Los factores que han erosionado la línea de crédito de la ministra de Seguridad de Kast en el oficialismo.
por Eduardo Monrroy y Rodrigo Córdova/The Clinic.
El accidentado primer mes de Trinidad Steinert en el ministerio expuso tempranas fisuras en el Gobierno, con críticas que ya no solo provienen de la oposición. Su ausencia en una comisión del Senado de esta semana, sumado a cuestionamientos por una supuesta “falta de agenda” y manejo político, le ha hecho perder adeptos en su propio sector. Sin embargo, en La Moneda aseguran que cuenta con el respaldo del mandatario y se espera que en los próximos días se refuercen las medidas de seguridad. Uno de sus principales defensores, en tanto, ha sido el timonel del Partido Republicano, Arturo Squella.
“Este es un error impresentable. Se nos cae todo el relato. No costaba nada tener otra actitud frente a esto”. Esas fueron las palabras de Rodolfo Carter que encendieron alarmas dentro del Gobierno. Las críticas que provenían de un senador independiente pero cercano a los republicanos —y en particular, al propio Presidente José Antonio Kast— fueron las pruebas de que el debut de Trinidad Steinert como ministra de Seguridad era más complejo de lo que se pensaba.
Fue el martes cuando dentro del oficialismo, precisamente, algunos perdieron la paciencia. Ese día, la exfiscal regional de Tarapacá estaba citada a la comisión de Hacienda del Senado para avanzar en la tramitación de un proyecto que moderniza la institución de Carabineros, materia considerada de alta relevancia para el Ejecutivo, en el marco de la instalación de su “gobierno de emergencia”.
Pero la ministra no asistió y tampoco lo hizo su subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet. En vez de ellos, a la sala llegó el ministro de la Segpres, José García Ruminot (RN), quien pidió excusas por el incómodo momento. “Claramente hemos tenido una descoordinación y reitero mis disculpas a la comisión”, dijo. A esa hora, Steinert se encontraba con el propio Presidente Kast en una actividad en el Laboratorio de Criminalística Central de la PDI, en Santiago, lo que se consideró una “histórica visita”.
El desajuste entre las autoridades del Gobierno quedó en evidencia cuando García recibió un llamado de Jouannet en medio de la sesión, lo que obligó a que pidiera permiso para dejar la sala. Ambos no se habían podido comunicar en los momentos previos.
Y si bien lo cierto es que Steinert el día previo envió un oficio informando que no podría participar de la sesión debido a un compromiso, comunicó que sí lo haría su subsecretario. Pero Jouannet a la hora de la comisión de Seguridad estuvo en una reunión con el Ministerio del Interior.

¿Fuego amigo? La vuelta al protagonismo de Carter
Como era de esperar, lo ocurrido provocó inmediatas críticas de la oposición. La senadora PS Daniella Cicardini tildó de “inconsecuente” al Gobierno por no presentar a ninguna autoridad, pero sostener que hay una emergencia de seguridad en el país. Lo que no estaba en las expectativas era que el oficialismo manifestara públicamente su malestar con Steinert.
El presidente de la comisión de Hacienda, Javier Macaya (UDI), calificó lo ocurrido como “lamentable” y sinceró molestia: “No vamos a retar a los feligreses que vienen a la misa cuando los ausentes son otros”.
Carter, en tanto, fue el más duro. “Esto no es un accidente, esto es desprolijidad”, dijo sin pelos en la lengua. Y añadió: “No solamente se viste de argumentos a una oposición que legítimamente hoy nos ridiculiza, pero lo que más me preocupa es que perdemos credibilidad frente a los hombres y mujeres que ponen el pecho a las balas todos los días”.

El malestar de Carter fue el que más llamó la atención dentro del oficialismo. Se trata de un nombre que Kast consideró hasta último minuto para nombrarlo como ministro de Seguridad, en el marco de una compleja búsqueda que se dilató más de lo planeado. Pese a haber sido elegido congresista, la opción satisfacía al mandatario e incluso entusiasmó a ratos al exalcalde de La Florida. No obstante, la presión por la “difícil señal” que se daría a los votantes pudo más y finalmente fue Steinert la escogida.
Por lo mismo, en el oficialismo algunos especulan con que Carter siempre ha sido una opción en caso de que a futuro se produzca un ajuste en el gabinete. Otros, sin embargo, simplemente creen que este es el estilo habitual de hacer política por parte del exalcalde y recuerdan que nunca ha dejado de lado la idea de competir en una presidencial. Algunos, por lo demás, aseguran que el senador no ha hecho mayores gestos con el Gobierno en las últimas semanas ni se ha desplegado para defender a ministros cuestionados.
Mala relación con la oposición, contactos del Gobierno para allanar la agenda y defensa de los diputados
Como sea, esto solo fue otro momento de tensión de la ministra con el Poder Legislativo. Ya el día antes, en la comisión de Seguridad de la Cámara, su cartera sufrió un revés luego de que la oposición no permitiera ingresar a la sesión al subsecretario Jouannet, quien reemplazaría a la ministra.
Para algunos esto reflejó que Steinert ha ido perdiendo su línea de crédito en el Congreso, ante la mala evaluación entre parlamentarios de su despliegue en seguridad, marcado por polémicas algo ajenas a su función. La principal fue la remoción de la subdirectora de inteligencia de la PDI, Consuelo Peña —una experimentada detective con más de 30 años de servicio—, dado que si bien fue el director general de la institución, Eduardo Cerna, quien asumió la responsabilidad de esa salida, las dudas persistieron en torno al rol que jugó Steinert en el llamado a retiro.
En el oficialismo, precisamente, hay quienes sostienen que la ausencia de Steinert en la comisión del Senado tuvo relación con bajar la tensión con la PDI, asistiendo ese día junto al propio Presidente Kast a una actividad en la que participó también el director general de la institución, Eduardo Cerna. “No podía no ir”, insiste un alto dirigente del sector.
Asimismo, explican que en la comisión se vería un proyecto —que proviene de la administración de Gabriel Boric— el cual sufrirá grandes cambios por parte del Ejecutivo, por lo que no tenía mayor justificación que asistiera a exponer sobre una iniciativa que se pretende modificar “por algo mucho más fuerte”, dicen conocedores.

Con todo, las críticas de la oposición se han concentrado en lo que llaman una “falta de agenda” de su ministerio, ya que aseguran que el Ejecutivo prácticamente no ha presentado iniciativas nuevas para enfrentar la inseguridad. En esa línea, subrayan que los proyectos más bien corresponden a materias agendadas del gobierno anterior.
“Ha habido una total y absoluta ausencia de políticas públicas”, dice a The Clinic el diputado PS Raúl Leiva. Por su parte, su par Jaime Araya (ind.-PPD) sostiene: “La ministra lleva más de un mes y no logra ordenar una agenda, presentar un plan con medidas concretas. Cuesta entender cómo en un ministerio estratégico, haya tanto desorden, desorientación y falta de conducción”.
Mientras, la diputada Tatiana Urrutia (FA) complementa: “El debilitamiento de la ministra es preocupante, porque si su gestión falla, es Chile el que queda vulnerable”.

En la oposición, justamente, cuestionan que hasta ahora solo asistió a dos comisiones a la Cámara, una de ellas a fines de marzo. Esa vez, dio detalles del recorte de un 3% del presupuesto que sufriría su cartera, a solicitud de Hacienda, algo de lo que finalmente el Gobierno desistió para el área de seguridad y que la ministra lo celebró como una “buena noticia”. La decisión, reconocen fuentes de La Moneda, se dio como un gesto a Steinert, quien venía de una mala semana debido al lío con la PDI.
Ante las ausencias de Steinert, quien ha dado mayor conducción al debate legislativo, dicen parlamentarios, ha sido el subsecretario Jouannet, quien hasta hace unos meses era diputado y, por lo mismo, conoce las lógicas del Parlamento. De todos modos, en el oficialismo recuerdan que el anterior ministro de Seguridad, Luis Cordero, no era asiduo a estar en este tipo de instancias. “Fue citado 15 veces y solo asistió a tres sesiones”, dice el diputado UDI Jaime Coloma.

Con todo, tras el episodio del martes en el Senado, miembros de la oposición comentan que han recibido contactos del Gobierno para reunirse con Steinert en instancias privadas. Según estas versiones, existiría preocupación en La Moneda sobre el desempeño comunicacional de la ministra en espacios formales, como las comisiones del Parlamento, que además son grabadas y transmitidas.
En el oficialismo, en tanto, los diputados llaman a esperar un tiempo para observar resultados. “No podemos olvidar que el actual gobierno recibió un país en pésimas condiciones de seguridad heredadas de la administración anterior”, dice Mauro González (RN), que asegura que “hoy vemos un despliegue y una voluntad de trabajo que no se puede desconocer” con los megaoperativos, los vuelos de expulsión y la transparencia en cifras de homicidios estrenada esta semana.

“Lo que yo he visto es a una ministra que está en constante terreno. La ministra en su segundo día en el cargo estuvo en una operación que detuvo a 3000 personas”, dice Coloma.
Pierde adeptos en La Moneda, pero cuenta con el respaldo del mandatario, que reforzará agenda de seguridad
Los apoyos a Steinert, en todo caso, también se han ido erosionando al interior de La Moneda. Fuentes del Ejecutivo reconocen que el arranque de esta administración ha estado marcado por una falta de despegue en un área clave como es la seguridad.
Para algunos consultados, ha costado lucir algunos de los primeros hitos de la gestión de Steinert en el ministerio. Si bien se menciona que hubo un alentador inicio, con un operativo policial que logró la detención de 3 mil prófugos de la justicia, así como la puesta en marcha del Plan Escudo Fronterizo con la construcción de una zanja en la frontera, la ministra rápidamente debió responder por polémicas como la remoción de Consuelo Peña, el recorte de presupuesto y la controversia por su jefe de gabinete, cuestionado por viajar al extranjero estando con licencia médica.
Algunos, por cierto, no evaluaron bien el momento en que se realizó esta semana otro masivo operativo policial, la noche del miércoles, a solo minutos de que el Presidente presentara su Plan de Reconstrucción en cadena nacional y desplegara a sus ministros en los medios.
Por lo demás, existe preocupación por el manejo comunicacional de la ministra, que ha evitado en distintas ocasiones dar declaraciones a la prensa o que ha optado por apoyarse en documentos a la hora de hablar.
Así, dentro de La Moneda reconocen que Steinert ha ido perdiendo adeptos y ha cundido preocupación sobre el rumbo de un área clave. Con todo, uno de sus principales defensores de Steinert ha sido el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, a quien se le asocia una importante influencia en su fichaje en el gabinete al ser una de las personas que la sugirió durante el proceso de búsqueda. El senador mantenía una positiva evaluación de su desempeño como fiscal y la conocía desde su labor como diputado, cuando Steinert pertenecía a la Asociación Nacional de Fiscales.

Squella, de hecho, tuvo un gesto con ella el miércoles pasado, luego de la polémica por la ausencia de la ministra en el Senado. “Esto es infinitamente menor comparado con lo que próximamente vamos a estar discutiendo en el contexto de las políticas que nos va a proponer”, dijo en Tele13Radio. Además, destacó que ella “se había excusado como corresponde, y ahí hubo una dificultad como suele ocurrir en los gobiernos, en donde el subsecretario no alcanzó a llegar”.
También la blindó en medio de los cuestionamientos por el supuesto papel que Steinert tuvo en el llamado a retiro de Consuelo Peña. Squella, por esos días, calificó como “machistas” las críticas. “Tratan de enredar o insinuar ciertas cosas apuntando al trabajo que ella está haciendo de manera responsable”, manifestó.
Steinert, de todos modos, es respaldada por el propio Presidente, sostienen en La Moneda. Allí, señalan, de hecho, que se estaba a la espera de presentar el proyecto de Reconstrucción Nacional para dar paso a un refuerzo en las medidas de seguridad. En esa línea, se comenta que el Presidente se involucrará directamente en inclinar la balanza en esa dirección, con una mayor exposición de esta materia y la presentación de nuevas medidas.
Por lo demás, existe un consenso entre miembros del Gobierno en torno a que al menos durante el primer semestre no se pretende realizar ajustes en el gabinete, por lo que la ministra tendría espacio para mostrar su potencial, dicen algunos.
Fuente: https://www.theclinic.cl/2026/04/19/steinert-bajo-presion-los-factores-que-han-erosionado-la-linea-de-credito-de-la-ministra-de-seguridad-de-kast-en-el-oficialismo/
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