de campaña de Jara en el Barrio París-Londres. De quienes estaban allí —entre los que había presidentes de partidos, parlamentarios y altos dirigentes de la izquierda— no hubo pronunciamientos hasta que Jara reconoció la derrota.
“El Frente Amplio nunca cambió su disposición a reemplazarnos. Esa es la verdad“, sostuvo el integrante de la Cámara Alta, quien anteriormente había aludido a una relación inoportuna entre el PS con el partido en el que milita el Presidente Gabriel Boric, a quien también se le ha adjuntado responsabilidad en las últimas horas por el resultado de la presidencial. “El Presidente Boric nunca se movió sobre el 30% o 33% de aprobación. Eso no es suficiente para gobernar ni mucho menos para ganar una elección. Ese fue otro error“, afirmó Insulza.

En el oficialismo, mayormente en el Socialismo Democrático, consideraron que el discurso que sostuvo el Frente Amplio durante este año afectó las relaciones entre la izquierda. El tono cuestionado al que se remiten se pudo reflejar en la candidatura presidencial de Gonzalo Winter en la primaria del sector, en donde el diputado en su campaña cuestionó los denominados “30 años”, período de tiempo que contemplaba gobiernos de presidentes que eran líderes de la Concertación.
Por lo mismo, ese discurso crítico —que afectó el acercamiento que se estaba dando entre ambas coaliciones a través del Gobierno— fue un factor que pesó para que en el oficialismo se pidiera un menor involucramiento del Frente Amplio en la campaña de Jara. El partido del Presidente sólo quedó a cargo de los contenidos del programa, además de algunas vocerías, mientras que el PS tuvo liderazgos en el equipo territorial (Nicole Cardoch), la jefatura de gabinete de Jara (Jorge Millaquén), además del control de la campaña (Paulina Vodanovic).
“La verdad es que creo que nosotros los socialistas nunca fuimos amigos del Frente Amplio. Y en política la amistad importa mucho“, señaló Insulza, quien cuestionó que “mientras sigamos mirando esto como una derrota electoral y no una derrota política, vamos a seguir perdidos“.

“Eso obviamente se refleja en la conducta de votar en contra de Jeannette Jara. Hay que convenir también de lo efectivo que fue la estrategia de Kast de no responderle a ella, sino al contradictor, que era el Presidente Boric. Le resultó esa estrategia a Kast“, planteó Saavedra.
En eso, también consideró el factor parlamentario que pesó tanto sobre el Frente Amplio, como también del PC: “Arrastramos un pecado de los primeros años de Gobierno, en los que aunque se sacaron muchas leyes de seguridad con Tohá, generalmente en las votaciones a quien había que ir a convencer, además de la oposición, era al FA y al PC“.
“La gestión del presidente Boric, por cierto, también significó un lastre en determinadas situaciones en las cuales la candidata Jara buscó desmarcarse“, añadió, refiriéndose a los temas de seguridad, inmigración y hasta economía.

Una posición distinta tuvo, en tanto, la senadora Loreto Carvajal (PPD), quien manifestó que “los partidos tradicionales de centroizquierda muchas veces nos quedamos en los mismos nombres y mismas prácticas sin entender las realidades que venían. Más que generar una política sobre el Frente Amplio, hay que mirarse uno, la política que hacemos nosotros“.
Diagnóstico compartido sobre la responsabilidad del Frente Amplio
En el oficialismo los socialistas no son los únicos quienes creen que es “inevitable” que algún costo de la elección sea responsabilizado al Frente Amplio.
Integrantes del Partido Comunista (PC) también consideraron que sobre la candidata militante de su tienda pesó el “voto de castigo“, a modo de que no inclinarse por la abanderada que, como lo señalaba Kast en debates, representaba la “continuidad” del Ejecutivo.
Asimismo, también se considera que el rol de Boric en la campaña fue errático, en el sentido de haber enfrentado directamente a Kast a través de sus intervenciones públicas. La que más se recuerda es cuando el mandatario cuestionó en cadena nacional —por motivo el ingreso de la Ley de Presupuestos al Congreso— la propuesta de recortar en 6 mil millones de dólares el gasto fiscal, idea que provino de Kast.
Por parte del Frente Amplio, en tanto, internamente consideran que los costos no debieran ser responsabilizados en ellos. Al interior de la colectividad señalaron a The Clinic que no había división al interior de la alianza cuando se trató de valorar los avances de esta administración y con los cuales Jara buscó relevar su liderazgo, como con la reforma de pensiones, las 40 Horas, la Ley Karín, o, inclusive, el royalty minero o la Ley Papito Corazón.
Para la diputada Emilia Schneider (Frente Amplio), que existan dirigentes que estén asignando responsabilidades por los resultados “no suma ni aporta en este momento, tras una derrota tan difícil, en que como fuerzas progresistas nos estemos recriminando unos a otros“.

La parlamentaria, eso sí, reconoció que se avecinaba un periodo de “profundo de autocrítica” en el que debían hacerse preguntas incómodas al interior del sector, pero que persistía el interés de “volver a conectar con la ciudadanía, para que nuestro proyecto de sociedad de país cuaje y sea una alternativa nítida. Para ello, la unidad es clave“.
Asimismo, al igual que la diputada Lorena Fries (Frente Amplio), consideró que la crítica que emitió el senador Espinoza “es más bien un berrinche o un análisis simplista de lo que pasó“, y que “echarle la culpa del Frente Amplio a todo me parece que es un sin sentido“.
Para esta semana los partidos políticos tienen contempladas reuniones internas de sus directivas para evaluar el resultado de la elección. Asimismo, compartirán un encuentro durante la tarde de este lunes en la sede del PS, del que esperan que participe la ahora excandidata Jara.
Fuente: https://www.theclinic.cl/2025/12/15/la-noche-de-los-cuchillos-largos-que-vivio-la-izquierda-tras-la-derrota-de-jara-dirigentes-apuntan-dardos-hacia-el-fa-y-al-propio-presidente-boric/
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Demasiado electoralista las reflexiones planteadas por la nomenclatura política chilena.
No avanzan nada